Ibex cae a 18.290 puntos y petróleo se dispara a 100 dólares tras ataques de EE.UU. a Irán

Los bombardeos de Estados Unidos sobre Irán reactivan la prima de riesgo geopolítico y devuelven el Brent a la cota de los 100 dólares. En el Ibex, solo Repsol e Iberdrola escaparon a las ventas generalizadas.

Un día después del rebote, la cautela se impuso en el parqué español. El Ibex 35 cerró la sesión del lunes con una caída del 0,52% hasta los 18.290,90 puntos, mientras el petróleo Brent se disparaba a la barrera de los 100 dólares por los bombardeos de Estados Unidos sobre Irán.

La noticia de los ataques rompió el optimismo que había llevado al selectivo a subir más del 2% el día anterior. Con Wall Street cerrado por el Memorial Day, el mercado europeo había quedado sin referencia externa, y la prima de riesgo geopolítico devolvió la tensión a los precios.

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La tensión geopolítica frena el rebote y dispara al Brent

El Brent, que había caído con fuerza en la jornada del lunes festivo, recuperó posiciones hasta tocar de nuevo los 100 dólares por barril. No es una cifra anecdótica: es la cota psicológica que los fondos y bancos centrales vigilan para medir el impacto inflacionario de Oriente Próximo.

Mientras, en Asia, el índice Kospi surcoreano se disparó un 2,5% gracias al empuje de los semiconductores y la inteligencia artificial. Wall Street tampoco se inmutó en la reapertura: el Nasdaq lideró los avances. El contraste entre el miedo al crudo y el apetito por la tecnología refleja una fragmentación que los inversores deben vigilar.

Repsol e Iberdrola, los refugios del Ibex; los bancos recogen beneficios

Dentro del Ibex, solo dos valores de peso salvaron la sesión. Repsol se anotó un 2,67% al calor del crudo, mientras que Iberdrola subió un 0,94% gracias a la mejora de valoración del 33% que emitió Barclays. La firma británica dejó sin recorrido a Mapfre (-0,88%), al ajustar su precio objetivo.

En el lado de las caídas, los inversores aprovecharon para tomar beneficios. Santander perdió un 1,60%, Bankinter un 1,42% y Sabadell un 1,21%. Los valores turísticos y de infraestructura tampoco escaparon: Aena cedió un 1,15% y Amadeus un 1,28%.

La volatilidad del petróleo es el barómetro más inmediato del riesgo geopolítico, y los 100 dólares vuelven a ser una línea roja para las carteras.

La recogida de beneficios fue la tónica, aunque la sesión no mostró pánico. El mercado castigó a quien había corrido más, no al conjunto.

El mercado de deuda y divisas se ajusta al nuevo escenario

En la renta fija, la prudencia se tradujo en un freno a la caída de las rentabilidades del día anterior. El bund alemán repuntó justo por debajo del 3%, mientras que el bono español a diez años recuperó el 3,40%. En Estados Unidos, con el mercado abierto, el treasury a diez años bajó al 4,50%.

El euro se mantuvo plano en torno a 1,16 dólares, sin aprovechar la debilidad teórica del billete verde en un entorno de mayor tensión. El oro, en cambio, cedió y se situó en los 4.520 dólares la onza, mientras el bitcoin seguía estancado por debajo de los 77.000 dólares.

Análisis: El techo de los 100 dólares y el dilema del inversor español

La guerra comercial y los bombardeos sobre Irán dibujan un panorama incómodo para quien gestiona carteras en Europa. El petróleo a 100 dólares no es una novedad en términos absolutos —ya lo vimos en 2022—, pero cuando aparece combinado con unos tipos de interés altos y un BCE que aún sopesa recortes, la ecuación se complica.

Desde el punto de vista sectorial, la subida del crudo favoreció a las energéticas españolas —Repsol e Iberdrola fueron los únicos pilares— pero golpeó a bancos y turismo. La dualidad es clara: inflación en costes y enfriamiento del consumo. Me parece que el mercado aún no ha interiorizado del todo que un conflicto prolongado en Oriente Medio podría cambiar el guión macroeconómico que se descuenta para el segundo semestre del año.

La sesión de hoy no fue un desplome, pero sí una llamada de atención. Si el Brent se consolida por encima de los 100 dólares durante varias semanas, los gestores de fondos españoles deberán reconsiderar sus exposiciones a cíclicos y financieros. La alternativa está en las ‘utilities’ y las petroleras, que de momento aguantan.

El dato a vigilar es la evolución del diferencial de deuda periférica y la reacción del BCE en su próxima reunión. Un petróleo por encima de 100 dólares sostenido podría frenar el optimismo de los mercados, por mucho que la inteligencia artificial siga tirando en Seúl.


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