Bloomberg destapa: Trump realizó 3.700 operaciones bursátiles en tecnología

La investigación de Bloomberg Television revela más de 3.700 operaciones bursátiles de Trump en un trimestre y desata el debate sobre su ética financiera.

La investigación de Bloomberg Television ha puesto el foco sobre un patrón de trading bursátil inusual en las cuentas personales del presidente Donald Trump. En su último informe de ética, presentado ante la Oficina de Ética Gubernamental, Trump revela más de 3.700 operaciones realizadas en un solo trimestre, un volumen que los expertos califican de ‘demencial’.

El equipo de reporteros de Bloomberg, encabezado por el periodista de la mesa de Washington y con la colaboración de Bill Ellis destripó más de cien páginas de registros financieros. Lo que encontraron desafía cualquier estándar habitual: un ritmo de transacciones que supera las 40 al día, una cifra que se dispara hasta las 50 o 60 si se descuentan los fines de semana y festivos.

Publicidad

El analista Matthew Tittle, especialista en ETF, fue contundente al calificar la cifra de «insane amount of trades» (una cantidad demencial de operaciones). Expertos con décadas de experiencia en la gestión de grandes patrimonios confirman que ni siquiera los inversores de alto poder adquisitivo mueven su cartera con esa frecuencia, porque una cartera bien construida debería ser resistente a las turbulencias sin necesidad de ajustes diarios.

Más de 40 operaciones al día: una anomalía sin precedentes

Y aquí surge la primera gran contradicción. La Organización Trump insiste en que las inversiones son gestionadas por un tercero independiente mediante procesos automatizados. Sin embargo, los gestores consultados por Bloomberg no terminan de encajar ese argumento: «Cuando hablas con profesionales que llevan décadas en Wall Street, normalmente no ves ese tipo de volumen ni esa frecuencia de transacciones, ni siquiera en un trimestre completo», explicó el reportero.

El portavoz de la Casa Blanca, David Engle, zanjó las dudas afirmando que «Trump solo actúa en el mejor interés del público estadounidense» y que «no hay conflictos de interés». Pero la realidad de los números —más de 3.700 movimientos— hace difícil cerrar el debate.

Entre las compañías que aparecen en los registros figuran gigantes tecnológicos con los que el presidente mantiene una relación estrecha y pública: Nvidia, Meta, Microsoft y Amazon, además de otras como Costco o Dollar Tree. Lo llamativo es que la propia naturaleza de los formularios dificulta saber si se trata de compras directas de acciones, de bonos municipales o de derivados financieros. Esa ambigüedad es el caldo de cultivo perfecto para la sospecha.

‘Esto es una cantidad demencial de operaciones’, confesó Matthew Tittle, analista de ETF, al revisar los registros de Trump.

— Matthew Tittle, citado por Bloomberg Television

El presidente que rompió la tradición del ‘blind trust’

Históricamente, los presidentes han optado por fideicomisos ciegos o fondos mutualistas para evitar cualquier sombra de conflicto. Barack Obama invirtió en bonos del Tesoro y fondos diversificados, Joe Biden nunca negoció acciones y George H. W. Bush recurrió a un blind trust. Trump, en cambio, es el primer mandatario que revela este tipo de operaciones bajo la STOCK Act de 2012, precisamente porque el volumen de transacciones supera los umbrales que obligan a la divulgación.

Pero incluso comparando con sus propias declaraciones anteriores, la explosión de actividad llama la atención. A finales del año pasado, Trump reportó alrededor de 380 operaciones en un trimestre, una cifra todavía elevada, pero casi diez veces inferior a la actual. La gran mayoría de sus movimientos de entonces estaban relacionados con bonos municipales, no con valores tecnológicos de alta volatilidad.

El momento de algunas transacciones añade más leña al fuego. El pasado 10 de febrero, los registros muestran movimientos con valores como Nvidia, y apenas una semana después la administración cerraba acuerdos con esa misma empresa. Aunque los formularios no permiten afirmar ilegalidad alguna —algo que todos los analistas subrayan con cautela—, Wall Street se pregunta qué información pudo haber manejado, o al menos intuido, quien tiene acceso a las decisiones más sensibles del planeta.

Lo que no sabemos y lo que vendrá después

El reportero de Bloomberg admitió que, a día de hoy, no se puede saber si las operaciones fueron rentables o no. Meta, por ejemplo, tuvo un comportamiento mixto, mientras que Amazon firmó una racha alcista de dobles dígitos en abril, lo que hace más extraña la venta de posiciones en pleno rally. «¿Por qué no comprar y mantener?», planteó uno de los gestores consultados.

La proyección pública del presidente añade otra capa de complejidad ética. Cada vez que Trump se reúne con ejecutivos tecnológicos o aborda un avión con ellos, los mercados reaccionan al instante. Para un inversor atento, resulta sencillo seguir la pista de sus intereses sin necesidad de información privilegiada; basta con ver los telediarios.

Mientras la Organización Trump insiste en la automatización y la independencia del gestor, la duda persiste: ¿quién o qué está realmente moviendo esos hilos? La respuesta, de momento, se reduce a un mar de páginas regulatorias que no terminan de aclarar si cada movimiento fue una apuesta bursátil, un bono municipal o una cobertura compleja.

La investigación de Bloomberg ha corrido como la pólvora en redes sociales y ha devuelto a la palestra el debate sobre la transparencia en la cúspide del poder. Con futuros trimestres por delante, los analistas seguirán escrutando cada publicación en busca de respuestas. Por ahora, la única certeza es que 3.700 operaciones en tres meses no encajan en el manual de ningún inversor prudente.

Puedes ver el análisis completo de Bloomberg Television a continuación:

YouTube video

Publicidad