Gustavo de Arístegui: el ataque de Irán a Barakah es ‘injustificable y peligroso’ para Oriente Medio

El diplomático Gustavo de Arístegui advierte en Negocios TV que atacar la central nuclear emiratí es una violación del derecho internacional que pudo desencadenar un Chernóbil en el Golfo, mientras Washington ultima su respuesta junto a Israel.

El ataque con drones y misiles de Irán contra la central nuclear de Barakah, en Emiratos Árabes Unidos, ha encendido todas las alarmas en Oriente Medio. Gustavo de Arístegui, diplomático y analista, calificó la acción de ‘injustificable y peligrosa’ durante su última intervención en Negocios TV. Según sus palabras, no se trata de un incidente aislado, sino de un salto cualitativo que cambia las reglas del juego en la región.

Barakah, una línea roja para la seguridad colectiva

De Arístegui recordó que Barakah es la primera central nuclear civil del mundo árabe, construida con tecnología surcoreana y bajo el paraguas regulatorio del OIEA. Atacarla, sostuvo, supone una violación flagrante del derecho internacional humanitario y un precedente gravísimo. ‘Convertir una instalación pacífica en objetivo militar es una temeridad que ningún Estado puede permitirse’, afirmó.

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El ex diplomático subrayó que el régimen iraní justificó el ataque como represalia por el respaldo emiratí a Israel, pero rechazó ese argumento con contundencia. Ninguna disputa bilateral justifica exponer a millones de personas a un desastre nuclear. ‘Esto no es una operación contra un puerto o una base aérea; hablamos de un reactor en funcionamiento’, explicó.

El fantasma de Chernóbil en el Golfo

Uno de los puntos más sombríos del análisis fue la posibilidad de una catástrofe ambiental y humana. De Arístegui trazó un paralelismo con el accidente de Fukushima y recordó que un impacto directo sobre el núcleo del reactor podría haber liberado material radiactivo sobre toda la península arábiga. ‘Estamos ante un escenario que roza la locura’, dijo de forma gráfica.

El analista destacó que los sistemas de defensa antimisiles de los EAU lograron interceptar buena parte de los proyectiles, pero que el simple hecho de que varios drones alcanzaran las inmediaciones de la planta ya constituye un fallo de seguridad inaceptable. A su juicio, la comunidad internacional debe exigir responsabilidades más allá de las condenas verbales.

‘Convertir una central nuclear en blanco militar no es solo una violación del derecho internacional: es poner en jaque la supervivencia de toda una región en nombre de un cálculo político miope.’

— Gustavo de Arístegui

Crisis en la Casa Blanca: Washington mide su respuesta

De Arístegui puso contexto a la inusual actividad diplomática de las últimas horas. Según informó Negocios TV, las filtraciones sobre una reunión en la sala de crisis de la Casa Blanca confirman que el presidente Trump está ultimando los objetivos de la represalia conjunta con Israel. ‘Estados Unidos ha entendido que esto no va solo de defender a Tel Aviv, sino de evitar un colapso energético y nuclear en el Golfo’, señaló.

El diplomático advirtió que la clave de la respuesta no será su contundencia, sino sus límites. Atacar las instalaciones nucleares iraníes sería, según él, replicar el mismo error que cometió Teherán. En cambio, abogó por una combinación de acciones militares selectivas sobre la Guardia Revolucionaria y un cerco diplomático y económico que ahogue la capacidad de proyección del régimen.

Un régimen acorralado y sin apoyo popular

Un dato poco comentado que De Arístegui puso sobre la mesa fue la creciente fractura interna en Irán. Aseguró que, contra lo que cabría esperar, las encuestas de fuentes abiertas muestran un apoyo subterráneo de la población iraní hacia Israel, visto por muchos como contrapeso a la teocracia. ‘El régimen no está enviando misiles desde una posición de fuerza, sino desde el pánico a perder el control’, afirmó.

Esa debilidad, lejos de tranquilizar, le pareció un factor de riesgo extremo. Un gobierno arrinconado puede cometer errores irreversibles. La comunidad internacional, insistió, debe aprovechar esa brecha interna para reforzar las sanciones y apoyar a la sociedad civil, no solo responder militarmente.

Qué significa esto para España y Europa

Aunque el foco está en Washington y Emiratos, De Arístegui recordó que el golfo Pérsico concentra casi el 20% del tránsito mundial de petróleo. Una escalada prolongada dispararía los precios de la energía de forma inmediata, con consecuencias directas para la recuperación económica europea. ‘España tiene una dependencia menor del crudo del Golfo, pero en un mercado global no hay inmunidad posible’, advirtió.

También señaló que la UE debería jugar un papel de contención diplomática, pero que los mecanismos de Bruselas avanzan a velocidad de prehistoria comparados con la urgencia de la crisis. La ventana para una mediación creíble, dijo, se cierra en horas.

La incógnita no es si habrá represalia, sino si el mundo será capaz de poner coto a una peligrosa normalización de los ataques a infraestructuras nucleares. Como dejó caer De Arístegui al cierre de su intervención, ‘estamos a una mala decisión de que el mapa de Oriente Medio cambie para siempre’.

Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de Negocios TV.


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