¿Cuántos trabajadores en España llevan años esperando ese momento en el que poder reducir su jornada y empezar a cobrar pensión sin dejar del todo de trabajar? Pues bien, la reforma del contrato relevo ha llegado para transformar esa espera en una posibilidad concreta y, en muchos casos, inmediata.
Lo que cambia no es menor: los nuevos requisitos obligan a las empresas a contratar a un relevista con un contrato indefinido y a jornada completa, lo que refuerza los derechos del trabajador que se jubila parcialmente. España se coloca así a la cabeza de Europa en protección de los trabajadores seniors que optan por una salida gradual del mercado laboral.
El contrato relevo en España: qué es y por qué importa ahora
El contrato relevo es el mecanismo que permite a un trabajador reducir su jornada y cobrar simultáneamente una parte de su pensión, mientras la empresa contrata a otra persona para cubrir las horas que deja. En España, este sistema existe desde hace décadas, pero la reforma de 2025 —en vigor desde abril de ese año— lo ha rediseñado de arriba abajo, endureciendo algunas condiciones y ampliando derechos en otros frentes.
El cambio más visible es la obligatoriedad del contrato indefinido a tiempo completo para el trabajador relevista, eliminando para siempre la posibilidad de un contrato a tiempo parcial. Además, ese contrato debe mantenerse durante un mínimo de dos años tras la jubilación plena del trabajador relevado, lo que da mayor estabilidad a todo el proceso y mayor seguridad jurídica a ambas partes.
Quién puede acogerse a la jubilación parcial en España en 2026
Para entender quién tiene derecho, hay que separar dos vías distintas. En España, la jubilación parcial con contrato de relevo está disponible para trabajadores que aún no han alcanzado la edad ordinaria, mientras que quienes ya la han cumplido pueden acceder a la jubilación parcial sin necesidad de que la empresa firme ese contrato adicional. En 2026, la edad ordinaria se sitúa en los 66 años y 10 meses, o en los 65 si se acreditan 38 años y 3 meses cotizados.
Para acceder con contrato de relevo antes de esa edad, los requisitos son claros: un mínimo de 33 años cotizados, una antigüedad de al menos 6 años en la misma empresa y un contrato previo indefinido a tiempo completo. La reducción de jornada permitida oscila entre el 25% y el 50%, aunque puede llegar al 75% si el relevista tiene contrato indefinido y a jornada completa, que ahora es siempre el caso.
Los nuevos coeficientes que cambian todo el cálculo
Uno de los aspectos menos conocidos de la reforma, pero que más afecta al bolsillo, es el cambio en las bases de cotización durante la jubilación parcial. Tanto empresa como trabajador deben seguir cotizando al 100%, como si el trabajador continuara a jornada completa, aunque trabaje solo al 25% o al 50%. Esto protege la futura pensión, pero supone un coste real para la empresa que muchas organizaciones todavía no han interiorizado del todo.
Además, las bases de cotización del relevista deben ser, como mínimo, el 65% del promedio de las últimas seis bases del trabajador jubilado parcialmente. Este requisito de correspondencia de bases es uno de los filtros que más solicitudes frenan en la práctica, porque exige que la empresa encuentre un relevista con un perfil salarial equiparable al del trabajador saliente.
Las consecuencias de no cumplir el contrato relevo en España
El régimen sancionador de la nueva normativa es uno de sus puntos más contundentes. Si el relevista causa baja o es despedido y la empresa no lo sustituye de inmediato, la compañía queda obligada a devolver a la Seguridad Social el importe íntegro de la jubilación parcial que haya cobrado el trabajador durante todo ese periodo. No es una multa: es una devolución que puede ascender a decenas de miles de euros.
Este mecanismo de garantía, aunque severo, tiene un efecto protector claro para el trabajador. España ha establecido así una red de seguridad real que hace mucho más difícil que una empresa use el contrato relevo como herramienta de precarización encubierta o de despido encubierto de trabajadores maduros.
| Modalidad | Edad mínima (2026) | Cotización mínima | Contrato relevo |
|---|---|---|---|
| Parcial con relevo (anticipada) | 62-64 años según cotizados | 33 años | Obligatorio indefinido a jornada completa |
| Parcial sin relevo (ordinaria) | 65 o 66 años y 10 meses | 38 años y 3 meses / menos | No obligatorio |
| Parcial reducción máxima 75% | Sin cambio de edad | 33 años + relevista indefinido | Indefinido a jornada completa (obligatorio) |
El futuro de la jubilación parcial en España: lo que viene después de 2026
A partir de 2027, España cerrará definitivamente la transición normativa iniciada con la Ley 27/2011, consolidando los 67 años como referencia universal de jubilación ordinaria. Esto significa que la ventana actual para acceder a la jubilación parcial anticipada con contrato de relevo a los 62 o 64 años es, en la práctica, una de las últimas oportunidades antes de que las condiciones se endurezcan aún más. Los expertos en planificación laboral recomiendan revisar el historial de jubilación antes de que acabe 2026.
El consejo más valioso para cualquier trabajador en España que esté en la franja de los 60-65 años es solicitar ya su vida laboral en la Seguridad Social y calcular con precisión cuántos años cotizados tiene acumulados. La diferencia entre planificar ahora y esperar puede traducirse en miles de euros de pensión perdida o, simplemente, en seguir trabajando a jornada completa cuando no sería necesario.






