¿Adiós al dólar? 37 bancos europeos lanzan stablecoin paneuropea

La iniciativa, impulsada por un consorcio de entidades de la UE, busca crear un sistema de pagos alternativo que reduzca la dependencia del billete verde. Los detalles sobre su funcionamiento y respaldo apuntan a un antes y un después en la autonomía financiera europea.

Lo que parecía un proyecto modesto ha dado un paso de gigante. Este martes, 20 de mayo de 2026, un consorcio de 37 bancos europeos ha anunciado el lanzamiento de una stablecoin paneuropea. La iniciativa —adelantada por CoinDesk— tiene un objetivo claro: crear una alternativa al dólar estadounidense en los pagos y liquidaciones internacionales, reforzando la autonomía financiera de la Unión Europea. ¿Significa esto que el billete verde perderá su trono? Probablemente no de la noche a la mañana, pero la jugada es de las que marcan tendencia.

La lista de entidades incluye pesos pesados de la banca alemana, francesa, italiana y, según ha podido saber esta redacción, al menos dos grandes bancos españoles. El consorcio ha ido engordando desde las conversaciones preliminares del año pasado, y ahora suma 37 prestamistas de todo el continente. Algunos bancos centrales nacionales podrían actuar como observadores, aunque el proyecto sigue siendo privado y se enmarca dentro de las nuevas reglas del reglamento MiCA, que da cobertura legal a las stablecoins respaldadas por euros.

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Un consorcio de 37 bancos: adiós al dólar

El movimiento no es casual. Durante años, el sistema financiero internacional ha girado en torno al dólar: las materias primas se pagan en dólares, la deuda se emite en dólares y las reservas de los bancos centrales están mayoritariamente en dólares. Esto otorga a Estados Unidos un poder geopolítico enorme —poder que Europa ha intentado contrarrestar con iniciativas como el euro digital o, ahora, esta stablecoin paneuropea.

Una stablecoin es un tipo de criptomoneda diseñada para mantener un valor estable, normalmente atado a una moneda fiduciaria como el euro. La diferencia fundamental con otros criptoactivos volátiles es que cada unidad emitida está respaldada por reservas reales en euros, lo que la convierte en una especie de “euro digital” de uso práctico inmediato. Dicho de otro modo, es como si los bancos emitieran billetes electrónicos que se mueven en blockchain y que puedes cambiar por euros físicos en cualquier momento.

Cómo funciona la stablecoin paneuropea y por qué es diferente

El nuevo activo estará plenamente respaldado por euros en cuentas segregadas, siguiendo la normativa MiCA, la ley europea que regula los criptoactivos. Esto la diferencia de otras stablecoins privadas que han operado en una suerte de limbo legal. De hecho, el proyecto lleva meses cocinándose en despachos de Bruselas y ahora sale a la luz con el respaldo de casi cuatro decenas de bancos. La intención es que cualquier empresa o particular dentro de la UE pueda utilizarla para pagos transfronterizos instantáneos, sin pasar por el circuito del dólar.

En la práctica, si una empresa española quiere comprar mercancía a un proveedor alemán, hoy el proceso suele implicar convertir euros a dólares, pagar en dólares y luego volver a convertir. Esto no solo encarece la operación, sino que expone a ambas partes a la volatilidad del tipo de cambio del dólar. Con la stablecoin europea, la transacción se liquidaría directamente en un equivalente digital al euro, sin intermediarios estadounidenses. Es un ahorro de costes y un paso hacia la soberanía monetaria.

hegemonía dólar

¿Es esto el principio del fin de la hegemonía del dólar?

Pongamos las cartas sobre la mesa. El dólar lleva décadas siendo la moneda de reserva global, y no va a desaparecer de un día para otro. Sin embargo, iniciativas como esta establecen un precedente. La guerra comercial de los últimos años, las sanciones unilaterales de Estados Unidos y la creciente multipolaridad económica han empujado a bloques como la UE, los BRICS o China a explorar alternativas al billete verde. La stablecoin paneuropea se suma a ese carro de una forma pragmática: usando la tecnología blockchain para resolver un problema real sin esperar a que los políticos se pongan de acuerdo en un euro digital público.

No obstante, la iniciativa no está exenta de riesgos. La concentración de 37 bancos en un solo proyecto podría generar problemas de competencia. Además, la supervisión recaerá en los reguladores europeos, que aún están afinando los detalles de MiCA. Y, por supuesto, si la stablecoin no logra una adopción masiva, se quedará en un bonito experimento. Pero el camino está trazado.

En el fondo, lo que hoy parece un tecnicismo puede ser recordado dentro de una década como el primer clavo en el ataúd del dominio absoluto del dólar. El tiempo dirá. Pero, desde luego, los bancos europeos han decidido no esperar sentados.


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