El asalto de Monzo al feudo español de Revolut
Monzo ha recibido el visto bueno del Banco de España para operar como sucursal bancaria en el país. La autorización, publicada en el BOE, es el primer paso regulatorio para el desembarco del neobanco británico, que llega con 13 millones de clientes en Reino Unido y la intención de competir en un mercado donde los actores digitales ya captan más del 25% de las nuevas cuentas.
Claves de la operación
- Registro en el BOE como sucursal bancaria. Monzo ya está autorizada para operar en España, aunque no ha fijado una fecha de lanzamiento comercial.
- Revolut, líder con 6,3 millones de clientes. El neobanco británico se enfrenta a un rival que ha duplicado su base en año y medio y es el quinto banco del país.
- Monzo, rentable y con 13 millones de clientes en Reino Unido. Su estrategia conservadora y su producto de ahorro automático pueden ser un argumento frente a la banca tradicional y los neobancos.
La noticia calienta un sector donde Revolut lidera con holgura: cerró 2025 con 6,3 millones de usuarios en España, su tercer mayor mercado mundial, tras sumar dos millones solo en el último año. La firma ya es el quinto banco por número de clientes, por delante de ING y Unicaja, y se acerca a los 6,5 millones de Banco Sabadell, una entidad con décadas de red física.
Monzo no es un recién llegado. Fundado en 2015, el neobanco es el más utilizado en Reino Unido —más del 25% de los británicos tienen cuenta— y alcanzó la rentabilidad en 2023. Su estrategia de salida internacional ha sido cauta: primero probó en Estados Unidos y ahora pone el foco en la Unión Europea, con España como puerta de entrada.
La propuesta de Monzo: sencillez y ahorro frente a la ‘navaja suiza’ de Revolut
Mientras Revolut ofrece una plataforma que incluye desde criptoactivos hasta trading de acciones, Monzo apuesta por la banca del día a día. Su herramienta estrella son los Pots, subcuentas para ahorrar por objetivos con transferencias automáticas. La app permite, por ejemplo, que al recibir la nómina una parte vaya directamente al bote de facturas, otra al de ocio y el resto al ahorro.
En Reino Unido, Monzo remunera los saldos por encima del 3%, y aunque aún no ha detallado las condiciones para España, es previsible que busque replicar una oferta competitiva. La división de gastos con amigos y una interfaz minimalista completan un producto que prioriza la gestión financiera cotidiana frente al todo en uno de su rival.
Esta propuesta puede conectar con el usuario español que ya ha dado el salto a la banca digital pero se siente abrumado por la complejidad. Sin embargo, Revolut ha construido una ventaja difícil de recortar: ha duplicado su base en año y medio y se ha convertido en la cuenta principal de muchos jóvenes.
La apuesta de Monzo por la simplicidad choca con la todoterreno de Revolut, pero su colchón de rentabilidad le da margen para jugar la partida larga.
Los números del sector son elocuentes. Según datos del Banco de España, los neobancos acaparan ya uno de cada cuatro nuevos clientes bancarios en el país. Trade Republic, otro competidor alemán, pasó de 1,2 a 2,4 millones de usuarios entre mediados de 2025 y abril de 2026. Monzo entra en un mercado en plena transformación, con la banca tradicional perdiendo cuota de forma acelerada.

¿Qué supone para la banca tradicional y para el regulador?
La llegada de Monzo pone más presión sobre los grandes bancos. CaixaBank, con casi 19 millones de clientes, y Santander, con su fuerte presencia internacional no temblarán a corto plazo, pero la erosión en el segmento minorista es real. Banco Sabadell, con 6,5 millones de clientes en España, es el primer banco del IBEX 35 que podría ser superado por Revolut en los próximos meses, y ahora ve cómo un nuevo actor digital se suma a la contienda.
Desde el punto de vista regulatorio, el Banco de España ha mostrado una actitud pragmática: otorga el registro tras comprobar la solvencia y el cumplimiento normativo, sin poner trabas a la competencia digital. Es un guiño a la innovación, pero también exige responsabilidad: Monzo deberá cumplir con la normativa de protección al depositante y con las obligaciones de prevención del blanqueo, igual que cualquier entidad tradicional.
En esta redacción observamos que Monzo llega con un colchón de rentabilidad que sus rivales no tenían cuando aterrizaron en España. Revolut alcanzó beneficios en 2022, pero tras años de pérdidas. Monzo es rentable desde 2023 y cuenta con un modelo que prioriza el préstamo al consumo y las comisiones por intercambio, más sostenible que depender únicamente del crecimiento de usuarios.
No obstante, el riesgo es evidente: Revolut ha tejido una base de clientes leal con una oferta que va más allá de la cuenta corriente. Monzo necesitará un gancho diferencial de peso, y los Pots quizás no basten si el gigante lituano replica la funcionalidad en semanas.
La partida está servida. Monzo todavía no ha anunciado una fecha concreta de lanzamiento, pero con el registro en la mano, el camino está despejado. Cuando abra sus puertas digitales, el verdadero examen será la captación de depósitos y la fidelización más allá de la cuenta de ahorro. La banca tradicional observa, y los usuarios tienen ahora un motivo más de para comparar.




