Las sanciones de EE.UU. fuerzan a mineras y hoteles a abandonar Cuba antes del plazo de OFAC

Iberostar ha dejado de gestionar 12 hoteles, Meliá revisa su cartera y la minera Sherritt ya se ha retirado. El economista Daniel Torralbas califica el impacto de ‘devastador’ y prevé que 2026 sea el peor año económico en siete décadas.

He analizado la cascada de anuncios empresariales que, a tres días de que expire el plazo fijado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), está acelerando la desvinculación de grandes compañías extranjeras con Cuba. La orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump el pasado 1 de mayo endureció las sanciones contra la isla y, en particular, contra el conglomerado militar Gaesa. La OFAC dio de plazo hasta este viernes 6 de junio para que cualquier empresa con negocios en la órbita de Gaesa reajuste sus operaciones o se enfrente a restricciones en el sistema financiero estadounidense, incluida la congelación de activos y la prohibición de transacciones.

La cronología de las salidas: hoteleras y mineras en retirada

Lo que me han confirmado las fuentes de AFP es un goteo constante de anuncios que afecta a varios sectores clave:

Publicidad
  • Iberostar, el grupo español, ha dejado de administrar 12 hoteles que gestionaba en asociación con Gaesa, aunque mantiene otros seis vinculados al Ministerio de Turismo cubano. La empresa, con sede en Palma de Mallorca, no ha hecho comentarios públicos.
  • Meliá estudia retirarse de 14 de los 35 hoteles que opera en la isla, según fuentes cercanas al sector. Su salida parcial supondría un duro golpe al turismo cubano, del que fue pionera desde los años 90.
  • Blue Diamond, la cadena canadiense, cesó por completo sus operaciones el lunes, citando la situación actual del sector.
  • En el ámbito minero, la canadiense Sherritt se convirtió el 7 de mayo en la primera empresa extranjera en abandonar Cuba, donde extraía níquel y cobalto a través de la empresa mixta General Nickel Company S.A.
  • Las navieras europeas CMA CGM (francesa) y Hapag-Lloyd (alemana) suspendieron a mediados de mayo «temporalmente» las entregas y los nuevos envíos de contenedores de mercancías a Cuba, como medida de precaución ante las sanciones secundarias.

“El impacto para la economía cubana de la salida de todas estas compañías internacionales en el corto plazo es devastador. Esto ubica al 2026 como el peor año en la historia económica de Cuba en los últimos 70.” — Daniel Torralbas, economista y consultor cubano, en declaraciones a AFP, 3 de junio de 2026

Análisis: Gaesa, el corazón económico de las sanciones

La decisión de Washington de apuntar directamente a Gaesa no es casual. El Grupo de Administración de Empresas S.A., creado en los años 90 para eludir el embargo estadounidense y generar divisas, controla según el Departamento de Estado activos por valor de 18.000 millones de dólares y hasta el 70% de la economía cubana. El secretario de Estado, Marco Rubio, acusó hace dos semanas a los líderes cubanos de robo y corrupción a través de este conglomerado y recordó que fue fundado por el ex presidente Raúl Castro, ahora imputado por la justicia estadounidense.

Lo que me parece relevante es que el gobierno cubano, lejos de negociar, defendió a Gaesa como «una respuesta articulada de probada eficiencia frente al cerco económico». Pero la realidad es que el endurecimiento de las sanciones, unido al bloqueo petrolero impuesto desde enero, está estrangulando las fuentes de divisas y empleo que dependían de estas alianzas con el capital extranjero. La salida de hoteleras y mineras reduce drásticamente los ingresos en moneda fuerte y complica aún más la ya crítica situación de liquidez de la isla.

🌍 El impacto en España y Europa

Para España, la retirada de Iberostar y Meliá supone un capítulo amargo. Ambas cadenas mallorquinas llevaban más de tres décadas en Cuba y su presencia era una de las mayores inversiones hoteleras españolas en el Caribe. La pérdida de 12 hoteles para Iberostar y la posible reducción en otros 14 para Meliá no solo merman los ingresos de estos grupos, sino que también reflejan el riesgo de las operaciones en mercados bajo sanciones estadounidenses. El Euríbor no se verá afectado directamente, pero el episodio recuerda a las empresas españolas con intereses en países sancionados que la exposición a las normas de la OFAC puede tener consecuencias financieras inmediatas. La Unión Europea, que no aplica sanciones propias equivalentes, observa cómo la presión unilateral de Washington fuerza decisiones corporativas que Bruselas difícilmente puede contrarrestar.


Publicidad