
La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) ha puesto sobre la mesa una propuesta para reformar el Estatuto del Trabajo Autónomo, una norma que data de 2007. La iniciativa, respaldada por más de 150 asociaciones, busca ampliar la cobertura social del colectivo, empezando por quien enferma, quien se jubila o quien se ve obligado a cerrar su negocio.
Más protección si caes enfermo, te jubilas o cierras el negocio
Uno de los pilares del documento es acercar las garantías de los autónomos a las que disfrutan los asalariados. En concreto, UPTA pide mejorar las prestaciones por cese de actividad —el paro de los autónomos—, una herramienta que durante años ha generado quebraderos de cabeza por los requisitos tan estrictos para acceder a ella.
La reforma también plantea revisar las condiciones de la incapacidad temporal, es decir, la baja por enfermedad, y las contingencias profesionales. Además, se contemplan mecanismos de apoyo extraordinario para situaciones que golpeen de lleno a la actividad (pandemias, crisis energéticas o catástrofes naturales). El objetivo es que ningún autónomo se quede sin red cuando el negocio se tuerce por causas ajenas a su gestión.
En paralelo, la jubilación es otro de los focos. Muchos autónomos cotizan por la base mínima y, llegado el momento, la pensión resultante es muy baja. La propuesta sugiere ajustar el sistema para que refleje mejor la carrera de cotización real y no penalice tanto a quien ha estado décadas por cuenta propia.
La figura del autónomo dependiente y el trabajo digital: los otros frentes
El Estatuto actual no recoge bien las nuevas realidades. La expansión de las plataformas digitales y los entornos virtuales ha creado situaciones que se mueven en tierra de nadie. UPTA reclama figuras jurídicas específicas para dar seguridad a quienes trabajan a través de internet y para las empresas que operan en esos modelos.
La propuesta también actualiza la figura del trabajador autónomo económicamente dependiente (TRADE). La intención es evitar que se use mal esta figura y que muchos autónomos en en la práctica ejercen sin la protección adecuada. Actualmente, el TRADE debe demostrar que al menos el 75% de sus ingresos vienen de un solo cliente, pero la realidad supera a la norma.
Se añaden, además, incentivos para emprender. UPTA quiere revisar el sistema de bonificaciones y reducciones de cuotas para que sea más eficaz y ayude de verdad al emprendimiento juvenil y al relevo generacional. Muchos negocios viables cierran porque no encuentran quien los continúe cuando el titular se jubila, y eso lastra al tejido productivo, sobre todo en zonas rurales.
La cobertura del cese de actividad sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes, y UPTA quiere que el autónomo que cierra su negocio no se quede sin ingresos de un día para otro.
Un Estatuto que se quedó en 2007: el contexto que exige el cambio
La normativa del trabajo autónomo cumplirá casi dos décadas. En 2007 no existían los modelos de negocio actuales, la digitalización era incipiente y las crisis económicas posteriores demostraron que la protección social del colectivo era insuficiente. Aunque se han introducido parches —como la cotización por ingresos reales o la tarifa plana—, la estructura de fondo sigue siendo la misma.
Las reivindicaciones de UPTA recogen el sentir mayoritario de los autónomos. La organización ha hecho un proceso de consulta con entidades sectoriales y reúne demandas que llevan años sobre la mesa. Ahora toca ver si el Gobierno recoge el guante. De momento, la propuesta inicia un debate que, en palabras del presidente de UPTA, Eduardo Abad, sitúa “el momento de los autónomos” en el centro.
No es la primera vez que se habla de reformar el Estatuto. En 2017 ya hubo intentos de modernizarlo, pero se quedaron a medio camino. La diferencia ahora es el consenso interno: 150 asociaciones respaldan un documento único, lo que da fuerza a la negociación.
Para los autónomos de base, la clave es si estas propuestas se traducirán en cambios concretos en su cotización, en su acceso al paro o en su pensión. Mientras tanto, conviene seguir de cerca la evolución del debate y, si se pertenece a alguna asociación, hacer llegar el apoyo a medidas como estas.
Guía rápida del trámite
- 📅 Plazos: No hay plazos de solicitud. Es una propuesta de reforma legislativa que inicia su recorrido político.
- ✅ Requisitos clave: La reforma beneficiaría potencialmente a todos los autónomos, sin distinción, si llega a aprobarse.
- 🌐 Dónde solicitarlo: No se solicita. Las asociaciones trasladan las demandas al Gobierno; el autónomo puede apoyarlas a través de organizaciones como UPTA.
- 💰 Importe o coste: No tiene coste directo. La propuesta busca mejorar coberturas y aliviar la presión fiscal, pero no se especifican cifras en esta fase.
- ⚠️ Error a evitar: Creer que la reforma es automática. Habrá que esperar a ver si se convierte en proyecto de ley y qué apoyos parlamentarios recibe.




