Mañana, 19 de mayo, Skoda dará el pistoletazo de salida a una de sus apuestas más esperadas: el Skoda Epiq. Se trata de un SUV 100% eléctrico que, por primera vez en la historia de la marca, llevará el sello ‘Made in Spain’. La fábrica del Grupo Volkswagen en Landaben (Navarra) será su cuna, y las cifras que maneja la compañía apuntan a una autonomía de hasta 425 kilómetros y un precio de partida en torno a 25.000 euros. Un movimiento que, de confirmarse, podría sacudir el segmento de los eléctricos asequibles.
Un SUV eléctrico ‘made in Spain’ con 425 kilómetros de autonomía
El Epiq es un utilitario de 4,1 metros de longitud, con un diseño compacto pero con un interior amplio gracias a su techo recto. La firma luminosa en forma de T le da un carácter propio. Y, sobre todo, promete 425 kilómetros de autonomía, una cifra que lo sitúa por encima de la media del segmento B eléctrico. No es un dato menor: en un mercado donde la ansiedad por la recarga sigue frenando muchas decisiones de compra, superar la barrera psicológica de los 400 km puede ser determinante.
La decisión de fabricarlo en España no es casual. La planta navarra de Landaben es una de las instalaciones más emblemáticas del consorcio alemán y ha sido la encargada de producir modelos como el Polo durante décadas. Ahora se adapta a la era eléctrica con una inversión que la refuerza como polo industrial. Según ha adelantado la propia Skoda, la producción en serie arrancará en los próximos meses, tras el lanzamiento mundial de mañana en Zúrich.
Precio estimado de 25.000 euros: ¿un punto de inflexión en el mercado?
Uno de los datos que más expectación genera es el precio estimado de 25.000 euros. Si se confirma, el Epiq entraría de lleno en el club de los eléctricos de acceso, donde modelos como el Citroën ë-C3 o el futuro Volkswagen ID.2 prometen precios similares. Pero la clave está en que Skoda suele jugar la baza de una buena relación calidad-precio. Un SUV con 425 km de autonomía por 25.000 euros sería, sencillamente, difícil de batir.
Habrá que esperar a la presentación oficial para conocer los detalles definitivos: potencia de carga, equipamiento de serie, ayudas disponibles… Pero las primeras estimaciones sitúan al Epiq como un rival directo de los eléctricos chinos que intentan abrirse paso en Europa. Y en ese tablero, fabricar en suelo europeo —y español— es una ventaja estratégica.

El análisis: el Epiq y la estrategia de electrificación en Landaben
La apuesta de Skoda por Landaben no es un hecho aislado. El Grupo Volkswagen lleva años reconfigurando su mapa industrial, y la planta navarra ha sabido posicionarse como un centro clave. Recordemos que ya en 2024 se anunciaron inversiones por más de 1.000 millones de euros para electrificar la factoría, que en ese momento producía casi exclusivamente motores de combustión. Ahora, con el Epiq, se materializa una parte de esa promesa.
Creo que el Epiq puede ser mucho más que un modelo relevante para Skoda. Es, en cierta forma, la constatación de que España tiene capacidad para fabricar vehículos eléctricos atractivos en precio y tecnología. Eso sí, no hay que perder de vista el contexto: la guerra de aranceles entre China y Europa, las ayudas nacionales a la compra y la evolución del precio de las baterías serán factores que marquen el éxito o el fracaso de este modelo. La pregunta no es si es un buen producto, sino si llegará al mercado en el momento justo.
Por el momento, lo único seguro es que mañana sabremos más. Y, si las estimaciones se cumplen, Skoda habrá puesto sobre la mesa una baza sólida para convencer al conductor que aún duda entre diésel y enchufe.




