El grupo editorial RBA ha adquirido Time Out España tras cerrar un acuerdo de licencia de larga duración con Time Out Group. La operación, que excluye los negocios de Time Out Market en el país, permitirá al grupo catalán reforzar su división de revistas con una cabecera de referencia en cultura y ocio.
Una operación de licencia que excluye los mercados
Según el comunicado de las compañías, el equipo de medios de Time Out en España se integrará en RBA, manteniendo sus funciones y trasladando sus operaciones a las oficinas de RBA en Barcelona y Madrid. La marca, con ediciones en ambas ciudades, seguirá bajo el control editorial del grupo receptor, mientras que los mercados físicos de Time Out Market —incluido el de Barcelona— permanecen en manos de la compañía británica, que los gestionará de forma independiente.
Los términos financieros de la transacción no se han hecho públicos. La directora general de Contenidos de RBA, Aurea Diaz, ha subrayado que “Time Out es un referente mundial en el mundo del ocio y la cultura, y sus valores encajan perfectamente con los de RBA: vocación de servicio, rigor informativo y conexión real con las personas. Con Time Out España tendremos la oportunidad de conectar más y mejor con las comunidades locales y ayudar a potenciar la riqueza cultural, gastronómica y turística de nuestro país”.
Por su parte, Rob Biagioni, CEO de Time Out Media, ha destacado el orgullo por lo construido por el equipo en España y ha calificado el territorio como “clave para el crecimiento del negocio, especialmente junto a Time Out Market Barcelona”. Biagioni ha añadido que RBA cuenta con “una sólida trayectoria en el desarrollo de marcas internacionales de medios y estamos convencidos de que es el socio adecuado para impulsar el éxito de Time Out en España”.
RBA incorpora así a su porfolio una marca global que conecta cada mes con más de 240 millones de personas en todo el mundo.
Encaje estratégico en el porfolio de RBA
RBA es uno de los mayores grupos editoriales en lengua española y ya gestiona con éxito cabeceras internacionales como National Geographic e InStyle, que conviven con sus marcas propias. El grupo alcanza una audiencia mensual de alrededor de 100 millones de personas a través de sus plataformas, un músculo que ahora se refuerza con la llegada de Time Out, que aporta una combinación diferencial de contenido digital, plataformas experienciales y alcance global de marca.
La operación se enmarca en un modelo de licencia que permite a Time Out Group acelerar su crecimiento en España aprovechando la escala, el conocimiento local y las capacidades multiplataforma de RBA. El equipo editorial de la cabecera mantendrá su actividad desde Barcelona y Madrid, integrado en la estructura del grupo catalán pero con plena autonomía para seguir cubriendo la agenda cultural de ambas ciudades.
Análisis: un movimiento que refuerza el músculo editorial
La incorporación de Time Out a RBA no es un caso aislado. El grupo ya ha demostrado su capacidad para desarrollar licencias internacionales con un modelo que combina la fortaleza de la marca global con un arraigo local muy afinado. La trayectoria con National Geographic España o con las publicaciones de la estadounidense Hearst avala una fórmula que ahora se aplica a una cabecera con un fuerte componente digital y una comunidad de lectores muy vinculada al ocio urbano.
En un mercado editorial en el que la digitalización y la diversificación de ingresos son claves, Time Out ofrece a RBA no solo tráfico cualificado y contenidos de servicio, sino también la posibilidad de explorar sinergias con eventos, branded content y formatos experienciales. La jugada sitúa al grupo en una posición ventajosa frente a otros editores que buscan marcas internacionales con capacidad de monetización más allá del papel.
📡 El Radar del Sector
- El vacío que llena: RBA cubre un hueco en la prensa de ocio y cultura local con una marca de prestigio global que ya contaba con una audiencia fiel en España.
- El reto por delante: Sostener la identidad y la calidad editorial de Time Out mientras se escala su presencia digital y se activan nuevas vías de ingreso.
- El tablero competitivo: La operación refuerza a RBA frente a otros grupos editoriales que compiten por licencias internacionales y por la atención del lector urbano.




