Tras arrasar en la taquilla con 28 millones de euros y 3,7 millones de espectadores, la sexta entrega de la saga de Santiago Segura, Torrente presidente, desembarca en Netflix el próximo 26 de junio.
Un taquillazo que devuelve a Torrente a la cima
Torrente presidente se estrenó en cines el 13 de marzo y en apenas dos meses ha recaudado 28 millones de euros y ha sido vista por 3,7 millones de espectadores, según datos del Ministerio de Cultura. Es la cuarta película más exitosa de la historia del cine español.
El arranque fue explosivo: casi 8 millones de euros en su primer fin de semana, el cuarto mejor estreno de la historia. Solo la superan Ocho apellidos vascos (55,3 millones), Lo imposible (42,4 millones) y Ocho apellidos catalanes (35,4 millones).
La película devuelve a José Luis Torrente al centro de la sátira política. Santiago Segura encumbra al expolicía a la presidencia de un partido llamado Nox y lo enfrenta a situaciones disparatadas, con cameos de Kevin Spacey, Pablo Motos o Carlos Herrera entre una veintena de rostros reconocibles.
La apuesta de Netflix por el cine español
El 26 de junio la película llega a Netflix. El acuerdo se cerró antes del estreno en salas, lo que demuestra que la plataforma apostó fuerte desde el principio. Diego Ávalos, vicepresidente de contenido de Netflix en España, Portugal y Turquía, declaró: «Desde que Santiago nos presentó el proyecto no dudamos ni un segundo. Sentimos que esta historia era perfecta para el momento que estamos viviendo».
El movimiento no es casual. Netflix lleva años intensificando su catálogo local en España, desde series como La casa de papel hasta películas como A través de mi ventana. Incorporar el mayor fenómeno taquillero del año en curso refuerza esa estrategia y le permite aprovechar un título que ya ha demostrado su poder de convocatoria.
El streaming no sustituye al cine, pero en el caso de Torrente, convierte un éxito de taquilla en un activo de catálogo con recorrido internacional.

El valor de la marca Torrente más allá de los cines
Que una saga de hace más de una década, con un humor políticamente incorrecto, logre estos números dice mucho de la fortaleza de la marca. Santiago Segura ha demostrado que el personaje trasciende generaciones. La ausencia de tráiler y pases previos —una estrategia deliberada— generó un efecto de curiosidad que disparó la taquilla.
Ahora, el paso al streaming multiplica su exposición potencial. Netflix está presente en más de 190 países, y aunque el humor de Torrente es muy local, el subtitulado y el doblaje pueden abrir mercados en Latinoamérica y entre la diáspora hispanohablante. La cuestión no es si replicará los 28 millones de euros en contratos de licencia, sino hasta dónde puede estirar la vida comercial de la franquicia sin necesidad de una séptima entrega.
El cine español lleva años debatiéndose entre la taquilla y la dependencia de las plataformas. Torrente presidente ha logrado ambas cosas: llenar salas y firmar un acuerdo con una plataforma global. Eso, en un mercado donde la mayoría de las producciones ni siquiera superan el millón de euros en taquilla, es un mensaje rotundo: la marca Torrente sigue siendo un valor seguro para cualquier ventana de explotación.




