Cualquiera que trabaje con el ordenador ha sufrido los inconvenientes de que este se vuelva lento. Con el tiempo, es normal que los PC empiecen a perder velocidad de procesamiento, debido a la cantidad de archivos que acumulan y la falta de mantenimiento y de ahí que se suela aconsejar la optimización diaria de tu PC.
No obstante, ya sea por pereza o desconocimiento, muchos usuarios no lo hacen, cuando la realidad es que mantener un PC ágil y eficiente no es complicado. Optimizar tu ordenador con regularidad, aparte de mejorar su velocidad, prolongará su vida útil, así que, si es tu medio de trabajo, debes prestarle atención.
¿Por qué se vuelve lento tu ordenador?
Un ordenador se vuelve lento cuando baja su rendimiento. ¿Por qué ocurre esto? Por múltiples factores. Uno de los más habituales es la acumulación de archivos temporales y los programas que se ejecutan en segundo plano. Asimismo, no actualizar los drivers también puede afectar a la memoria RAM y ocasionar tiempos de respuesta más lentos.
En este sentido, no hay que olvidar que instituciones como el Instituto Nacional de Ciberseguridad recomienda mantener los dispositivos actualizados. No ya solo por las amenazas, también para mantener un buen rendimiento.
Optimización diaria de tu PC paso a paso
Hacer una buena optimización diaria de tu PC no es complicado, tan solo hay que seguir unos pasos.
Primer paso: limpiar archivos
El primer paso y más fundamental a la hora de hacer la optimización diaria de tu PC es eliminar archivos innecesarios.
Esto es algo que debes hacer con regularidad, pues de otro modo los archivos se irán acumulando hasta ocupar espacio y ralentizar el ordenador. Algunos de estos archivos son los datos temporales, las descargas y los documentos duplicados, aunque también puedes tener archivos multimedia que ya no te hagan falta.
Limpiar de forma periódica liberará espacio y es una de las formas más rápidas de optimización diaria de tu PC. Lo puedes hacer de manera manual o usando alguna herramienta para ello, pero lo más importante es que no te olvides de hacerlo.
Paso 2: actualiza el software
El siguiente paso en la optimización diaria de tu PC es comprobar que tu sistema operativo y tus aplicaciones están actualizados. Recuerda que las actualizaciones, aparte de corregir errores, optimizan el funcionamiento.
Si no mantenemos el sistema actualizado, puede fallar o volverse lento, por tanto, para evitar males mayores es aconsejable o bien activar las actualizaciones automáticas o bien revisarlas de forma regular.
Paso 3: gestiona la RAM
La memoria RAM es una de las responsables de la velocidad de tu PC. Por eso, dentro de la optimización diaria de tu PC debes gestionarla para ver qué aplicaciones la saturan más y provocan que el equipo se ralentice.
Cuando las hayas localizado, ciérralas si no las estás utilizando, y liberarás recursos. Por su puesto, antes de hacerlo, consulta qué aplicaciones son y si cerrarlas no comprometerán la estabilidad del equipo.
Además, si las monitorizas, pronto te darás cuenta de que algunas se inician solas junto con tu ordenador, por lo que puedes revisar las que tienen inicio automático y, si no las necesitas, también desactivarlas.
Paso 4: libera espacio de almacenamiento
Otra cuestión importante en la optimización diaria de tu PC (y cualquier otro dispositivo) es su almacenamiento. Dependiendo del tipo que sea y la cantidad de archivos que tenga, así de rápido o lento irá el equipo.
Para que te hagas una idea, el espacio ocupado en un disco de almacenamiento no debe superar el 80-85% de su capacidad, por norma general. Además, los discos HDD (los tradicionales) son más lentos que los SSD.
Asimismo, si eres gamer o te gusta jugar o te dedicas al diseño, siempre es recomendable tener un almacenamiento externo para guardar los archivos de juegos o multimedia y que no se coman el espacio de tu disco principal.
Paso 5: pon en práctica algunos trucos para que tu PC vaya más rápido
Una vez realizadas las tareas básicas en optimización diaria de tu PC, puedes poner en práctica algunos trucos que harán que vaya mucho más rápido.
Por ejemplo, puedes desactivar efectos visuales, como animaciones, que no necesitas y solo consumen recursos. También puedes reiniciar el ordenador con regularidad para cerrar procesos y liberar memoria; limpiar el navegador, eliminando caché y extensiones; organizar tus archivos para localizar duplicados y, lo más importante, mantener tu antivirus actualizado para que ningún malware afecte al rendimiento.
Al igual que das importancia a tener un setup de escritorio organizado, la optimización diaria de tu PC es fundamental para evitar que se vuelva lento y trabajar mejor. Como en todo, al final, un buen mantenimiento es lo que te evita de problemas graves en el futuro.




