Iberdrola ha alcanzado un acuerdo para comprar Caruna, la principal distribuidora eléctrica de Finlandia, en una operación que valora el 100% de la empresa en cerca de 5.000 millones de euros, incluyendo su deuda financiera, y que le permite al grupo presidido por Ignacio Sánchez Galán desembarcar en el negocio de redes en el país nórdico, según ha comunicado la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Los términos de la operación
La transacción, cuyo cierre está previsto para el primer trimestre de 2027, supone un desembolso de 2.014 millones de euros por el 80% de los fondos propios de Caruna. La cantidad se distribuye en un pago de 1.014 millones a la fecha de consumación y un pago diferido de 1.000 millones, que se abonará en los 30 meses siguientes, sujeto a los ajustes habituales en este tipo de operaciones.
Los vendedores son el fondo canadiense Ontario Teachers’ Pension Plan y la firma estadounidense de capital riesgo KKR. Ambos ceden la práctica totalidad de su participación, mientras que los fondos de pensiones nórdicos AMF y Elo conservan el 20% restante del capital. La valoración total de la compañía, incluyendo la deuda, se sitúa en 5.000 millones de euros, una cifra que refleja el apetito de Iberdrola por activos regulados de alta calidad.
Caruna, la joya eléctrica del norte de Europa
Caruna presta servicio a 1,5 millones de personas —más del 20% de la población finlandesa— a través de una red de 89.000 kilómetros, soterrados en un 67%. Opera en el área que rodea el centro de Helsinki y en la región de Joensuu, una zona con fuerte actividad industrial y una creciente demanda asociada a nuevos centros de datos y desarrollos residenciales.

La compañía de distribución eléctrica se beneficia de un marco regulatorio estable y predecible, con una calificación crediticia de Finlandia de ‘AA+’. Además, el regulador finlandés abrió a principios de 2026 la posibilidad de que las distribuidoras participen en infraestructuras de transporte de electricidad, lo que añade un potencial de crecimiento adicional a los activos de Caruna.
La compra de Caruna supone un giro estratégico hacia mercados nórdicos ultra-estables, alejándose de la exposición a divisas volátiles que lastró su negocio en México.
| Concepto | Caruna (Finlandia) | ENW (Reino Unido) |
|---|---|---|
| Valoración total (inc. deuda) | 5.000 millones € | 5.000 millones € |
| Participación adquirida | 80% | 88% |
| Año de la operación | 2026 (cierre 2027) | 2024 |
El encaje estratégico: redes en mercados de alta calificación crediticia
La operación se enmarca en la estrategia de Iberdrola de centrar sus inversiones en redes en entornos regulatorios estables, como ya hizo con la compra en 2024 del 88% de Electricity North West (ENW) en el Reino Unido, también valorada en 5.000 millones de euros. La reciente venta de sus activos en México a Cox por 4.000 millones de dólares (unos 3.414 millones de euros) liberó recursos para este tipo de desembarcos en países con mayor previsibilidad.
Finlandia ofrece una rentabilidad sobre fondos propios de alrededor del 8% hasta 2031 y se espera que Caruna incremente sus resultados alrededor de un 7% anual, apoyada en inversiones de entre 200 y 300 millones de euros anuales para reforzar y digitalizar su red. El crecimiento de la capacidad renovable, la electrificación de la economía y la demanda de centros de datos son los vectores que justifican ese plan de inversión.
La apuesta de Iberdrola por la previsibilidad regulatoria
Al igual que ocurrió con ENW, la compra de Caruna no se explica únicamente por el múltiplo pagado —en torno a once veces EBITDA según los primeros cálculos del mercado—, sino por la visibilidad de los flujos de caja que aporta un marco regulatorio a largo plazo. Iberdrola reduce con esta operación su exposición a mercados con monedas volátiles y gana escala en Europa, donde prevé invertir el grueso de sus 47.000 millones de euros previstos en el plan estratégico hasta 2030. La operación refuerza la apuesta del presidente ejecutivo por las redes como “infraestructuras esenciales para impulsar la seguridad energética, la autosuficiencia y la competitividad”, según ha señalado él mismo tras el anuncio.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La obtención de las autorizaciones regulatorias en los próximos meses y el cierre de la operación, previsto para el primer trimestre de 2027.
- Reacción del valor: La cotización de Iberdrola apenas reaccionó ayer al anuncio, lo que sugiere que el mercado ya descuenta la operación y valora positivamente la rotación hacia activos de alta certidumbre.
- Precedente sectorial: La compra de ENW en 2024 —con una valoración similar— sentó las bases de esta estrategia; los múltiplos pagados por redes reguladas siguen al alza, lo que podría elevar la rentabilidad futura del negocio de distribución.




