Nayara Malnero (39), psicóloga y sexóloga: “El mayor error en el sexo es ir directo al objetivo; el placer no funciona así”

Nayara Malnero cuestiona la obsesión por el resultado en el sexo y propone priorizar el proceso, la comunicación y la relajación, claves para un placer más profundo y una intimidad consciente.

Nayara Malnero, reconocida psicóloga y sexóloga, asegura que el placer real depende más del contexto que de la técnica. La experta analiza cómo la falta de educación y las prisas condicionan nuestra intimidad. Su enfoque invita a redescubrir la sexualidad desde la relajación, dejando atrás la obsesión por el resultado.

A través de un recorrido por la anatomía femenina y la fisiología del deseo, Malnero desmonta mitos sobre el orgasmo, la eyaculación y el sexo. La especialista propone «jugar como Guardiola», priorizando la construcción del momento sobre el objetivo final.

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El clítoris, la anatomía que la ciencia tardó demasiado en entender

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Una de las primeras cosas que Nayara Malnero aclara cuando habla de sexo femenino es que la biología de la mujer no es un misterio difuso sino un sistema perfectamente documentado que, durante siglos, simplemente no recibió la atención que merecía. El clítoris no es un botón externo. Es un órgano que entra en erección, abraza la vagina por dentro y explica por qué muchas mujeres alcanzan el orgasmo durante la penetración sin ningún contacto exterior directo. «Estamos estimulando el clítoris por dentro a través de la vagina», explica la especialista con la claridad de quien lleva años traduciéndole la anatomía a sus pacientes.

Lo que popularmente se conoció como punto G tampoco es una zona aislada y misteriosa. Se trata de un conjunto de tejidos que incluye el clítoris interno, la zona periuretral y las glándulas de Skene, que Malnero prefiere llamar directamente próstata femenina porque generan el mismo tipo de líquido y cumplen una función análoga. «En el cuerpo de las mujeres hay un montón de nombres de hombres», señala con ironía, apuntando a que la ciencia anatómica tardó siglos en tomarse en serio la fisiología femenina.

Sobre la eyaculación femenina, Malnero es igual de directa. Es una realidad, no un mito ni un producto del porno. La mayoría de las mujeres eyacula sin saberlo porque los ductos no siempre tienen salida visible al exterior y porque, en sus propias palabras, «no nos miramos». El líquido viaja frecuentemente hacia la uretra hacia adentro antes de tener salida exterior, lo que hace que el fenómeno pase desapercibido incluso para quien lo experimenta.

El mayor error al tener sexo es querer llegar rápido a ningún lado y no contemplar el deseo

El mayor error al tener sexo es querer llegar rápido a ningún lado y no contemplar el deseo
Fuente: agencias

Si hay una idea que Malnero repite con más insistencia es que el sexo occidental está demasiado orientado al resultado y demasiado poco al proceso. La analogía que utiliza para describirlo es tan gráfica como efectiva: comparar la actitud habitual con el fútbol inglés, donde todo es pelotazo hacia adelante intentando meter gol cuanto antes. «Hay que jugar más como Guardiola», dice. Tocar el balón en el medio del campo. Construir.

Antes de cualquier estimulación genital, el sistema nervioso parasimpático de la pareja tiene que estar activado. Eso significa relajación real, no prisa disfrazada de ternura. Un masaje en todo el cuerpo no es un preludio prescindible sino la condición que permite que todo lo demás funcione. «Si tú quieres que esto funcione, tu pareja tiene que estar absolutamente relajada», afirma. El error más frecuente es que cuando el placer no aparece de inmediato en la forma conocida, se interpreta como que algo falla. Y lo que en realidad ocurre es que el cuerpo todavía no ha llegado al punto de partida.

Sobre el sexo oral, Malnero rechaza la idea de que exista una técnica universal válida para todas las mujeres. La única herramienta que funciona siempre es la misma: preguntar. «Es mejor parecer tonto y preguntar una vez que parecer tonto todos los días». Hay mujeres que prefieren ir directo al clítoris desde el principio y otras que necesitan rodear la zona durante un buen rato antes. Hay quienes disfrutan la humedad y quienes la sienten como una incomodidad. Ninguna respuesta es más válida que la otra y ningún amante experto puede saberlo sin haber tenido esa conversación.

En cuanto a los multiorgasmos en el sexo, la psicóloga confirma que todas las mujeres tienen esa capacidad fisiológica por una razón biológica concreta: la sangre que irriga el clítoris durante la excitación tarda más en regresar al cuerpo que en el caso del pene, lo que permite que la excitación se reactive con relativa facilidad si hay buena estimulación y el clima emocional acompaña.

Pero advierte con igual énfasis que esa posibilidad no debe convertirse en una presión ni para quien lo experimenta ni para su pareja. El sexo no se mide en orgasmos. Se mide en calidad de presencia y en cuánto tiempo puede mantenerse el placer.


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