Carrefour, Dia, Alcampo, Lidl y Aldi, son conscientes de que el consumidor a día de hoy ya no improvisa sus compras, es decir, actualmente los clientes planifican, comparan y deciden antes de comprar en una cadena de distribución u otra. El consumidor español afronta 2026 con una actitud mucho más racional y estratégica hacia el consumo.
El estudio ‘The State of Shopping 2026’ realizado por Shopfully revela una transformación estructural en los hábitos de compra: el 65% de la población no prevé una mejora en su poder adquisitivo y recurre a la tecnología para optimizar cada euro. El estudio analiza los hábitos de compra de más de 6.600 consumidores en ocho países europeos, entre ellos España, Italia, Francia y Alemania.
Si bien, la incertidumbre económica, la presión sobre el poder adquisitivo y el aumento del coste de vida están impulsando nuevos hábitos de compra marcados por la planificación, la comparación y la búsqueda activa de ahorro. Con los cambios de hábitos las diferentes cadenas de distribución deben ir fijándose y cambiando sus promociones, ofertas y formas de vender.

EL PRECIO ES EL EJE DE LA DECISIÓN DE LOS CLIENTES EN LIDL, DIA, CARREFOUR Y ALDI
En este contexto, un 65% de los españoles encuestados afirma que no cree que su poder adquisitivo vaya a experimentar mejoría alguna a lo largo de este año 2026. En sintonía con esta percepción de estancamiento, la alegría en el gasto brilla por su ausencia, pues un 8% de los consumidores asegura tener la firme intención de incrementar su presupuesto de gasto anual.
Ante este panorama, la contención se convierte en la directriz principal, dos de cada tres consumidores españoles ya prevén reducir sus partidas presupuestarias en diversas categorías comerciales, ensañándose este recorte especialmente con sectores menos urgentes como los muebles (40%), la electrónica de consumo (35%) y la moda o confección textil (26%).
el ajuste del gasto en España ya no se limita al simple hecho de ‘consumir menos’, sino que ha evolucionado hacia un concepto mucho más sofisticado, ‘comprar mejor’
No obstante, no es una novedad que el ahorro se ha transformado realmente en la auténtica doctrina de compra por parte de los consumidores. En el informe de Shopfully se muestra que un 55% de los compradores está priorizando la compra de aquellos productos que tengan descuento o estén dentro de una promoción, mientras que el 52% prefiere comparar los precios entre los diferentes supermercados.
Las herramientas tradicionales de fidelización siguen siendo una buena parte de las ventas en cadenas como Dia y Carrefour. Un 40% de los encuestados afirma utilizar cupones de descuento tradicionales y digitales de forma mucho más activa que años anteriores, y un 37% reconoce haber migrado con éxito sus preferencias hacia marcas más económicas, segundas marcas o las omnipresentes marcas blancas de la gran distribución.

«La tienda física sigue siendo clave, pero la decisión de compra se toma cada vez antes y en digital. El consumidor ya no navega únicamente para inspirarse, sino para comparar, evaluar y tomar decisiones más inteligentes antes de llegar al punto de venta«, señala el director de Iberia y Francia en Shopfully Henri-Noël Bouvet.
EL PAPEL DE LA IA DENTRO DE DIA, CARREFOUR, LIDL Y ALDI LLEGA A LOS CLIENTES
La inteligencia artificial durante este 2026 se ha convertido en el aliado indispensable en el día a día de las finanzas del hogar. Los usos más frecuentes de la inteligencia artificial están vinculados al ahorro y la comparación, como, comparar precios entre tiendas (64%), detectar ofertas engañosas (35%) y hacer seguimiento de precios (30%).
1 DE CADA 3 CONSUMIDORES AFIRMA HABER UTILIZADO LA IA EN EL ÚLTIMO AÑO PARA TOMAR DECISIONES DE COMPRA
Shopfully
Concretamente, el estudio sitúa a España en una posición de clara vanguardia digital y madurez analítica en el contexto internacional. Al contrastar las métricas de los distintos estados de la Unión Europea, el consumidor español destaca por desplegar un comportamiento sensiblemente más activo e intensivo en la fase previa de investigación y optimización.

Los ciudadanos han aprendido a equilibrar la balanza de sus finanzas no renunciando por completo al bienestar, sino hiper informándose, exigiendo transparencia y aplicando un rigor casi científico a cada transacción. En 2026 el consumidor está más informado, más exigente y mucho más estratégico en cada decisión de compra.




