Renfe ha nombrado a José María Vicent como nuevo secretario general, un fichaje que rompe con la tradición de exigir el título de abogado del Estado para este puesto clave. El movimiento, aprobado por el comité de dirección, refuerza el equipo de confianza del presidente, Álvaro Fernández Heredia, y llega acompañado de una reestructuración en áreas tecnológicas e internacionales.
Vicent se incorporará el próximo 27 de julio a la operadora pública ferroviaria. Su nombramiento como secretario del Consejo de Administración deberá ser ratificado posteriormente por el propio Consejo, conforme al procedimiento de gobierno corporativo. El presidente ha eliminado por primera vez el requisito de pertenecer al Cuerpo de Abogados del Estado que históricamente se exigía para el cargo, lo que ha facilitado la entrada de un perfil ajeno a la alta función jurídica.
La elección no es casual. Vicent y Fernández Heredia coincidieron durante su etapa en el Ayuntamiento de Madrid. El actual presidente de Renfe fue concejal y consejero delegado de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) entre julio de 2023 y marzo de 2024, mientras que Vicent desempeñaba la Secretaría General Técnica del Área de Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad. Fue en ese departamento, durante el mandato de Manuela Carmena, donde Vicent participó en el diseño y la tramitación de Madrid Central, la zona de bajas emisiones que transformó la movilidad de la capital.
Un perfil técnico con experiencia en movilidad y gestión pública
José María Vicent, que hasta ahora ocupaba la Secretaría General Técnica de Medio Ambiente del consistorio madrileño, cuenta con una larga trayectoria en la administración local. Antes, entre 2012 y 2015, fue subdirector general de Gestión Económico-Administrativa en la misma área, donde se especializó en contratación pública, gestión presupuestaria y asesoramiento jurídico. Su perfil técnico, unido a su conocimiento del sector de la movilidad, le otorga un bagaje que encaja con la agenda de renovación que impulsa Fernández Heredia.
La Secretaría General de Renfe es uno de los órganos con mayor peso en la empresa: además de ejercer la secretaría del Consejo, coordina la seguridad jurídica de todas las decisiones corporativas. Hasta ahora, ese blindaje se confiaba a un abogado del Estado. El anterior titular, Joaquim Hortalà i Vallvé, dejó vacante el puesto, y la empresa ha optado por cambiar de perfil. Fuentes conocedoras señalan que el presidente quería un secretario general de su máxima confianza y con experiencia en gestión pública, no necesariamente un jurista de élite.
La decisión de prescindir de un abogado del Estado para la Secretaría General supone un giro histórico en una empresa acostumbrada a blindar jurídicamente sus decisiones.
Renfe ha preferido no comentar el nombramiento. Sin embargo, la reforma estatutaria que eliminó el requisito se produjo hace apenas unas semanas, lo que despejó el camino para este fichaje y para futuros nombramientos similares en la cúpula. Con este movimiento, Fernández Heredia completa uno de los puestos más relevantes que quedaban por definir desde su llegada a la presidencia.
La reorganización exprés de la cúpula: tecnología y nuevos mercados
El nombramiento de Vicent no es un hecho aislado. En la misma reunión del comité de dirección se aprobó una remodelación de la Dirección General de Innovación, Sostenibilidad y Transformación Digital, que entrará en vigor el 1 de septiembre. La empresa busca centralizar en una sola dirección las funciones de sistemas, innovación y digitalización, hasta ahora repartidas entre varias sociedades del grupo. El objetivo, según fuentes internas, es ejecutar el nuevo Plan Director de Sistemas y mejorar la eficiencia operativa y la resiliencia de la explotación ferroviaria.
Además, se han renovado los primeros niveles directivos en las áreas tecnológicas, con nuevos responsables de sistemas corporativos, explotación informática y servicios digitales. La empresa también ha reforzado su filial de proyectos internacionales, con un nuevo responsable para los mercados de América del Sur, África y Oriente Próximo. En Renfe Viajeros, se han designado nuevos mandos en Alta Velocidad y Cercanías, y se ha reorganizado Renfe Alquiler de Material Ferroviario para preparar el aumento de actividad previsto.

¿Confianza o politización? El adiós al abogado del Estado marca un nuevo ciclo
La eliminación del requisito de abogado del Estado para la Secretaría General de Renfe puede leerse en clave de gestión o de política. Desde la óptica de la empresa, se amplía el abanico de talento disponible y se favorece una selección más cercana a las necesidades operativas. Sin embargo, no es un gesto inocuo. El cargo ha sido tradicionalmente un contrapeso jurídico dentro de la operadora, y prescindir de ese perfil técnico-estatal abre interrogantes sobre la robustez legal de futuras decisiones, sobre todo en un contexto de competencia creciente con operadores privados en alta velocidad y cercanías.
Es legítimo que un presidente quiera trabajar con personas de su confianza. Pero en una empresa pública con más de 15.000 empleados y una facturación superior a los 4.000 millones de euros, la combinación de confianza personal y desregulación de requisitos técnicos puede resultar incómoda. La experiencia de Vicent en la administración local es sólida, pero la Secretaría General de Renfe se mueve en un entorno regulatorio mucho más complejo, con contratos millonarios, litigios y un consejo de administración que exige un soporte jurídico impecable.
La pregunta no es si Vicent está capacitado. Lo está. La cuestión es si Renfe se ha puesto a sí misma un estándar más laxo para un puesto que debería seguir anclado a la máxima cualificación técnica, y si esa decisión responde a una visión estratégica o al deseo de ganar margen de maniobra directivo. Habrá que observar cómo se desenvuelve el nuevo equipo en los próximos meses, especialmente cuando lleguen las primeras crisis que requieran una defensa jurídica a prueba de balas.




