El Porsche 911 GT3 RS y el Ferrari LaFerrari se han convertido en dos de los coches de inversión más rentables del mercado secundario de automóviles de alta gama. Mientras que el modelo de Stuttgart supera los 300.000 euros, casi un 13% por encima de su valor original, el hiperdeportivo de Maranello roza el 130% de revalorización desde su lanzamiento, con cotizaciones que rebasan los 3 millones de euros.
Estos dos iconos encabezan una selecta lista de superdeportivos que, lejos de depreciarse, se comportan como auténticos activos alternativos. La combinación de producción limitada, motores de combustión en vías de extinción y el auge del coleccionismo ha disparado sus precios hasta niveles récord.
Del Porsche 911 GT3 RS al Ferrari LaFerrari: las cifras de la revalorización
El Porsche 911 GT3 RS, la interpretación más cercana a un coche de carreras para la calle, salió al mercado español con un precio base de 265.000 euros —antes de opciones y extras. Hoy, las unidades usadas se cotizan en el entorno de los 300.000 euros, un incremento del 13% que, aunque modesto, contradice la lógica depreciativa habitual en el sector. Los ejemplares más cotizados, con poco kilometraje y certificación Porsche Approved, pueden rozar los 369.150 euros, como consta en el portal de reestreno oficial de la marca.
El caso más espectacular lo protagoniza el Ferrari LaFerrari. Presentado en 2013 como el primer hiperdeportivo híbrido de la firma italiana, su producción se limitó a 499 unidades coupé, ampliadas después con 210 del descapotable Aperta. Su precio original ya era estratosférico: más de 1,3 millones de euros. Doce años más tarde, las unidades en venta en el mercado de colección superan los 3 millones de euros, con un ejemplar rojo anunciado por Magna Supercars en Marbella a 3,65 millones. Una revalorización neta que ronda el 130%.
Mercedes-AMG One, Lamborghini y McLaren: el efecto de la exclusividad
Otros modelos de producción limitada siguen la misma estela. El Mercedes-AMG One, con tecnología directamente derivada de la Fórmula 1 y un motor híbrido de 1.063 CV, se lanzó por 2,75 millones de euros. Al tratarse de una serie cerrada y agotada, los precios en el mercado de ocasión ya alcanzan los 3,45 millones, un incremento del 25%.
El Lamborghini Aventador LP 780-4 Ultimae, la despedida definitiva del motor V12 atmosférico puro en la marca del toro, partió de 430.000 euros. Hoy se sitúa en un rango de entre 600.000 y 900.000 euros, dependiendo del estado y del kilometraje. Por su parte, el McLaren P1, con solo 375 unidades fabricadas, ha pasado de un precio de lanzamiento cercano al millón de euros a cotizar por encima de los 2,8 millones en el mercado alemán.
La desaparición de los motores de combustión atmosféricos convierte a los últimos V12 sin electrificación en objetos de colección con una prima de exclusividad que los mercados de segunda mano ya están descontando.
Análisis Wealth: ¿activo alternativo o capricho de coleccionista?
Desde el punto de vista del inversor de patrimonio elevado, estos vehículos comparten varias características con los activos alternativos tradicionales: oferta fija, demanda impulsada por la escasez, horizonte de inversión a largo plazo y un componente emocional que sostiene los precios incluso en ciclos bajistas. El índice HAGI Top 100 de coches de colección ha mostrado rendimientos anuales medios de dos dígitos en la última década, superando a la renta variable europea en varios intervalos.
No obstante, los costes de mantenimiento, seguros, almacenamiento especializado y la iliquidez del mercado los convierten en una opción solo apta para carteras con un horizonte superior a diez años. Además, la sobreoferta en momentos de crisis puede deprimir las cotizaciones, como se comprobó en la corrección del 15% que sufrió el índice global de clásicos entre 2023 y 2024.
Para el family office que busca diversificar con activos tangibles, una selección de modelos con motores extintos —como el V12 del Aventador o el híbrido sin concesiones del LaFerrari— puede funcionar como una apuesta de revalorización agresiva. Pero conviene recordar que el mercado de segunda mano no goza de la transparencia ni de la liquidez de una subasta de arte o de relojes: vender un coche de más de dos millones requiere tiempo y un comprador dispuesto a asumir los gastos asociados.
💎 Veredicto Wealth
Estos hiperdeportivos son adecuados para inversores con horizonte de inversión superior a diez años y capacidad para soportar periodos de iliquidez prolongados. El riesgo principal es la corrección cíclica por sobreoferta en momentos de desaceleración económica, que puede reducir temporalmente las cotizaciones un 15-20%.




