La casa de lujo suiza Richemont ha alcanzado unas ventas con un crecimiento de dos dígitos pese a una rentabilidad ligeramente inferior a la esperada. No obstante, la compañía seguirá apostando por la inversión a largo plazo en marcas, una política de precios disciplinada y un control de costes para proteger su atractivo y generar valor.
En este sentido, a pesar del actual entorno geopolítico incierto que apunta a un panorama de consumo desafiante para el próximo ejercicio fiscal, la joyería sigue siendo la categoría de lujo más resistente, y la casa de lujo suiza Richemont continúa, eso sí, siendo el mejor indicador de la joyería de lujo.
«De cara al futuro, tendremos que navegar por tiempos volátiles, que seguirán requiriendo agilidad y disciplina. Si bien nos mantenemos vigilantes respecto al entorno macroeconómico, especialmente porque las consecuencias del conflicto en Oriente Medio aún se están desarrollando. Richemont cuenta con sólidos fundamentos para seguir generando valor a largo plazo», afirma el CEO de Richemont, Nicolas Bos.

RICHEMONT DISPARA VENTAS CON CARTIER Y VAN CLEEF
En este contexto, la joyería sigue siendo el motor principal dentro del negocio de Richemont. Las casas de joyería volvieron a destacar, con un aumento de ventas del 14% a tipo de cambio fijo y una aceleración aún mayor en el cuarto trimestre hasta el 16%. El crecimiento fue generalizado en todas las regiones y canales, impulsado por la fuerte demanda de Cartier y Van Cleef & Arpels.
Siguiendo esta línea, la división continuó ganando cuota de mercado tanto en joyería como en relojería, gracias a colecciones emblemáticas, eventos de alta joyería, una expansión selectiva de la red y aumentos de precios controlados.
la rentabilidad en Richemont sigue bajo presión debido a las fluctuaciones del oro, el tipo de cambio y los aranceles estadounidenses
A pesar del alza de los precios del oro, «el impacto negativo de los aranceles estadounidenses y las fluctuaciones cambiarias desfavorables, el margen operativo se contrajo en tan solo 140 puntos básicos, hasta el 30,5%, ya que la estricta disciplina de costes y los ajustes de precios mitigaron parcialmente estas presiones«, afirman desde AlphaValue.
No obstante, a pesar de un entorno de consumo desafiante por delante, la joyería sigue siendo la categoría más resistente del sector de lujo, gracias a su valor emocional, durabilidad, atractivo como inversión y un gran poder de fijación de precios. Dentro de la categoría de Richemont mantiene una sólida posición estructural a través de Cartier y Van Cleef & Arpels, ofreciendo una exposición de máxima calidad a la joyería de lujo.
El debate clave para el próximo año dentro de Richemont será si el fuerte impulso de los ingresos y el control de costes disciplinado podrán seguir compensando la presión sobre los márgenes y la recuperación aún gradual del sector de la relojería.

De cara al futuro, el Presidente de Richemont, Juan Ruperto, señala que «es probable que persista la incertidumbre, sobre todo en lo que respecta a la situación en Oriente Medio. Ante este panorama, el Grupo se mantiene alerta y seguirá confiando en su visión a largo plazo y en su enfoque operativo disciplinado para cautivar a sus clientes, mantener el atractivo de sus marcas y generar valor sostenible a lo largo del tiempo».
LA SUBIDA DE PRECIOS EN CARTIER Y VAN CLEEF & ARPELS
Durante la noche del pasado 21 de mayo, Cartier hizo una modesta subida de precios global de aproximadamente el 1%, tras una subida del 4% en la firma Van Cleef & Arpels en marzo. Una subida de precios que se corresponde justo en el momento en que la caída del oro y los vientos en contra del tipo de cambio deberían generar confianza.
Concretamente, el aumento de precios en Cartier se ha concretado totalmente en los relojes, que han experimentado un aumento promedio del 3,3%, donde se han subido los precios, de forma consistente en todos los países, como, China, Corea, Hong Kong, Reino Unido, Italia y Japón, con la excepción de Estados Unidos, donde no ha habido cambios.

«El aumento acumulado de precios desde que comenzamos nuestro seguimiento inmediatamente después del «Día de la Liberación» ronda el 11% tanto para Cartier como para Van Cleef & Arpels. Una cesta más reducida que utilizamos para Tiffany y Bulgari indica un aumento de precios ligeramente más moderado, de aproximadamente el 8% en la primera, pero también de alrededor del 11% en Tiffany (que aumentó sus precios solo en EE. UU. un 7,8% a principios de esta semana)», afirman desde Jefferies.





