Holaluz ha presentado los resultados de su ejercicio en 2025 que se han caracterizado por un crecimiento operativo rumbo hacia la estabilidad. Datos del instituto español de analistas Lighthouse, confirman que ha alcanzado una recuperación en su negocio, además de que después de mucho tiempo a alcanzado una situación de break even en su negocio solar; no obstante su análisis advierte de que Holaluz no está exenta de vulnerabilidades. La compañía energética sigue teniendo unos ingresos débiles, sumado a que su deuda no para de crecer.
Holaluz sostiene márgenes, pero con problemas en la deuda
La compañía cerró 2025 con un total de 159,7 millones de euros en ingresos, un descenso de casi el 41,3% de su ejercicio de 2024. Según apuntan los analistas, este descenso esta vinculado con el retraso en la implantación del Plan de Reestructuración de la compañía en el primer semestre del año anterior, que se tradujo en que Holaluz no recibiera inversión planificada de 22 millones de euros de capital nuevo, sumado a los 15,5 millones de euros destinada a pagar a proveedores.
Por lo que este retraso castigó a sus negocios, reduciendo en un 23% los contratos con clientes respecto a 2024 hasta los 221,6 mil contratos. La reducción de la base de clientes, por consecuente, también repercutió en su negocio de energía suministrada, cayendo un 16%, con una cifra de 627,7 GWh; mientras que el volumen de energía representada de la compañía se ha llegado a desplomar hasta un 73% comparándolo con años anteriores, seguido de una energía solar con un 24% menos instalaciones respecto a 2024, compensado parcialmente por la instalación de una mayor cantidad de baterías para la segunda mitad de 2024.
Holaluz: Lighthouse ve descensos en el primer semestre, pero repuntará en el segundo.
Desde Lighthouse insisten que este impacto negativo en los negocios, no se debe a un peor desempeño estructural, sino a la presión financiera de implantar su Plan de Estructuración con retraso. Según sostiene el informe este fenómeno queda reflejado por una mejora en su operatividad. En este sentido, Holaluz reportó un cerró el año con un margen bruto de 29,5 millones, creciendo un 19,2% interanual y elevando el margen sobre ventas hasta el 18,4% frente al 9,1% de 2024.
Según sostiene el informe, esta mejora se concentra sobre todo en la segunda mitad del año ya que es cuando se empezó a aplicar este Plan de Reestructuración, ya que se observa una recuperación de la rentabilidad en el negocio de gestión energética, con un margen del 21% en el segundo semestre.
Por ello, los analistas prevén que esto es un síntoma de la normalización del negocio principal ya que apunta a niveles de 2024, además de que estiman que tenga continuidad hasta 2026 a medida de que la compañía vaya recuperando la inversión en captación de clientes. Por lo que, desde Lighthouse estiman que el margen bruto para este 2026 se eleve por encima de los 24,3 millones de euros.

Por otro lado, la compañía ejecutó un ajuste muy relevante de costes, con una reducción del 36% respecto a 2024. Los gastos de personal cayeron un 38%, hasta 13 millones de euros, en parte gracias a procesos de automatización y uso de tecnologías digitales. Esta mejora de márgenes combinada con una disciplina de costes dio pie a que el EBITDA recurrente volviera durante el 2025 a terreno positivo, situándose en torno a 0,5 millones de euros frente a los -3 millones del ejercicio anterior. No obstante, el impacto de amortizaciones de hasta 18 millones y los gastos financieros mantiene el resultado neto en pérdidas, con -22,2 millones de euros.
En cuanto al negocio solar, uno de los pilares estratégicos de la compañía, el informe confirma que se ha alcanzado el break even en el cuarto trimestre de 2025. Este es un hito relevante porque valida económicamente el modelo de generación distribuida. No obstante, sigue encontrándose en un entorno de demanda débil.
No obstante, aunque el rumbo hacia la recuperación parezca algo realista, el informe advierte que financieramente la empresa no está en su mejor momento. En este sentido, Holaluz experimentó durante 2025 un aumento del 21% de su deuda neta llegando hasta los 49,8 millones de euros, impulsada por la continuidad de las inversiones y por la generación negativa de caja. Aunque la ampliación de capital permitió normalizar el capital circulante y el Plan de Reestructuración ha extendido los vencimientos hasta 2028 , el flujo de caja libre sigue siendo negativo. Esto implica que, pese a la mejora operativa, la compañía sigue dependiendo de financiación externa para sostener su actividad.
En definitiva, 2025 se caracteriza por ser un año donde Holaluz, tras sus problemas de timing con la aplicación el Plan de Reestructuración, ha alcanzado la estabilidad operativa. Aún así, aún le queda a la compañía recorrido y desafíos que superar como es el caso de su cada vez más elevada deuda neta.





