Las redes sociales se han convertido en un elemento más de nuestra vida. Quién más y quien menos tiene redes sociales y estas han cambiado la forma en que nos comunicamos. De hecho, se han vuelto tan cotidianas que se ha puesto a debate el uso de las redes sociales con responsabilidad, pues, si bien han traído aspectos positivos para nosotros, no están exentas de otros muy negativos.
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Las redes sociales en nuestra vida
Gracias a las redes sociales, hoy en día, podemos mantener el contacto con nuestros allegados de una manera mucho más fácil y cómoda. También podemos conocer personas con gustos afines a nosotros e incluso destacar en el ámbito laboral o usarlas como una herramienta de expresión personal.
Hacer uso de las redes sociales con responsabilidad nos puede generar muchos beneficios, pero su uso excesivo también puede impactar de manera muy negativa en nuestra vida. Por un lado, puede originar dependencia y, por otro, emociones negativas como ansiedad, tristeza, celos o bajar nuestra autoestima.
Según el Ministerio de Sanidad, debemos exponernos a ellas con responsabilidad para proteger, ante todo, nuestra salud mental.
Cómo influyen las redes sociales en la salud mental
La comparación con los demás en las redes sociales está a la orden del día. De hecho, el funcionamiento de muchas de ellas se basa en esto, en la comparación entre usuarios para generar más y más interacción y contenido.
Por tanto, quienes se exponen demasiado a ellas y no comprenden que lo que los demás muestran suelen ser versiones edulcoradas de sus vidas pueden caer en las comparaciones, los celos y la baja autoestima. De este modo, las redes sociales se convierten en una burbuja de la que es muy complicado salir.
El uso de redes sociales con responsabilidad se hace cada vez más necesario para no caer en esa espiral autodestructiva que perjudica nuestra salud mental, hasta el punto de que, en muchos casos, se recomienda incluso un detox digital.
Cómo usar las redes sociales con responsabilidad
Para utilizar las redes sociales con responsabilidad hay que poner límites. De qué hora hasta qué hora usar cierta red social, no tocar el móvil mientras se trabaja, no mirar las redes antes de dormir, tener temporizadores para controlar el tiempo de pantalla son algunos ejemplos de estos límites.
Del mismo modo, conviene no consumir contenido de manera compulsiva. Seguir cuentas cuyo contenido nos aporte valor, como inspiración o conocimiento, es mucho mejor que hacer scroll infinito mirando las redes sin ver, en realidad, nada. Aparte, debemos evitar en todo lo posible contenido negativo o que busque ese tipo de reacción en nosotros.
Parte de utilizar las redes sociales con responsabilidad es identificar el contenido nocivo y descartarlo, pensando en que se crea, precisamente, para monetizar a costa de generar odio. Y mientras nosotros sufrimos las consecuencias, como un aumento del estrés, ansiedad y demás emociones negativas, otros se benefician de ello.
Las redes sociales forman parte del estilo de vida
Algo importante que debemos considerar en el uso de las redes sociales con responsabilidad es que debemos adaptarlas a nuestro estilo de vida, es decir, utilizarlas siendo coherentes con nuestros valores.
Por ejemplo, si llevamos un estilo de vida saludable, lo lógico sería limitar el uso de las redes sociales para mantener equilibrada tanto nuestra salud física (evitar dolores cervicales, fatiga visual…) como nuestra salud mental. De la misma manera, si tenemos una visión sostenible o empática con los demás, podríamos enfocar su uso en compartir contenido de utilidad para los demás.
En cualquier caso, cada uno es libre de usar sus redes sociales como quiera. Lo importante, a la hora de hacerlo, es ser responsables para convertirlas en una herramienta más de comunicación y expresión y no en un foco de estrés y ansiedad.




