Los datos que explican por qué el trabajo remoto castiga más a los jóvenes
La investigación liderada por la economista Natalia Emanuel, del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, comparó sectores que pueden desempeñarse de forma remota —desarrollo de software, consultoría— con otros presenciales como enfermería u hostelería. La tasa de desempleo entre titulados universitarios de 22 a 27 años alcanzó el 5,8% en 2025, el nivel más alto fuera de la pandemia desde 2012. Para los menores de 29 años con título, el paro subió un 20% respecto al período prepandémico.
El hallazgo más revelador llegó al cruzar edades: entre los trabajadores de 29 años o más en los mismos puestos remotos, la desocupación descendió ligeramente. Esto amplió la brecha generacional en ocupaciones aptas para teletrabajo. El estudio calcula que el trabajo remoto explica casi dos tercios del aumento del desempleo juvenil desde la pandemia.
“El trabajo remoto ha debilitado los incentivos para contratar a trabajadores jóvenes al obstaculizar la capacitación en el puesto”, afirman los autores. La razón es simple y contundente: las empresas evitan incorporar perfiles sin experiencia cuando el equipo está distribuido, porque enseñar a distancia las habilidades necesarias resulta mucho más complejo.
Inteligencia artificial: un factor secundario en el desempleo juvenil
Mientras la preocupación pública se centra en la automatización, los datos cuentan otra historia. Los investigadores midieron cuánto estaba expuesta cada ocupación a la inteligencia artificial y no encontraron una incidencia significativa en el desempleo de los recién títulados. De hecho, el empeoramiento laboral para los jóvenes graduados arrancó antes del lanzamiento de herramientas como ChatGPT.
Una empresa tecnológica de la lista Fortune 500, cuyo nombre no se reveló, ejemplifica el patrón: cuando sus oficinas permanecieron cerradas, contrató menos trabajadores inexpertos y más veteranos que necesitaban poca tutoría. En cuanto reabrió las sedes, volvió a fichar talento joven. Sin embargo, incluso tras la reapertura, los equipos con presencia parcial siguieron favoreciendo a perfiles senior.
La falta de mentoría presencial frena la entrada de jóvenes al mercado, incluso en profesiones con alta demanda de talento.
Análisis: el mercado laboral español y el reto de la formación a distancia
El estudio se basa en datos estadounidenses, pero la dinámica descrita resuena con fuerza en España. Nuestro mercado laboral combina una tasa de paro juvenil estructuralmente elevada —superior al 25% en la última EPA— con una adopción del teletrabajo que se ha consolidado en sectores como banca, seguros o tecnología. Las empresas españolas que mantienen esquemas híbridos sin una estrategia clara de tutoría presencial corren el riesgo de agravar la exclusión de los recién titulados.
La solución no pasa por demonizar el trabajo remoto, sino por diseñar procesos de incorporación que incluyan etapas presenciales obligatorias durante los primeros meses. Los contratos de formación en alternancia y la FP dual, que combinan aula y empresa, se perfilan como las herramientas más eficaces para sortear esta barrera. Los jóvenes que busquen su primer empleo harían bien en priorizar ofertas que garanticen acompañamiento presencial, al menos en la fase inicial.
📝 Cómo enviar currículum
Si eres menor de 29 años y buscas tu primera oportunidad, estos pasos te ayudarán a llegar a las empresas que sí apuestan por la formación en el puesto.
- Paso 1: Identifica sectores con alta presencialidad o modelos híbridos con tutorías. Sanidad, logística, industria y comercio suelen ofrecer más acompañamiento inicial que los puestos 100% remotos.
- Paso 2: Accede a portales de empleo que filtran por modalidad presencial. Puedes empezar por el portal del SEPE y las secciones de ‘Trabaja con nosotros’ de grandes corporaciones.
- Paso 3: Busca ofertas que incluyan ‘contrato de formación’, ‘FP dual’ o ‘plan de acogida presencial’ en la descripción. La referencia exacta de la vacante te ayudará a personalizar la candidatura.
- Paso 4: Adjunta un CV actualizado y una breve carta de presentación donde destaques tu disponibilidad para trabajar de forma presencial y tu interés por aprender dentro de un equipo.
- Paso 5: Envía la solicitud y confirma la recepción. Muchas empresas responden en un plazo de 5 a 10 días hábiles con un primer contacto telefónico o por correo electrónico.
Plazo de inscripción: Las ofertas se renuevan a diario; no hay una fecha límite única para todas las vacantes. Requisito mínimo: Disponibilidad para incorporarte de forma presencial y actitud proactiva para aprender en el puesto.




