EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Metropolitan House y 3Capital han sellado una alianza para reactivar el desarrollo de Can Rigal (L’Hospitalet de Llobregat), bloqueado durante tres décadas. La Generalitat acaba de declarar de interés general el futuro campus del Clínic, que acelera los trámites urbanísticos.
- ¿Quién está detrás? Metropolitan, promotora especializada en cooperativas y vivienda asequible, y la consultora 3Capital. La operación se produce pocos días después de que la Generalitat respaldara la transformación de la zona.
- ¿Qué impacto tiene? El plan director, que se aprobará en verano, definirá la edificabilidad y el reparto de usos. El consistorio de L’Hospitalet exige menos viviendas y más zonas verdes, oficinas, hoteles y equipamientos, lo que reorienta el proyecto.
Metropolitan House y 3Capital han sellado una alianza para reactivar el desarrollo de Can Rigal, el barrio de L’Hospitalet de Llobregat que arrastra tres décadas de retrasos. La operación se produce pocos días después de que la Generalitat declarara de interés general el nuevo campus del Hospital Clínic, un movimiento que agilizará la tramitación urbanística y reordena todo el proyecto.
Metropolitan —promotora especializada en cooperativas de vivienda asequible— adquirió en 2025 alrededor de 72.000 metros cuadrados del total de 156.000 que tiene el recinto a dos grandes propietarios: Sacresa y Endesa. La operación se cerró por 19 millones de euros y, desde entonces, la firma ha ido comprando otras parcelas a pequeños dueños hasta convertirse en el principal propietario privado de la zona.
El plan inicial de Metropolitan era construir 40.000 metros cuadrados de techo edificable. Sin embargo, la inclusión de Can Rigal en la macrooperación del campus Clínic llevó al Ayuntamiento de L’Hospitalet a reclamar cambios. “No hablamos de crear un nuevo barrio, sino del crecimiento natural de otro que ya existía, Pubilla Cases”, señaló a principios de año su alcalde, David Quirós.
El desbloqueo urbanístico: menos viviendas y más usos terciarios
Las exigencias municipales pasan por reducir el número de hogares previstos y ganar espacio para zonas verdes y servicios complementarios: locales comerciales, oficinas, hoteles y equipamientos aún por concretar. También habrá que trasladar la subestación eléctrica que ahora ocupa parte del suelo.
Para digerir ese giro y monitorizar la complicada fase de reparcelación y urbanización, Metropolitan ha recurrido a la consultora 3Capital. Un equipo mixto liderado por Rafael Angulo, fundador y presidente de Metropolitan, y Tomàs-Marc García Permanyer, CEO y socio de la consultora, se encargará de pilotar el nuevo plan de negocio. 3Capital asesora a Metropolitan especialmente en la definición de los activos de uso terciario —oficinas, hoteles, retail— que deberán integrarse en el proyecto.
Previsiblemente, la Generalitat aprobará en verano el avance del plan director. Ese documento será el que concrete la edificabilidad definitiva y el reparto de usos, una pieza clave para que la iniciativa pase de los despachos a las grúas.
La declaración de interés general convierte a Can Rigal en un nodo sanitario, económico y de innovación de primer nivel que puede cambiar las reglas del desarrollo residencial en el Baix Llobregat.
La conexión con el campus Clínic y el calendario hasta 2030
Can Rigal ocupa una ubicación estratégica, entre L’Hospitalet, Esplugues y la capital catalana. La transformación de la zona arrancó con las instalaciones deportivas de L’Hospitalet Nord y el actual hotel Torre Melina, y recibió un nuevo impulso en 2004 con las tres líneas del Trambaix, que aguardan todavía la conexión con la red del Besòs por el tramo central de la Diagonal.
En 2018 abrió el centro comercial Finestrelles y justo al lado se levantan hoy los rascacielos del complejo Porta Diagonal. La proximidad del futuro campus del Clínic —cuyas obras se prevé que arranquen en 2030— le da al desarrollo un atractivo adicional: “convertirá la zona en un nodo sanitario, económico y de innovación de primer nivel”, subraya García Permanyer.
La operación tiene además un precedente que la hace especialmente simbólica: en 1997, el FC Barcelona compró parte de los terrenos para instalar su ciudad deportiva, pero finalmente optó por Sant Joan Despí. En 2005 vendió esa porción a La Llave de Oro por 35,4 millones, una transacción que una sentencia judicial acabó anulando once años después y que obligó al Barça a devolver 47 millones a la inmobiliaria de la familia Marsà. Ahora, dos décadas después, el área parece encarar la recta final de su transformación.
La Ficha del Inversor
La compra de Metropolitan —19 millones por 72.000 metros cuadrados— le ha dado a la promotora una posición de control sobre más del 46% del suelo total de Can Rigal a un coste inferior a 265 euros por metro cuadrado. La cifra es relevante para un enclave que, con la llegada del campus Clínic, aspira a revalorizarse de forma sustancial cuando se apruebe el plan director. El producto final, no obstante, ya no será solo residencial: la incorporación de oficinas, hoteles y equipamientos modifica el perfil de rentabilidad y exige un análisis de viabilidad más sofisticado, justo lo que 3Capital aportará con el plan de negocio.
La tendencia a seis meses es de clara aceleración burocrática: la declaración de interés general permite agilizar trámites que hasta ahora llevaban años atascados. Si la Generalitat cumple con el calendario previsto y aprueba el avance del plan director en verano, los inversores podrán empezar a calibrar yields y plazos de ejecución antes de que termine 2026. El riesgo principal sigue siendo la larga historia de bloqueos del proyecto: Can Rigal ha sido una promesa fallida durante treinta años y la nueva ventana de oportunidad depende ahora de la capacidad del Govern y del ayuntamiento para alinear de forma efectiva sus demandas urbanísticas.
El perfil recomendado para esta operación se sitúa a medio camino entre el promotor local con experiencia en regeneración urbana y el inversor institucional que busca posicionarse cerca de un futuro polo sanitario y de innovación. Metropolitan ya juega ese papel con su alianza con 3Capital, pero la reactivación de Can Rigal abre la puerta a otros agentes interesados en adquirir suelo o asociarse en las fases terciarias a medida que el planeamiento avance. La clave será la paciencia: el horizonte de retorno va más allá de 2030, cuando el campus Clínic empiece a funcionar y la demanda de vivienda, oficinas y servicios asociados se materialice.





