EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La estación madrileña de Chamartín-Clara Campoamor abre su nuevo vestíbulo principal de 18.000 metros cuadrados, cuatro veces y media mayor que el anterior, tras una inversión de 560 millones de euros.
- ¿Quién está detrás? Adif, con la supervisión del Ministerio de Transportes y la visita no pública del presidente Pedro Sánchez y el ministro Óscar Puente.
- ¿Qué impacto tiene? Duplica las vías de alta velocidad (de 6 a 12), eleva la capacidad total a 25 vías y reorganiza por completo los flujos de viajeros de AVE, Cercanías, Media y Larga Distancia.
La estación de Chamartín-Clara Campoamor estrena este martes su nueva cara tras dos años de obras. El vestíbulo principal, de 18.000 metros cuadrados —cuatro veces y media más grande que el anterior—, se abre al público con 12 vías para la alta velocidad, el doble de las que había hasta ahora, y una inversión global de 560 millones de euros. La intervención, que se ha ejecutado por fases sin interrumpir el servicio, supone el mayor refuerzo de capacidad de la terminal norte de Madrid en décadas.
El nuevo vestíbulo multiplica por 4,5 la superficie y duplica las vías AVE
Hasta este lunes, el vestíbulo principal de Chamartín apenas alcanzaba los 4.000 metros cuadrados. Ahora son 18.000 metros cuadrados los que dan acceso a las 12 vías de alta velocidad, frente a las 6 anteriores, y conectan directamente con la zona de Cercanías a través de una pasarela acristalada de 1.300 m². En total, la estación suma 25 vías (12 para AVE, 13 de ancho ibérico y 4 auxiliares en la cabecera norte) y 27.000 metros cuadrados distribuidos en dos vestíbulos: el nuevo principal y el subterráneo rehabilitado de los años 80, que ahora dispone de 2.800 m² dedicados a los trenes de media y larga distancia y al Metro.
La distribución del nuevo vestíbulo se articula en tres zonas diferenciadas: una para viajeros de alta velocidad, otra para usuarios de Cercanías y un corredor central de 225 metros de largo y 18 metros de ancho, el «corazón» de la estación. Allí se instalarán locales comerciales, oficinas de venta de billetes, aseos, cargadores para dispositivos, máquinas autoventa y un novedoso sistema de información con paneles LED de 65″ y una interfaz gráfica renovada. Además, la accesibilidad se refuerza con una oficina del servicio Acerca de 167 metros cuadrados y seis puntos de atención a viajeros con dificultades auditivas.
La entrada se realiza a través de cuatro accesos principales —más tres de emergencia— que desembocan en la plaza acristalada, cubierta ya desde diciembre por una bóveda de vidrio. Seis fingers acristalados conectan el vestíbulo con los andenes del AVE, y la antigua sala de Cercanías, clausurada en los años 80, ha sido recuperada con acceso directo a los andenes 1 a 13.
Adif duplica la capacidad de Chamartín tras dos años de obras y 560 millones de inversión que aspiran a absorber los 46,2 millones de viajeros que pasaron por la terminal en 2025.
Viajeros récord y aglomeraciones: Chamartín pasa de 4.000 a 18.000 m²
Las obras llegan en un momento de máxima presión sobre la infraestructura. Los datos oficiales reflejan un flujo imparable: 46,2 millones de viajeros en 2025, frente a los 44,4 millones de 2024 o los 36,2 millones de 2023. Las aglomeraciones y los problemas de aforo se habían convertido en escenas habituales, y el Ministerio de Transportes confía en que el nuevo vestíbulo —con cuatro veces y media más espacio— absorba el crecimiento previsto para los próximos años.
Pedro Sánchez y Óscar Puente visitaron la obra terminada este lunes de forma privada, sin aviso a la prensa. La inauguración administrativa llega hoy con la apertura total del vestíbulo, aunque los trabajos aún no han acabado por completo: en el exterior se está ultimando la urbanización de la plaza y la reordenación de los viales de acceso, y está en construcción la conexión de alta velocidad con el aeropuerto de Barajas. En la cabecera norte se levantan además cuatro nuevas vías de apartado para trenes AVE de cara a necesidades futuras, dentro del paraguas del proyecto Chamartín Ecosistema Abierto, aún en fase de redacción.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
La renovación de Chamartín no es solo una operación de obra civil: es una respuesta a un cuello de botella que lastraba la alta velocidad madrileña desde que la liberalización ferroviaria de 2021 multiplicó los operadores y las frecuencias. Con 12 vías AVE, Adif gana la capacidad de competir en igualdad de condiciones con Atocha, el otro gran nudo, y deja margen para absorber el tráfico adicional previsto por Iryo, Ouigo y la propia Renfe en el corredor norte, el más rentable de la red.
Observamos, sin embargo, una asimetría clásica en la planificación ferroviaria: mientras se multiplica la oferta de vías, el acceso urbano y la intermodalidad con Barajas aún dependen de obras en marcha y de la futura remodelación de la plaza. La estación gana músculo, pero su conexión con el aeropuerto, clave para el turismo y los viajes de larga distancia, no llegará hasta dentro de varios ejercicios. Mientras tanto, los 46 millones de pasajeros de 2025 empiezan a subir hoy a un vestíbulo que por fin da espacio, aunque los andenes y las frecuencias seguirán poniendo a prueba el sistema en las puntas de demanda.
El hito inmediato es la operación de esta mañana: el vestíbulo se abre y la estación recupera la normalidad tras meses de obras. El próximo punto de atención lo marca el desarrollo del entorno urbano, cuya finalización condicionará la accesibilidad real durante el próximo año.




