El asalariado con sueldo medio ha pagado 820 euros más de IRPF desde 2022 por no haberse deflactado el impuesto, según los cálculos publicados este miércoles por Expansión a partir del comportamiento de la inflación acumulada. Los tramos bajos y medios son los que más sufren: hasta 1.300 euros perdidos en cuatro años por culpa de un IRPF que no se ha movido al ritmo del IPC.
Vamos al grano. Cuando los precios suben pero los tramos del IRPF se quedan quietos, tu sueldo nominal puede subir lo justo para compensar la inflación, pero salta a un tramo más alto y acabas pagando un porcentaje mayor sobre cada euro. Es lo que los técnicos llaman progresividad en frío. Y es lo que llevas pagando, sin enterarte, desde 2022.
Qué significa deflactar el IRPF y por qué te afecta
Deflactar el IRPF es, traduciendo, actualizar los tramos y el mínimo personal según la inflación cada año. Si los precios suben un 4% y tu sueldo sube otro 4%, tu poder adquisitivo se mantiene; pero si Hacienda no ajusta los tramos en ese mismo 4%, una parte mayor de tu salario tributa al tipo siguiente y, en cristiano, te quedan menos euros netos.
El mínimo personal y familiar (la cantidad que se considera intocable porque cubre necesidades básicas) lleva sin actualizarse desde 2014. La tarifa estatal del IRPF tampoco se ha movido al ritmo del IPC entre 2022 y 2026. Resultado: la inflación acumulada ronda el 17% en ese periodo y el impuesto sigue calculado sobre umbrales antiguos.
Para entendernos con un ejemplo. Un asalariado que en 2021 cobraba 25.000 euros y hoy cobra 28.000 por la simple actualización de convenio no es más rico: compra lo mismo o menos. Pero Hacienda lo trata como si hubiera mejorado su nivel de vida y le aplica un tipo medio más alto. Ese sobrecoste silencioso suma 820 euros para el sueldo medio en cuatro años, según los cálculos de Expansión.
Quién pierde más: sueldos bajos y medios, los grandes perjudicados
Aquí está el detalle que cambia todo. La progresividad en frío no afecta por igual a toda la pirámide salarial. Los tramos bajos y medios pierden hasta 1.300 euros acumulados entre 2022 y 2026, mientras que las rentas altas, que ya están en el tipo marginal máximo, apenas notan diferencia: para ellos un euro más siempre tributa al 45% o 47%, deflacten o no los tramos.
El colectivo más castigado es el de quienes están justo en la frontera entre tramos. Si tu sueldo te sitúa cerca de los 20.200 euros, donde salta el tipo del 24% al 30%, una pequeña subida nominal puede empujarte al tramo siguiente sin haber ganado poder adquisitivo real. Lo mismo ocurre en los 35.200 euros (del 30% al 37%) y en los 60.000 euros (del 37% al 45%).
Ojo con un matiz importante: algunas comunidades autónomas sí han deflactado su tramo autonómico (Madrid, Galicia, Andalucía, Aragón, La Rioja y Comunidad Valenciana, total o parcialmente), por lo que el sobrecoste real depende de dónde tributes. Pero el tramo estatal, el que nos afecta a todos, sigue congelado.
El error más común al hacer la Renta es asumir que, como te ha subido el sueldo, te toca pagar más y punto. No siempre es así: revisa el manual práctico de Renta de la AEAT antes de presentar y comprueba si te aplican deducciones autonómicas que compensen parte del impacto.
Por qué no se deflacta y qué precedentes hay
La discusión no es nueva. En 2008 el Gobierno de Zapatero deflactó la tarifa estatal un 2% como medida de alivio a las familias en plena crisis. En 2022, con la inflación disparada por encima del 8%, el Ejecutivo descartó hacerlo a nivel estatal, alegando que beneficiaría más a las rentas altas que a las bajas. La realidad cuatro años después matiza esa tesis: el sobrecoste acumulado golpea con más fuerza a los sueldos bajos y medios, no a los altos, porque son los que más cambian de tramo cuando suben nominalmente sus salarios.
El argumento de Hacienda es presupuestario: deflactar cuesta entre 2.500 y 4.000 millones de euros al año en recaudación, según las estimaciones del propio Ministerio. Y ese dinero, dicen, financia servicios públicos. El argumento del contribuyente es más simple: pagar más impuesto sobre un sueldo que compra menos no es justicia fiscal, es un impuesto a la inflación. La pregunta que cabe hacerse de cara a la próxima Renta es si los Presupuestos contemplarán por fin una deflactación parcial; hasta entonces, el lector tiene poco margen, salvo aprovechar al máximo deducciones autonómicas y planes de pensiones para reducir base imponible.
Guía rápida del trámite
- 📅 Plazos: La Renta 2025 se presenta entre el 2 de abril y el 30 de junio de 2026. Domiciliación del pago hasta el 25 de junio.
- ✅ Requisitos clave: Obligados a declarar quienes superen 22.000 euros de un solo pagador o 15.876 euros con dos o más pagadores (segundo y siguientes por encima de 1.500 euros).
- 🌐 Dónde solicitarlo: Renta Web en la sede electrónica de la AEAT con Cl@ve, certificado o número de referencia. Teléfono 91 553 00 71 para cita previa y atención presencial en oficinas.
- 💰 Importe o coste: Sobrecoste medio de 820 euros acumulado desde 2022 para el sueldo medio; hasta 1.300 euros en tramos bajos y medios.
- ⚠️ Error a evitar: No revisar las casillas de mínimo personal y deducciones autonómicas que vienen marcadas por defecto del año pasado; si tu situación familiar ha cambiado, debes corregirlas.





