Por más que pasen los años ‘Supervivientes’ sigue dando que hablar y sus participantes generan titulares, ya sea el caso de Anabel Pantoja y el sueldazo que se llevó en el concurso, o el sonado escándalo que se formó con las sospechas de tongo en la edición de 2023. Pero sin duda el caso más sorprendente es el de Daniel ‘Logan’ Sampedro, el Tarzán de ‘Supervivientes 2018’ y cuya vida ha dado un cambio tan radical que cuesta creerlo. ¿Quieres descubrirlo?
6VIDA EN PLENA NATURALEZA
Los médicos fueron tajantes con Logan: si permanecía en la gran ciudad con el mismo ritmo de trabajo, su ojo nunca se curaría y las lesiones serían permanentes, afectando en gran medida a su calidad de vida. Sampedro tomó buena nota decidiendo decidió alejarse de todo y de todos, y el mejor destino posible era la red de bosques asturiana, buscando un rinconcito donde instalarse para vivir en la naturaleza y recuperarse por completo.
Sacando provecho de todo lo aprendido en ‘Supervivientes 2018’, Daniel se construyó él solito una cabaña para vivir como un ermitaño. Cortó casi por completo todos sus vínculos con la civilización, aunque no estuvo solo en su retiro, ya que adoptó a dos mascotas muy peculiares: las cabras Robert y Dauni, sus mejores amigas durante este periodo de exilio voluntario.



