La Gran Vía de Madrid cambia de dueño en uno de sus edificios más emblemáticos. El empresario Tomás Olivo ha cerrado la compra de la sede histórica de Telefónica en el número 28 de la arteria madrileña por más de 200 millones de euros, según ha podido confirmar esta redacción a través de fuentes cercanas a la operación. Se trata de la mayor transacción de un único activo de oficinas en lo que va de año en la capital.
El inmueble, que los madrileños identifican al instante por su reloj y su torreón, suma 35.000 metros cuadrados de superficie repartidos en doce plantas y un ático. Es la primera vez que el edificio cambia de manos desde que Telefónica lo inaugurara en 1929 como central de la Compañía Telefónica Nacional de España. Ochenta años de historia que ahora abren un capítulo inédito.
Un comprador con músculo en el retail
Tomás Olivo no es un desconocido en el ladrillo de alta rentabilidad. Controla General de Galerías Comerciales, sociedad dueña de una treintena de centros y parques comerciales repartidos por toda España y con una facturación conjunta que roza los 500 millones de euros al año. Su hoja de servicios incluye la compra de activos singulares cuando otros inversores se retiran, y la sede de Telefónica encaja en ese patrón: un gigante que parecía inabordable para un particular.
Las negociaciones se aceleraron en las últimas semanas, justo cuando ningún fondo institucional quiso elevar su oferta por encima de los 180 millones. Olivo presentó una propuesta de última hora que superó los 200 millones y forzó la venta exprés. No es la primera vez que el murciano se mueve rápido: en 2023 ya había adquirido otro edificio corporativo, la antigua sede de Banco Popular, por 85 millones.
Telefónica vende para concentrarse en su negocio
Para Telefónica, la transacción es el penúltimo paso de un plan de desinversiones que busca reducir deuda y liberar capital. La operadora ya vendió en 2025 su sede de Las Tablas por 320 millones y tiene en el mercado otros activos no estratégicos, como su histórico centro de cálculo en la calle Ríos Rosas. La cifra conjunta de estas ventas roza los 600 millones en apenas dos años.
El edificio de Gran Vía dejará de ser sede corporativa, pero Telefónica mantendrá un alquiler parcial durante los próximos tres años para garantizar la transición de sus servicios técnicos. Después, la intención de Olivo es rehabilitar el inmueble y destinar los primeros pisos a locales comerciales y los superiores a oficinas prime, un formato muy demandado en el centro de la capital.
El pulso del ladrillo en la milla de oro
La operación llega en un momento en que el mercado de oficinas de Madrid vive una paradoja: la contratación en zonas periféricas se ralentiza, pero los activos prime del centro desafían la estadística. Según los datos que maneja el sector, la tasa de desocupación en el tramo Gran Vía-Alcalá ronda el 6%, frente al 11% del resto de la ciudad.
Yo creo que la compra de Olivo es un movimiento defensivo y ofensivo a la vez. Defensivo porque el dinero busca refugio en piedra cuando la rentabilidad del bono a diez años apenas araña el 3%, y ofensivo porque el valor añadido tras la reforma puede disparar las rentas del alquiler por encima de los 35 euros por metro cuadrado. Algo poco habitual fuera de los distritos financieros europeos.
Aun así, el riesgo existe. El comprador se enfrenta a un calendario de licencias lento —cualquier intervención en un inmueble protegido exige un año de papeleo— y a un mercado de inquilinos que premia la calificación energética y la flexibilidad. Si la inflación de los materiales de construcción se mantiene, la factura de la reforma podría rozar los 50 millones adicionales. No es calderilla ni para un patrimonio como el de Olivo.
La pregunta que queda en el aire es si esta compra iniciará una cascada de cambios de propiedad en Gran Vía. Varios inmuebles de la acera de los impares arrastran dos décadas en manos de fondos oportunistas que ahora necesitan vender. Si alguien estaba esperando para salir, la señal del precio pagado por Telefónica es muy tentadora. Cosas que pasan en 2026.




