El precio de la luz hoy, domingo 10 de mayo de 2026, se hunde hasta niveles negativos durante siete horas. Dos tramos adicionales marcan 0 euros por megavatio hora (MWh), según datos del operador del mercado ibérico OMIE. Es el episodio más intenso de precios bajo cero en lo que va de año.
Horas gratis y dónde está el truco
Las franjas con electricidad sin coste se concentran entre las 11:00 y las 17:00, con un mínimo de −1,04 euros/MWh a las 14:00. Los tramos negativos se reparten en siete horas consecutivas: de 11 a 12, de 12 a 13, de 13 a 14, de 14 a 15, de 15 a 16, de 16 a 17 y de 17 a 18. En esas siete horas el precio mayorista es netamente negativo, y en dos horas más aledañas —entre las 10:00 y las 18:00— el registro es exactamente de cero. A modo de comparación, el sábado el precio medio fue de 38 euros/MWh y el viernes rondó los 50 euros.
Por qué se desploma el precio de la electricidad en domingo
La combinación de alta generación renovable —eólica y, sobre todo, fotovoltaica— con una demanda muy baja propia del fin de semana provoca que la oferta supere con creces el consumo previsto. El sistema eléctrico recibe más energía de la que puede absorber. Las centrales de ciclo combinado y las de carbón llevan horas paradas; las renovables no pueden con con la misma facilidad modular su producción.
¿Realmente sale gratis la electricidad para el consumidor?
Los clientes acogidos al Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC) sí se benefician directamente de estas cotizaciones horarias. El coste de la energía que pagan es el precio del mercado mayorista en cada hora. Así, cuando el pool marca negativo, el término de energía se resta de la factura en lugar de sumar. Sin embargo, no todo es ahorro neto: los peajes de acceso, los cargos del sistema y el impuesto eléctrico se mantienen, lo que implica que el precio final nunca baja de cierta cota positiva. En un hogar medio, aprovechar las horas gratis del domingo puede recortar la factura diaria entre un 40% y un 60%, aunque no la anula. Para un hogar medio con un consumo de 9 kWh diarios, aprovechar las horas gratis puede suponer un ahorro de entre 1,5 y 2 euros, según cálculos de la OCU.
Una anomalía de primavera o el síntoma de un mercado que ya no funciona
Los precios negativos en el mercado mayorista de electricidad eran una rareza hace cinco años. Hoy, con más 40 gigavatios de renovable instalados en España —según datos de Red Eléctrica—, se repiten cada primavera y cada otoño, cuando la demanda baja y el sol y el viento aprietan. En 2024, los precios negativos sumaron apenas 200 horas en todo el año; en 2026, solo en el primer cuatrimestre ya se acumulan más de 300 horas. El almacenamiento, sin embargo, apenas cubre el 5% de la potencia renovable instalada, lo que deja al sistema con pocas válvulas de escape cuando sobra producción. Europa ya debate si el diseño marginalista del mercado eléctrico —donde la última central necesaria fija el precio— sigue siendo el adecuado en sistemas con penetración masiva de renovables subvencionadas. La Comisión Europea estudia limitar la participación de estas plantas en horas de precios cero o negativos, para evitar que la señal de precio desincentive la inversión en almacenamiento. Mientras tanto, cada domingo gratis pone un interrogante sobre la viabilidad financiera de las propias renovables.
En realidad, las horas a cero o bajo cero no significan que producir electricidad no cueste: significa que la producción supera el consumo y no hay capacidad de almacenamiento suficiente. Las baterías y las centrales de bombeo aún son insuficientes. El riesgo es que, si el fenómeno se cronifica, las tecnologías que garantizan el respaldo —ciclos combinados, hidroeléctrica de embalse— dejen de ser rentables y acaben cerrando, lo que a su vez pondría en peligro la seguridad de suministro en días sin sol ni viento.
Para el consumidor, la pregunta es si merece la pena trasladar consumos a las horas negativas. Depende: para quien tenga coche eléctrico que cargar o electrodomésticos programables, sí; para quien no pueda cambiar la pauta de consumo, el impacto es menor. El ahorro real exige un mínimo de flexibilidad doméstica.
El lunes 11 de mayo la cotización vuelve a terreno positivo, según los futuros, pero la tendencia de los domingos de primavera parece consolidarse.





