Making Science logra ingresos de 97,2 millones, un 19,5% más

La firma especializada en marketing digital crece casi un 20% en el primer trimestre y consolida su posición en el BME Growth. La escalada de los ingresos se produce en un momento de incertidumbre en la inversión publicitaria global, lo que refuerza la eficiencia de su modelo int

Making Science logra unos ingresos de 97,2 millones de euros, un 19,5 % más en el primer trimestre de 2026, una aceleración que consolida a la compañía española de marketing digital como uno de los valores más dinámicos del BME Growth. El dato, comunicado por la propia firma, supera las expectativas que manejaba el consenso y refuerza la tesis de que la integración de tecnología y servicios es una fórmula ganadora en un mercado publicitario cada vez más exigente.

Claves de la operación

  • Ingresos consolidados de 97,2 millones de euros, un 19,5 % más. El crecimiento interanual se apoya en la reciente adquisición de nuevas agencias y en la expansión de sus plataformas de marketing digital, que ya gestionan campañas en más de 20 mercados.
  • Refuerzo de su posición en el BME Growth con una ejecución impecable. La compañía ha sabido capitalizar la fragmentación del sector, capturando cuentas de grandes anunciantes que buscan medición precisa del retorno de la inversión, un campo en el que Making Science es referente.
  • El valor podría reaccionar al alza a corto plazo. Con un múltiplo de valoración más atractivo que el de sus comparables internacionales, los inversores podrían recompensar la consistencia del crecimiento orgánico y la disciplina en la contención de costes.

Una aceleración que desafía la contención publicitaria global

El entorno macro no es sencillo. La inversión publicitaria mundial apenas crece un 4 % en 2026, según las últimas proyecciones de WARC, lastrada por la incertidumbre económica y los recortes en sectores como el retail o la automoción. Sin embargo, Making Science ha logrado esquivar ese freno, demostrando que su modelo de marketing digital integrado —que aúna datos, tecnología y creatividad— es más resistente a los vaivenes del ciclo publicitario tradicional. La compañía, fundada en 2016 por un grupo de emprendedores liderados por Jorge Villabona, ha construido una arquitectura de servicios que le permite capturar presupuestos que migran desde los medios offline a los entornos digitales basados en datos.

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Esa migración es clave. Grandes anunciantes como bancos, telecos y firmas de consumo masivo están reasignando sus partidas hacia canales de marketing de precisión. Making Science se ha posicionado como socio tecnológico de referencia en España y Portugal, y su expansión reciente en Francia e Italia apuntala una plataforma paneuropea. Según los datos recogidos en su página de inversores, la división de tecnología propia ya aporta cerca del 40 % del margen, lo que reduce la dependencia de la mera intermediación publicitaria y eleva la calidad de los ingresos recurrentes.

Observamos, no obstante, que el ritmo de crecimiento no está exento de riesgos de ejecución. La integración de las últimas adquisiciones —entre las que destaca la de la agencia italiana ByTek en 2025— exige una gestión muy fina del talento y la cultura corporativa. Cualquier desajuste en esa integración podría impactar en el ritmo de captación de clientes, advierten analistas del sector con los que ha podido hablar esta redacción.

El BME Growth como escaparate del talento digital español

Making Science es, quizá, el ejemplo más rotundo de cómo el BME Growth ha servido de plataforma para que las tecnológicas españolas ganen visibilidad y acceso a capital. Desde su salida a este mercado en julio de 2021, la compañía ha multiplicado por tres su capitalización bursátil y ha realizado tres ampliaciones de capital, la última de 15 millones de euros en diciembre de 2025. Esa capacidad para atraer financiación sin recurrir al segmento continuo de la bolsa es un síntoma de la madurez del ecosistema español de startups y scaleups.

La evolución de los ingresos desde entonces es elocuente: de los 37 millones de euros facturados en 2021 a los 97,2 millones del primer trimestre de 2026 —proyectando, la cifra anual podría superar los 380 millones de euros. Eso la sitúa en una trayectoria similar a la de otras firmas tecnológicas que han utilizado el BME Growth como trampolín, como Proeduca o FacePhi, aunque con una escala de facturación sensiblemente mayor. La cotización actual, rondando los 6,5 euros por acción, descuenta un PER ajustado de apenas 14 veces, lo que deja margen de revalorización si la empresa mantiene el ritmo de crecimiento sin deteriorar márgenes.

Making Science ingresos

Las cuentas trimestrales, sin embargo, no son perfectas. El flujo de caja operativo apenas creció un 3 % en el mismo periodo, lo que sugiere que la compañía está invirtiendo con intensidad en capital circulante —algo normal en plena fase de expansión internacional, pero que exigirá un seguimiento muy cercano. La deuda neta se sitúa en 42 millones de euros, un nivel manejable (1,1 veces el ebitda), pero que empeoraría si alguna de las adquisiciones no alcanza las sinergias comerciales previstas.

El crecimiento del 19,5 % en el primer trimestre no es solo una cifra aislada: refleja la capacidad de la compañía para capturar presupuestos que migran de la publicidad tradicional a entornos digitales gestionados con tecnología propia.

De startup a cotizada: la travesía de Making Science y los riesgos que la acompañan

Nacida como una consultora de marketing digital, Making Science ha mutado en menos de una década en un holding tecnológico que compite de tú a tú con los gigantes del sector. En 2020, antes del salto al BME Growth, facturaba 22 millones de euros; hoy roza los 400 millones anualizados. Esa transformación ha sido posible gracias a una agresiva estrategia de adquisiciones —unas ocho desde 2021— que le ha permitido incorporar talento y cartera de clientes de forma acelerada. Un camino no exento de riesgos: la integración de culturas empresariales dispares, la retención del talento clave y la gestión de la creciente regulación sobre protección de datos y publicidad digital (especialmente con la ePrivacy Directive de la UE que entra en vigor en septiembre de 2026) son los principales escollos a medio plazo.

El principal competidor conceptual en el mercado español no cotiza, pero grandes multinacionales como Accenture Interactive o WPP acechan con sus propias plataformas de datos. La ventaja de Making Science es su especialización y la cercanía al mercado local, una baza que el tiempo dirá si es suficiente cuando los presupuestos de marketing se deciden cada vez más en escalas globales. Además, la dependencia de un ecosistema de datos personales que la propia regulación europea puede estrechar hace que el modelo de negocio requiera adaptaciones constantes.

Desde esta redacción entendemos que la cotización actual no descuenta por completo el potencial de consolidación sectorial si la compañía logra ejecutar sin tropiezos su plan estratégico a tres años. El verdadero catalizador podría llegar a finales de 2026, cuando se presenten los resultados de la temporada alta de campañas de Navidad. Hasta entonces, la prudencia sigue siendo la mejor consejera.


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