Los ETF de bitcoin registran salidas de 649 millones en un día

Los fondos cotizados de BlackRock, Fidelity y Grayscale concentraron las mayores retiradas en una sesión de fuerte presión vendedora. Sin embargo, los inversores de largo plazo siguen acumulando bitcoin y amortiguan la caída del precio.

Los ETF de bitcoin al contado en Estados Unidos acaban de registrar su mayor salida de capital en semanas: 649 millones de dólares en una sola sesión. La cifra, aunque abultada, no ha desatado el pánico. El precio de Bitcoin apenas retrocedió un 1,5% en la jornada, y el motivo tiene nombre propio: los inversores de largo plazo.

Una fuga de 649 millones en un solo día

Este lunes, los fondos cotizados que compran bitcoin físico —lo que el sector llama ETF al contado— vieron cómo los inversores retiraban casi 650 millones de dólares netos. Para ponerlo en contexto: es la cifra más alta de reembolsos desde principios de abril, cuando una sacudida en los mercados tradicionales arrastró también al cripto.

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Los datos, recogidos por la plataforma de análisis CoinGlass y confirmados por varios gestores, muestran que la sangría se concentró en tres grandes nombres. BlackRock, el mayor emisor de ETF del mundo a través de su iShares Bitcoin Trust (IBIT), lideró las salidas, seguido de cerca por los fondos de Fidelity y Grayscale. No fue un goteo, sino un portazo en bloque.

Conviene recordar qué es exactamente un ETF: un fondo que cotiza en bolsa como si fuera una acción y que replica el comportamiento de un activo —en este caso, bitcoin— comprándolo directamente. Cuando los inversores venden sus participaciones, el gestor del ETF se ve obligado a desprenderse del bitcoin subyacente. De ahí que una oleada de reembolsos pueda generar presión vendedora sobre el precio.

Sin embargo, el mercado no se desmoronó. Y eso es lo interesante.

¿Quién ha retirado el dinero?

Aunque los datos de flujos no revelan nombres, el patrón de la sesión apunta a inversores institucionales que están reequilibrando carteras. Las salidas no fueron constantes a lo largo del día, sino que se produjeron en dos bloques concentrados durante la apertura de Wall Street, el comportamiento típico de fondos de cobertura y gestoras que ajustan posiciones.

Cabe recordar que los ETF de bitcoin al contado aterrizaron en el mercado estadounidense en enero de 2024 tras una larga batalla legal entre la SEC (el supervisor bursátil norteamericano) y varias gestoras. Desde entonces, han canalizado miles de millones de dólares y se han convertido en la vía preferida de muchos inversores tradicionales para exponerse al cripto sin tener que lidiar con monederos digitales, claves privadas o exchanges.

Que ahora salga dinero no es necesariamente una señal de alarma. De hecho, en los últimos doce meses se han visto jornadas con salidas superiores a los 500 millones en al menos cuatro ocasiones. Todas ellas fueron absorvidas por el mercado en cuestión de días.

Lo peculiar esta vez es quién está comprando lo que los ETF venden.

Los que no venden ni a tiros

Mientras los inversores de los ETF retiraban capital, los tenedores a largo plazo —inversores que mantienen sus bitcoin sin moverlos durante más de 155 días— seguían acumulando. Según los datos on-chain de Glassnode, el porcentaje de bitcoin en manos de estos perfiles alcanzó esta semana su nivel más alto en lo que va de año.

Ese comportamiento crea un colchón. Cuando un ETF vende bitcoin porque sus partícipes reembolsan, las monedas no desaparecen: alguien las compra. Y esta vez, los compradores parecen ser precisamente quienes menos prisa tienen por vender. El resultado es una presión bajista limitada y un precio que, pese a las salidas millonarias, se mantuvo en la franja de los 88.000 dólares.

Dicho de otro modo: los inversores más nerviosos —o los más automatizados— han salido. Los que llevan años en esto han aprovechado para aumentar posiciones. Cosas que pasan en 2026.

salidas de etf bitcoin

Lo que este episodio dice sobre el mercado

Hace apenas tres años, una salida de 649 millones en un solo día habría sido un terremoto. Hoy es una noticia relevante, pero no disruptiva. El mercado de bitcoin ha desarrollado una capa de resistencia que antes no existía, y los ETF, paradójicamente, han contribuido a ello.

Cuando los ETF de bitcoin llegaron a EE.UU., muchos temían que una excesiva concentración en unos pocos fondos hiciera el mercado más frágil. Una venta masiva en BlackRock o Fidelity podría arrastrar el precio hacia abajo, y ese riesgo sigue existiendo. Pero la otra cara del fenómeno es que la liquidez también ha aumentado. Los ETF han atraído a un perfil de inversor que antes no tocaba el cripto, y con él, a creadores de mercado dispuestos a operar en ambos sentidos.

La cifra de 649 millones impresiona, y conviene no restarle importancia. Si se repitiera jornada tras jornada durante una semana, estaríamos hablando de más de 3.000 millones en salidas, una presión que sí pondría a prueba al mercado. Pero por ahora, el patrón es otro: grandes salidas puntuales, seguidas de sesiones con flujos neutros o ligeramente positivos.

Eso sí, este episodio deja algunas lecciones para quienes acaban de aterrizar en el cripto. La primera es que los ETF de bitcoin no son inmunes a los cambios de humor del mercado tradicional. Cuando las Bolsas caen o los tipos de interés repuntan, los inversores institucionales reducen exposición al riesgo, y el bitcoin —pese a su narrativa de oro digital— sigue entrando en esa categoría. La segunda es que, en cripto, mirar solo los flujos de ETF sin observar lo que ocurre en la blockchain es como leer la mitad de un libro.

La resistencia de los tenedores a largo plazo sugiere que una parte significativa del mercado no está operando con lógica de trading, sino con convicción. Esa convicción puede cambiar, por supuesto. Pero mientras se mantenga, seguirá haciendo de contrapeso cuando los grandes fondos abran la puerta de salida. La mayoría de los inversores de largo plazo mantiene sus posiciones incluso en sesiones como la del lunes. Y eso, en un mercado tan joven, es un dato que pesa.


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