La regla definitiva de Sarai Alonso sobre las comidas diarias: «No todo el mundo necesita desayunar»

La nutricionista Sarai Alonso rompe con uno de los mitos más extendidos de la alimentación: el desayuno no es obligatorio para todo el mundo. Descubre la evidencia científica detrás de su enfoque y qué dice la psiconutrición sobre la flexibilidad en las comidas diarias.

¿Y si llevas décadas desayunando por inercia, no por hambre real? Sarai Alonso, nutricionista especializada en psiconutrición, lo pone sobre la mesa con una claridad que incomoda: la hora a la que comes y cuántas veces lo haces al día depende de ti, no de ninguna regla universal heredada de los años noventa.

La evidencia científica lleva tiempo apuntando en la misma dirección: lo que comes importa mucho más que cuándo lo comes. Y sin embargo, el mito del desayuno como comida obligatoria sigue instalado en la cultura popular española con una resistencia sorprendente. Sarai Alonso explica por qué eso tiene que cambiar.

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Sarai Alonso y el fin del dogma del desayuno obligatorio

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Sarai Alonso lo ha dicho con todas las letras en declaraciones recogidas por medios como elDiario.es: «No existe una pauta concreta sobre cuántas veces hay que comer a lo largo del día». La nutricionista insiste en que forzarse a desayunar sin apetito real es, en sus propias palabras, un «error estratégico de manual». No es una opinión radical: es el reflejo de lo que dice la ciencia del comportamiento alimentario en 2026.

Lo que sí está claro, según Sarai Alonso, es que cada comida debería tener un propósito nutricional concreto, no ser simplemente un hábito vacío ejecutado a las ocho de la mañana porque «siempre se ha hecho así». Cuando el cuerpo no pide energía, obligarle a recibirla no acelera el metabolismo: simplemente lo desincroniza.

Qué dice la ciencia que respalda a Sarai Alonso

La posición de Sarai Alonso no es un capricho divulgativo: está respaldada por investigaciones sobre flexibilidad metabólica y patrones de alimentación. Estudios sobre el ayuno intermitente demuestran que el cuerpo humano es perfectamente capaz de adaptar su fuente de energía, pasando de la glucosa a los ácidos grasos, sin que eso implique pérdida de rendimiento ni daño orgánico.

El problema no es saltarse el desayuno: es hacerlo de forma desordenada, compensando después con ultraprocesados o atracones emocionales. Sarai Alonso subraya que la clave no está en el horario, sino en la calidad de lo que se ingiere cuando finalmente se come, y en la capacidad de cada persona para escuchar sus señales reales de hambre y saciedad.

Flexibilidad metabólica: el concepto que cambia todo

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La flexibilidad metabólica es la capacidad del organismo para cambiar de combustible según las circunstancias: usar glucosa cuando hay carbohidratos disponibles y tirar de grasas cuando el estómago lleva horas vacío. No todo el mundo la tiene igual de desarrollada, y ahí reside gran parte de la diferencia entre quienes se sienten bien sin desayunar y quienes necesitan esa primera toma para funcionar. Sarai Alonso lo explica en consulta desde el enfoque de la psiconutrición.

Entrenar esa flexibilidad es posible, pero requiere tiempo y autoconocimiento corporal, no una app que te diga a qué hora comer. Quien tiene una buena sensibilidad a la insulina y bajos niveles de estrés crónico suele tolerar sin problema una ventana de ayuno nocturno extendida. Quien no, puede necesitar esa primera comida para estabilizar el cortisol y el estado de ánimo.

El mito de las cinco comidas que Sarai Alonso desmonta

Durante años, la industria de la nutrición vendió la idea de que comer cinco veces al día aceleraba el metabolismo y facilitaba el control del peso. Sarai Alonso lo desmonta sin rodeos: el impacto térmico de los alimentos depende de la cantidad y la calidad, no de cuántas veces al día abres el frigorífico. Distribuir la ingesta en más tomas no quema más calorías si el total ingerido es el mismo.

El error real de ese modelo es que desconecta a las personas de sus señales internas de hambre. Comer cada tres horas por protocolo, sin que el cuerpo lo pida, es aprender a ignorar uno de los mecanismos de regulación más sofisticados que tiene el organismo. Y revertir ese aprendizaje, advierte Sarai Alonso, es uno de los trabajos más comunes en consulta psiconutricional.

Modelo de comidasBase científicaVentaja principalRiesgo si se aplica mal
5 comidas al díaDébil (mito del metabolismo)Estructura para ansiososDesconexión del hambre real
3 comidas al díaModeradaSimplicidad y ritmo circadianoAtracones si hay restricción
Ayuno intermitente 16/8Sólida en adultos sanosMejora sensibilidad insulinaInadecuado en TCA o bajo peso
Comidas según demandaAlta (psiconutrición)Reconexión con el cuerpoRequiere autoconocimiento previo
Una sola comida (OMAD)Limitada y controvertidaSimplificación extremaRiesgo nutricional y social

Hacia una nutrición sin reloj: el horizonte que señala Sarai Alonso

La tendencia en nutrición clínica para 2026 apunta hacia modelos de alimentación intuitiva supervisada, donde el profesional ayuda al paciente a recuperar la confianza en sus señales corporales en lugar de imponerle un horario externo. Sarai Alonso lleva años trabajando desde ese enfoque, y los datos de adherencia a largo plazo dan la razón a este modelo frente a las dietas rígidas de cinco tomas.

El consejo final de Sarai Alonso es tan simple como contraintuitivo: come cuando tengas hambre real, elige alimentos de calidad y no pongas más normas de las necesarias. Liberar la alimentación del reloj no es caos ni permisividad: es aprender a confiar en un cuerpo que, cuando se le escucha, sabe perfectamente lo que necesita.


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