Alphabet lanza una macroampliación de capital de 80.000 millones para financiar su apuesta en IA

Berkshire Hathaway participa con 10.000 millones en la mayor operación de este tipo jamás realizada por una tecnológica. La inyección de capital duplica la apuesta de Alphabet por la inteligencia artificial.

Alphabet lanza la mayor ampliación de capital de una empresa tecnológica: 80.000 millones de dólares para inteligencia artificial. Berkshire Hathaway participa con 10.000 millones, un movimiento inesperado del holding de Warren Buffett.

La mayor operación de su clase

La compañía matriz de Google ha comunicado este martes la colocación de acciones por valor de 80.000 millones de dólares, la ampliación de capital más grande jamás realizada por una empresa del sector tecnológico. Para ponerlo en contexto, la hasta ahora mayor operación de este tipo la realizó Amazon en 2022, con 20.000 millones de dólares para financiar su expansión logística. Alphabet multiplica por cuatro esa cifra.

Publicidad

El objetivo declarado es financiar una inversión masiva en infraestructura de inteligencia artificial. La empresa ya había anunciado un capex previsto de 75.000 millones de dólares para 2026, pero esta inyección de capital adicional eleva su capacidad inversora a un nivel sin precedentes. Google Cloud necesita centros de datos propios con chips especializados, y la carrera con Microsoft —que ha integrado la IA de OpenAI en todo su ecosistema— no da tregua.

Setenta y cinco mil millones no eran suficientes, al parecer.

La demanda de los inversores ha sido fuerte, según fuentes cercanas a la operación, y la colocación se ha cerrado en apenas 48 horas. Eso indica que el mercado respalda la estrategia de Alphabet, pese a las dudas sobre la rentabilidad a corto plazo de la IA.

Berkshire Hathaway entra en la partida de la IA

La participación de Berkshire Hathaway con 10.000 millones de dólares es quizás el dato más llamativo de la operación. Warren Buffett, conocido por su aversión a las burbujas tecnológicas, no había apostado fuerte por la inteligencia artificial hasta ahora. Hace apenas un año, el Oráculo de Omaha declaró que no entendía bien el sector y prefería mantenerse al margen.

Sin embargo, esta inversión masiva en Alphabet —ya era uno de sus principales accionistas— sugiere un cambio de postura. No es una participación cualquiera: con esos 10.000 millones, Berkshire se convierte en un socio estratégico que respalda la hoja de ruta de la compañía. Algunos analistas interpretan el movimiento como una forma de diversificar el riesgo: Alphabet es un conglomerado con negocios maduros y recurrentes, desde la publicidad digital hasta YouTube y la nube, lo que amortigua la apuesta por la IA.

Buffett no invierte en lo que no entiende, pero sí confía en que Alphabet tiene músculo suficiente para rentabilizar cualquier apuesta, incluso la de la inteligencia artificial.

El holding de Buffett ya ha demostrado que puede ganar dinero en sectores que no domina técnicamente, siempre que encuentre un vehículo de inversión sólido. Y Alphabet, con una capitalización de más de 2 billones de dólares, encaja en ese perfil.

Análisis: ¿por qué Alphabet necesita 80.000 millones de dólares ahora?

La decisión de Alphabet no es improvisada. El gasto en infraestructura de IA se ha disparado en los últimos tres años y no da señales de desaceleración. Microsoft ya ha comprometido más de 50.000 millones de dólares en centros de datos para OpenAI, mientras que Amazon y Meta también están ampliando su capacidad. En este tablero, quedarse corto equivale a perder la carrera por la nube corporativa y los modelos de lenguaje de última generación.

La ampliación de capital busca precisamente evitar ese escenario. Pero no está exenta de riesgos: la emisión de nuevas acciones diluirá a los accionistas actuales y ejercerá presión sobre el beneficio por acción. Alphabet confía en que la rentabilidad futura de la IA compense ese coste, aunque los plazos son inciertos. De hecho, el retorno de estas inversiones masivas en IA sigue siendo una de las grandes incógnitas del sector.

En todo caso, la participación de Berkshire Hathaway añade un sello de confianza poco habitual. Buffett no es amigo de las modas ni de las burbujas, y si ha puesto 10.000 millones sobre la mesa es porque ve en Alphabet una apuesta sólida, no un experimento. Queda por ver si el resto del mercado comparte esa visión a largo plazo.

Dejémoslo en un ‘ya veremos’.


Publicidad