Ataques EE.UU. – Irán: Un helicóptero derribado en Ormuz y la represalia militar

Washington bombardea posiciones iraníes tras el derribo de un helicóptero en el estratégico paso de Ormuz. Las frágiles negociaciones de paz en Oriente Medio se tambalean mientras crecen las dudas políticas en el Capitolio.

La madrugada del martes trajo consigo el eco de explosiones en varios puntos de Irán. Horas antes, Donald Trump había prometido represalias por el derribo de un helicóptero estadounidense en el estrecho de Ormuz, y el Mando Central de Estados Unidos confirmó que sus fuerzas habían pasado a la acción. La escalada, que según DW Español deja a dos pilotos rescatados pero ilesos, dinamita de golpe unas negociaciones que el propio presidente norteamericano describía como ‘en fase final’.

El detonante: un helicóptero caído en aguas clave

El incidente que ha encendido la mecha se produjo el lunes. El ejército de la República Islámica derribó una aeronave militar estadounidense que sobrevolaba el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más sensibles del planeta. El canal DW Español recalca que, pese al derribo, los dos tripulantes fueron recuperados con vida por fuerzas de rescate. Ese detalle, que el presidente Trump calificó de ‘tema menor’, no ha evitado que Washington lanzara una oleada de ataques de represalia apenas 24 horas después.

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Washington responde con una lluvia de acero

El Mando Central estadounidense no ha tardado en reivindicar los bombardeos. El martes, medios locales e internacionales reportaban explosiones en varios puntos del territorio iraní, en una acción que el gobierno de Estados Unidos justifica como defensa de su soberanía. ‘Estados Unidos pone a prueba nuestra determinación’, advirtió el ministro de Exteriores iraní, quien, siempre según la cobertura de DW Español, dejó caer que ‘si quieren estar seguros, será mejor que abandonen la región’. La bravuconada verbal no oculta la fragilidad de un tablero que hace apenas unos días aún olía a tinta de un posible alto el fuego.

El contexto es todo menos alentador. Las explosiones coinciden con el enésimo rifirrafe entre Israel y el Líbano, que el mismo informativo de DW recogía ayer al reportar un ataque israelí contra la ciudad de Tiro tras una orden de evacuación masiva. Más de un millón de desplazados internos en el país del cedro, y ahora la milicia chií Hizbulá —brazo armado de Teherán— se ve arrastrada a un pulso que ya no es solo verbal.

La diplomacia, entre algodones

El periodista Esteban Silva, desde Washington, explicaba en el noticiero que el ataque cambia ‘completamente el panorama’ de un posible acuerdo. La estrategia de Trump siempre fue negociar desde una posición de fuerza, pero ahora el forcejeo parece haberse convertido en un intercambio de golpes reales. ‘Si responden con moderación, seguramente la diplomacia podría sobrevivir’, matizaba Silva, aunque por el momento la mesura brilla por su ausencia.

‘Lo que ha hecho Irán con estos ataques es dejar claro que no solo lo está diciendo de manera diplomática, sino que también va a seguir utilizando la coacción militar’

— Luciano Saku, analista de Medio Oriente para DW Español

La cita, extraída del mismo informativo, refleja el dilema que paraliza cualquier negociación. Mientras Israel mantenga su ofensiva en Líbano —y lo ha hecho, incluso incrementando los bombardeos pese a las advertencias iraníes—, Teherán se niega a sentarse a la mesa sin un alto el fuego real. Dos fuerzas que miden su músculo mientras la diplomacia intenta, sin mucho éxito, correr detrás de los misiles.

Fuego amigo en el Congreso y elecciones a la vista

Pero el eco de las bombas no solo retumba en Oriente Medio. El corresponsal de DW en Washington resaltó un dato que suele pasar desapercibido: una votación reciente en la Cámara de Representantes, simbólica aunque significativa, en la que cuatro republicanos se unieron a los demócratas para exigir que el presidente no ataque sin autorización del Congreso. ‘Es un precedente’, subrayaba Silva. Y con las elecciones de medio término asomando en el horizonte de noviembre, el presidente sabe que cada escalada le cuesta un puñado de votos.

El mismo Trump, tras el incidente, ha tratado de rebajar el tono. ‘Los pilotos están bien, es un tema menor’, insistió, como si quisiera comprar tiempo mientras el polvo de los bombardeos aún no se ha asentado. La realidad, no obstante, es que el ataque contra Irán coloca a la Casa Blanca en una encrucijada: aparentar firmeza sin perder la mayoría silenciosa que preferiría ver el fin de las guerras en Oriente Próximo.

Qué significa todo esto para el resto del mundo

El estrecho de Ormuz no admite juegos de azar. Por allí transita una quinta parte del petróleo mundial, y cualquier chispa puede encarecer el crudo de forma inmediata. Más allá del drama humanitario que se cuece en Líbano —con Tiro vaciándose a marchas forzadas—, lo que está en juego es la estabilidad de una región acostumbrada a vivir al borde del abismo. Irán ha dejado claro que el lenguaje diplomático, aunque preferible, no es el único que maneja; y Estados Unidos, con el ataque de anoche, le ha respondido en el mismo idioma.

Las grietas asoman en ambos bandos. En Washington, la fractura dentro del Partido Republicano sobre la autorización de uso de la fuerza es un síntoma de cansancio; en Teherán, el régimen lidia con una fragmentación interna que, según fuentes de la Casa Blanca, dificulta cualquier toma de decisión unificada. En ese lodazal de intereses encontrados, la diplomacia intenta abrirse paso a codazos.

Veremos en los próximos días si la respuesta iraní mantiene la misma intensidad o si, por el contrario, ambas potencias optan por rebajar la tensión antes de que las llamas alcancen los mercados energéticos globales. Lo que resulta innegable es que el frágil alto el fuego que se negociaba a varias bandas —con Líbano, Israel, Irán y Estados Unidos como protagonistas— ha quedado, como mínimo, en estado de coma inducido. Y despertarlo va a requerir mucho más que buenas palabras.

Puedes ver el informe completo y el análisis de los corresponsales de DW en el siguiente vídeo:


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