Yelmo Cines tropieza con la misma piedra: sanción de 45.000 euros en Andalucía

Yelmo Cines enfrenta una nueva sanción por no dejar a los usuarios entrar a las salas con comida

Yelmo Cines vuelve a tropezar con la misma piedra. La franquicia ha recibido una nueva sanción de 45.000 euros por no permitir a los asistentes entrar a las salas con alimentos y bebidas adquiridos en el exterior; esta vez la sanción ha llegado en Andalucía, por sus salas de Cádiz, aunque FACUA sigue reclamando que las cuantías de las sanciones son muy bajas, y que, por tanto, para la empresa esta política sigue siendo rentable.

Se trata de la cuarta multa que una autoridad de consumo impone a esta empresa tras las denuncias de FACUA y de la segunda ocasión en que lo hace la Junta. Su delegación de Consumo en Almería ya lo hizo en 2025 con otros 25.000 euros. Las otras dos sanciones fueron una de 12.000 euros por parte del Ayuntamiento de Sevilla y otra de 30.000 por el Instituto de Consumo de Euskadi, Kontsumobide.

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Desde FACUA defienden que las nuevas sanciones llegan por una campaña permanente de la organización para que los usuarios sepan que pueden entrar con alimentos a las salas de cine o a los festivales. Según la Ley General para la Defensa de los Consumidores, el RD 1/2007 considera que prohibir la entrada de comida en las salas de cine, aunque la sala venda productos similares, es abusivo. Al no ser el motivo por el que los asistentes compran la entrada, no se puede obligar a que la restauración durante la actividad dependa de la misma empresa.

Vuelta de las salas de cine. Fuente: Agencias
Vuelta de las salas de cine. Fuente: Agencias

Es un reclamo que las salas de cine reciben hace años, con los tribunales señalando que no se puede prohibir el ingreso de alimentos o bebidas no alcohólicas a las salas de cine o a los eventos de ocio como conciertos o festivales, a menos que haya motivos de seguridad. De momento, la empresa sigue ignorando la situación, cómoda asumiendo las sanciones sin que afecten sus resultados de forma real.

UNA SANCIÓN MÁS CONTRA YELMO

Como lo informan desde FACUA, en la resolución que la Junta de Andalucía les ha dado a conocer tras una petición a través de Transparencia, la autoridad de consumo autonómica deja claro que Yelmo cometió una infracción de la normativa de defensa de los consumidores que califica como «grave».

Así, señala que «la actividad infractora ha quedado suficientemente probada con las actuaciones practicadas […] concluyendo este órgano que se ha cometido infracción a la normativa administrativa en materia de consumo». Una infracción que, al ser calificada como «grave», puede ser multada por entre 10.001 y 100.000 euros, y que la administración andaluza ha fijado finalmente en 45.000 euros.

En este sentido, FACUA critica que la multa no incluya ni el comiso del beneficio ilícito obtenido por la empresa, muy superior a la sanción impuesta, ni tampoco una orden de cesación de las prácticas. La federación lamenta una vez más la tibieza de la autoridad de consumo andaluza frente a fraudes masivos que sufren los consumidores y que, en el cometido por Yelmo, ha sido ya objeto de numerosas sanciones en los últimos años sin que deje de incurrir en él.

cines de barrio de Madrid Yelmo

Todo ello pese a que, en la propia resolución, la Delegación Territorial de Consumo en Cádiz de la Junta deja claro que «la expedientada aplicaría sistemáticamente esta política manifiestamente ilícita y gravemente abusiva respecto a los derechos de los consumidores en todo el territorio de la Comunidad Autónoma de Andalucía», por lo que «el número de consumidores afectados es claramente notorio».

LA PELEA POR LOS ALIMENTOS EN LAS SALAS DE CINE

Lo cierto es que para las salas de cine en España, no solo las de Yelmo, los ingresos en las ventas de restauración son una de las claves de sus resultados de los últimos años. Tras la pandemia, ha sido uno de los sectores que no han recuperado todo su público, como lo evidencia la caída en la taquilla tanto del cine local como del extranjero en las salas nacionales.

En este panorama, la preocupación es que los asistentes que se mantienen en las salas de cine insistan en este tipo de políticas. Sería un cambio más doloroso para el sector, que los pondría en un punto incómodo, pero la ley está allí, y la obligación de las instituciones puede ser llevarlos a esta posición.


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