Iberdrola ha resultado adjudicataria de ocho proyectos de la Comisión Europea para descarbonizar el calor industrial, por un importe de 50 millones de euros. Es la primera subasta europea del Innovation Fund centrada en la electrificación directa del calor, un paso decisivo para sustituir combustibles fósiles por electricidad renovable en sectores intensivos.
España domina la subasta con 24 proyectos, casi el 40% del total
La subasta, gestionada por la Agencia Ejecutiva Europea de Clima, Infraestructuras y Medio Ambiente (CINEA), seleccionó 65 proyectos en diez países, con una dotación global cercana a los 400 millones de euros en ayudas. España se llevó 24 de las 65 adjudicaciones, liderando con claridad la convocatoria. En el caso de Iberdrola, los ocho proyectos elegidos suman unos 50 millones, lo que representa aproximadamente el 35% del total concedido a España.
“Con esta adjudicación, Iberdrola refuerza su papel como socio estratégico de la industria en su proceso de electrificación”, ha señalado la compañía en un comunicado. El objetivo es ofrecer soluciones que reduzcan la exposición a la volatilidad de los combustibles fósiles y avancen en los objetivos de sostenibilidad y reducción de emisiones exigidos por la regulación europea.
Ocho proyectos, 150 MW renovables y PPAs a largo plazo
Los proyectos se basan en calderas eléctricas alimentadas por fuentes renovables. En total, movilizarán 150 MW de capacidad renovable y requerirán aproximadamente 240 GWh anuales de electricidad verde. Las empresas participantes, de sectores como alimentación y bebidas, química, neumáticos y manufactura, firmarán contratos de suministro a largo plazo (PPAs) que garantizan estabilidad y visibilidad sobre el coste del calor descarbonizado.
“La electrificación directa del calor industrial es una de las palancas más efectivas para recortar emisiones en el corto plazo, y la subasta europea demuestra que existe una cartera sólida de proyectos viables para desplegarse desde ahora”, ha afirmado Fernando Mateo, responsable de descarbonización industrial de Iberdrola.
Estos ocho proyectos se añaden a otros dos PPAs que Iberdrola tiene en España con empresas metalúrgicas y de centros de datos, sumando otros 90 MW renovables. La energética ofrece una solución integral que abarca diseño, construcción, operación y suministro de la energía, minimizando el impacto en la operativa de las fábricas.

Con 240 MW renovables firmados en PPAs industriales, Iberdrola se consolida como la referencia en la descarbonización del calor en España.
La electrificación del calor: la vía más rápida hacia la descarbonización industrial
El calor industrial representa más del 20% de las emisiones de CO₂ de Europa. Tradicionalmente se ha generado quemando gas natural, fuelóleo o carbón. La electrificación con renovables no solo elimina esas emisiones, sino que reduce costes operativos a largo plazo y protege a la industria de la volatilidad de los combustibles fósiles. En un momento en que el precio del gas europeo sigue dando bandazos, fijar el coste del calor mediante un PPA renovable es también una decisión de gestión de riesgos.
La apuesta de Bruselas por esta vía es contundente. Los 400 millones del Innovation Fund son solo un anticipo de lo que puede venir. Iberdrola, con esta cartera de ocho proyectos, demuestra que la tecnología está madura y que las empresas industriales están dispuestas a electrificar siempre que tengan certidumbre regulatoria y acceso a energía renovable a precios competitivos. España parte con ventaja: su cuota de generación renovable supera ya el 60% en el mix, lo que abarata la electricidad limpia y facilita estos acuerdos.
Sin embargo, el reto no está solo en la generación. La electrificación masiva del calor industrial demandará redes de distribución más robustas y procesos de tramitación ágiles para conectar nuevas plantas. El cuello de botella puede estar en los plazos administrativos, no en la tecnología. Iberdrola, que integra el suministro de energía con la operación de las calderas, puede acelerar los plazos, pero la escalabilidad de este modelo dependerá de unos marcos regulatorios que no se enreden en trámites interminables.
La subasta ha revelado un apetito real del sector. Casi dos tercios de los proyectos seleccionados están en España, lo que habla bien de nuestra industria y de la capacidad de grandes eléctricas como Iberdrola para articular estas soluciones. Pero el camino hasta los 240 GWh anuales que requerirán estas ocho fábricas no es trivial. Hará falta nueva capacidad eólica y fotovoltaica asociada a esos PPAs, y que los plazos de construcción se cumplan.
Yo creo que la electrificación del calor industrial es uno de los vectores de descarbonización más infravalorados por el debate público, que suele centrarse en el turismo eléctrico o en las bombas de calor domésticas. El ahorro de emisiones por euro invertido es muy superior en estas calderas industriales, y el impacto sobre la competitividad de sectores expuestos a la competencia internacional es directo. Veremos si las próximas subastas del Innovation Fund mantienen este ritmo y si España sabe capitalizar su puesto de salida.




