Aunque Uber y sus competidores en el territorio español como Cabify y Bolt han insistido en la necesidad de que el vehículo autónomo llegue a España este mismo año, no todos los analistas cercanos al sector tienen la misma posición. Un reciente documento publicado por Jefferies señala que hay dudas reales sobre la expansión de estos vehículos en toda Europa y sobre la inversión en las empresas dedicadas a esta tecnología.
En una conversación con el consejero delegado de Obi —empresa dedicada a la creación de una «capa de inteligencia en tiempo real para el mercado de viajes compartidos»—, Sebastian Gundel, los analistas de la firma de inversión han mostrado sus dudas para el futuro inmediato del sector y sobre la posibilidad de que los usuarios lo acepten como un reemplazo de los conductores en las plataformas de la «nueva movilidad» o, incluso, de los taxistas de toda la vida en grandes ciudades.

Según los datos recogidos por la plataforma de Obi en las ciudades donde ya opera esta modalidad de vehículos, los Waymo fijaron precios entre un 30% y un 40% superiores a los de Uber el año pasado, lo que permitió a Uber y Lyft aumentar los precios un 17% en los mercados donde opera Waymo. Posteriormente, Waymo comenzó a reducir gradualmente los precios hasta alcanzar primas de solo el 13% / 27% respecto a Uber y Lyft (a pesar de que los tiempos de espera y de viaje siguen siendo más largos).
Obi cree que Waymo calculó mal inicialmente al suponer que los usuarios compararían los precios de los vehículos autónomos con los de los servicios de transporte compartido, incluyendo las propinas, cuando en realidad solo comparan las tarifas iniciales. Obi también observó un aumento de aproximadamente el 35% en los precios de los robotaxis de Tesla en el Área de la Bahía de San Francisco entre noviembre y abril, lo que mantiene los precios muy por debajo de los de Uber y Lyft, pero podría representar un intento de limitar la demanda debido a la baja disponibilidad de vehículos. Obi cree que el precio sigue siendo el principal motor de la cuota de mercado.
LA CUOTA DE MERCADO DE LOS VEHÍCULOS AUTÓNOMOS HA DEJADO DE CRECER
Otro punto clave que señalan desde Obi y Jefferies es que, incluso en las ciudades donde los vehículos autónomos de Uber y demás plataformas han conseguido su nicho de mercado, no han arrasado con los vehículos con conductor. Es un aviso clave, pues según el consejero delegado de la empresa de transporte de última milla, Dara Khosrowshahi, en los próximos 20 años conducir, como montar a caballo, será algo que se haga como hobby o deporte, y no una necesidad.
Los datos de Obi sugieren que la cuota de mercado de Waymo en los mercados establecidos se ha estabilizado aproximadamente en 2026, lo que podría explicar las reducciones de precios mencionadas. Los precios más bajos han coincidido con una disminución del factor novedad, ya que los usuarios de California parecen estar menos dispuestos a pagar un precio superior después de realizar varios viajes en vehículos autónomos.
Obi también señaló que solo el 6% / 13% de los viajes de UberX en Atlanta/Austin, desde enero hasta mediados de abril, fueron realizados por Waymo. Mientras tanto, Tesla parece haber retirado los robotaxis de las carreteras, lo que ha resultado en tiempos de espera más largos para los pasajeros. Si bien la motivación para reducir el negocio de los robotaxis no está clara, sospechamos que la medida podría indicar barreras técnicas o regulatorias mayores de lo esperado. Nuestro experto también señaló que los operadores de robotaxis ganan aproximadamente 40 dólares por hora, lo que subraya el alto coste del programa tal como está configurado actualmente.
EL COSTE DE LOS SEGUROS MARCA A LOS ROBOTAXIS
Los datos de Obi muestran que la disminución secuencial en los precios de los viajes que perciben los consumidores ha sido muy modesta en California, tras la reducción de los costes de los seguros derivada de las nuevas normas del primer trimestre. Como resultado, los requisitos para el seguro de transporte compartido disminuyeron de 1 millón de dólares a 60.000 dólares por persona y 300.000 dólares por accidente, lo que se ajusta más al promedio nacional. Anteriormente, aproximadamente el 45% de la tarifa de un viaje típico en Los Ángeles se destinaba al seguro obligatorio estatal, y Lyft estimó que aproximadamente 6 dólares por viaje en California se destinaban al seguro (el doble del promedio nacional).

A pesar de la importante disminución en los costes de los seguros, Obi estima que la tarifa promedio de Uber y Lyft en California en el segundo trimestre es de aproximadamente 26,50 dólares, en comparación con los 27,00 dólares del primer trimestre (-2% trimestral frente al -5% de Waymo). Dicho esto, Obi desconoce si Uber/Lyft han trasladado parte de los ahorros en seguros a los conductores.
Jefferies pincha la burbuja de Uber con los vehículos sin conductor
De momento, los taxistas y los usuarios siguen de cerca la situación, a la espera de la llegada de los primeros vehículos autónomos prometidos por Uber en el país. Es un proceso más complicado de lo que parece, pues en España no hay aún un reglamento claro para este tipo de vehículos y su presencia en las grandes ciudades.
De hecho, los taxistas en Madrid, donde Uber, Cabify y Bolt han prometido que llegarán los robotaxis este mismo año, ya muestran su incomodidad con la forma en que se ha prometido la llegada de estos vehículos. Han insistido en la necesidad de una regulación para evitar lo que consideran un «robo al taxi».





