ING se sitúa como favorito para comprar Singular Bank por 200 millones de euros

El banco neerlandés supera a Intesa San Paolo y a la propuesta del fundador Javier Marín para hacerse con la entidad, valorada en unos 200 millones. La oferta vinculante se presenta la próxima semana y el desenlace se espera para mediados de junio.

ING se ha situado como el candidato favorito para adquirir Singular Bank en la subasta abierta por Warburg Pincus, el accionista mayoritario de la entidad fundada por Javier Marín. La operación, que rondaría los 200 millones de euros, reforzaría la apuesta del banco neerlandés por la banca privada en España —un segmento en el que pretende desembarcar con fuerza tras el verano— y pondría fin a la etapa del fondo de capital riesgo en el capital del banco especializado.

Según fuentes financieras consultadas por Cinco Días, el proceso, pilotado por Jefferies, entra en su fase decisiva con la presentación de ofertas vinculantes a lo largo de la próxima semana. El desenlace de la puja se espera para mediados de junio, apenas unos días después de que venza el plazo para las propuestas.

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La puja por Singular Bank entra en su recta final

Warburg Pincus encargó la venta del banco al equipo de banca de inversión de Jefferies a principios de año, tras superar el periodo típico de inversión para un fondo de capital riesgo. El objetivo es desinvertir toda su participación y maximizar el precio, en un proceso que ha despertado el interés de varias entidades nacionales e internacionales.

De aquellas primeras muestras de interés han llegado a la final tres candidaturas: la de ING, la del italiano Intesa San Paolo y la del propio Javier Marín, que trabaja en la conformación de un núcleo de accionistas —con familias de alto patrimonio y fortunas latinoamericanas— para retener el control del banco que fundó en 2014. Sin embargo, el precio exigido por Warburg Pincus, en torno a los 200 millones de euros, complica la vía de los inversores independientes, según las mismas fuentes.

Marín, exconsejero delegado de Santander y antiguo jefe de gabinete de Emilio Botín, pilotó la creación de Banif, la banca privada del grupo cántabro. Tras su salida, adquirió el negocio de de banca digital de Société Générale en España, SelfBank, sobre el que construyó Singular Bank. Posteriormente, en 2021, compró el negocio de banca privada de UBS en España por unos 200 millones, la misma cifra que ahora se maneja para la venta de la entidad.

ING y su apuesta estratégica por la banca privada en España

La posición de ventaja de ING se sustenta en el trabajo preparatorio realizado durante más de seis meses y en su encaje estratégico con los planes de la filial española. El banco que dirige en España Alfonso Tolcheff tiene todo listo para lanzar su división de banca privada después del verano, con un equipo de una veintena de banqueros. El foco inicial está en el segmento afluent —clientes con más de 250.000 euros de patrimonio—, no en las grandes fortunas, pero la compra de Singular Bank, con 1.600 millones de euros en activos gestionados a cierre de 2025, le permitiría dar un salto de escala muy relevante.

“Nuestra responsabilidad como banco es estar atentos a las oportunidades que puedan surgir en aquellos países en los que queremos seguir creciendo, como es España. Ahora mismo, la prioridad es trabajar para que nuestros clientes nos sigan eligiendo y por seguir creciendo de forma orgánica”, señaló un portavoz de la entidad, sin confirmar la operación. En una entrevista en abril de 2026, Tolcheff ya dejó la puerta abierta a posibles adquisiciones.

Intesa San Paolo, el mayor banco italiano, es el otro contendiente. Según publicó Financial Times, la entidad estaría interesada en desembarcar en España a través de esta compra, en una operación transfronteriza poco habitual pero celebrada por los reguladores europeos.

adquisición banca inversión

No obstante, el precio sigue siendo el principal punto de fricción. La valoración de 200 millones de euros que exige Warburg Pincus sitúa la transacción en un múltiplo próximo al 12,5% de los activos bajo gestión, un nivel que algunos expertos consideran ajustado pero no excesivo en el sector de banca privada. El precedente más cercano es la propia adquisición de UBS por parte de Singular Bank, que rondó un importe similar.

La cifra de 200 millones equivale a pagar un 12,5% sobre los activos gestionados, un múltiplo razonable si ING logra integrar la plataforma con su base de clientes afluentes y capturar sinergias.

Precio, litigio y los riesgos de la operación

El proceso también está condicionado por el litigio que Singular Bank mantiene con UBS. Cuando Marín adquirió el negocio de banca privada del banco suizo, se pactó una cláusula de no competencia. Sin embargo, UBS regresó al segmento tras absorber a Credit Suisse, lo que llevó a Singular Bank a interponer un arbitraje. El tribunal ya le ha dado la razón a la entidad española, pero la determinación de la cuantía indemnizatoria no se espera hasta los próximos meses. Esta incertidumbre añade complejidad a la transacción y podría influir en la decisión final del comprador.

A pesar de los riesgos, las fuentes del mercado consultadas coinciden en que ING es el candidato mejor posicionado, tanto por su capacidad financiera como por el encaje estratégico. La adquisición le proporcionaría de golpe una cartera de clientes de alto patrimonio y una plataforma operativa que aceleraría en años su desembarco en la banca privada, un segmento donde la competencia —Santander, BBVA, CaixaBank— es intensa.

Análisis: una operación que encaja en la estrategia, pero con incertidumbre

La posible compra de Singular Bank encaja en la hoja de ruta de ING, que busca diversificar sus ingresos en España más allá del negocio minorista tradicional. Con un entorno de tipos de interés a la baja, los márgenes por intereses se estrechan, y el negocio de gestión de patrimonios ofrece comisiones recurrentes y menor consumo de capital. La entidad neerlandesa ya ha demostrado capacidad para ejecutar con éxito en banca minorista digital; ahora aspira a replicar ese modelo en el segmento de altos patrimonios.

No obstante, el precedente de la compra de UBS por parte de Singular Bank muestra que las operaciones en este sector no están exentas de riesgos legales. La resolución del arbitraje en los próximos meses será un factor crítico para que ING —o cualquier otro postor— cierre la operación con total certidumbre. Además, el precio, aunque justificable por los fundamentales, tensiona la rentabilidad de la inversión a corto plazo, especialmente si las sinergias tardan en materializarse.

En cualquier caso, la subasta está cerca de resolverse y el mercado espera que sea ING quien dé el paso definitivo. De fructificar, la operación daría un nuevo impulso a la consolidación del sector de banca privada en España.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: El desenlace de la subasta previsto para mediados de junio, así como la resolución del arbitraje con UBS sobre la cuantía indemnizatoria.
  • Reacción del valor: ING cotiza en Ámsterdam; una adquisición en España podría leerse positivamente si los inversores perciben un potencial de sinergias, aunque la operación es pequeña en relación con su capitalización.
  • Precedente sectorial: La compra del negocio de banca privada de UBS por parte de Singular Bank en 2021 por 200 millones ofrece una referencia de valoración y de los riesgos legales asociados.

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