Ser autónomo en este país es duro en todos los sentidos. Más allá de la ingente cantidad de trabajo que hay que sacar adelante para tener una facturación decente que derive en un sueldo digno tras liquidar todos los impuestos -IVA, IRPF y cuota de autónomos-, surgen otras dificultades como los escenarios económicos adversos. Nos referimos concretamente a ser incapaces de hacer frente a las deudas.
El hecho de que a un autónomo le impaguen algunas facturas y sea él quien tenga que adelantar el IVA puede traducirse en una hecatombe a nivel monetario. ¿Cómo pagar el alquiler del local y las nóminas de los empleados? Esta es una de las muchas preguntas que rondan la cabeza de los autónomos, quienes no saben qué hacer ante una situación tan delicada.
Afortunadamente para ellos, existe un mecanismo legislativo que desconocen. Si bien es cierto que algunos trabajadores por cuenta propia sí son conocedores de la ley de segunda oportunidad autonomos, en muchos casos no saben que pueden recurrir a dicha vía legal.
¿Qué es?
Tarde o temprano un escenario como el anteriormente descrito puede dar pie a que un autónomo se vea incapaz de seguir adelante con su negocio. Las deudas se han apoderado de él y no puede afrontar los pagos venideros. Con esta ley, sin embargo, la situación cambia por completo. Y es que estamos ante un mecanismo amparado por la legalidad vigente que permite llevar a cabo una liquidación de estas deudas.
El nombre de la ley lo dice todo: se trata de una segunda oportunidad. Es decir, quien se acoge a ella puede volver a empezar de cero, sin que las deudas continúen haciendo mella en su actividad profesional y en el día a día en general.
¿Quién puede acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad?
Tras averiguar la existencia de la ley segunda oportunidad autonomos, son numerosos los trabajadores por cuenta propia que no se lo piensan dos veces a la hora de recurrir a esta vía. Pero lo cierto es que no son los únicos que pueden aprovecharla.
A la lista hay que sumar a los empresarios, así como a cualquier persona física. Eso sí, como es de esperar hay requisitos, además de límites. Por ejemplo, si se superan los cinco millones de deuda, ni siquiera un proceso burocrático bien llevado a cabo derivaría en que se aprobase la solicitud.
¿Dónde pueden recurrir a esta ley los autónomos?
En ocasiones ciertas leyes de otros países dan envidia a los ciudadanos españoles, pero hay que decir que en este caso sucede todo lo contrario. Es innegable que la Ley de Segunda Oportunidad como tal es un mecanismo legal que no está disponible en todos los países de la UE.
¿Significa esto que si el acreedor está en Europa no se podrá recurrir a dicha vía? Por suerte no, ya que muchos paises europeos tienen leyes similares que dan resultados parecidos.
¿Por qué es tan importante la Ley de Segunda Oportunidad?
Hacer frente a una deuda de poca cuantía ya de por sí puede ser complicado para un autónomo. Pero, ¿qué pasa cuando las deudas van amontonándose? La situación se vuelve insostenible, ya que el trabajador por cuenta propia no tiene la capacidad monetaria de abonar las facturas de los proveedores, los sueldos de sus empleados, el importe del alquiler o de la hipoteca de su local, etcétera.
Este mecanismo legal es muy importante porque permite a dichos autónomos, así como a empresarios y personas físicas, dejar atrás este escenario económico tan adverso. Literalmente da una segunda oportunidad para que puedan volver a empezar, reiniciando su actividad profesional sin las trabas monetarias, factor que beneficia a toda la sociedad en general.
¿Cómo recurrir a este mecanismo legal?
Para poner en funcionamiento la Ley de Segunda Oportunidad, el autónomo afectado ha de evidenciar que ya no tiene ninguna posibilidad de hacer frente a las deudas que ha ido acumulando. Esta insolvencia es imprescindible que se demuestre, ya que en caso contrario se considera que el trabajador por cuenta propia todavía podría afrontar los pagos sin necesidad de recurrir a dicha vía.
Por otra parte, también es imprescindible asegurarse de reunir todos los requisitos, los cuales pueden variar dependiendo de si se trata de un autónomo, un empresario o una persona física.
Teniendo en cuenta que es un proceso burocrático un tanto complicado si lo lleva a cabo uno mismo, no es de extrañar que tantos autónomos recurran a empresas especializadas. De hecho, son necesarias para acogerse a esta ley y cada vez hay más. La mejor con diferencia es la conocida como Reclamapormí no solamente por su experiencia, sino también por la alta tasa de éxito de la que hace gala, así como el trato cercano que da a cada cliente que recurre a dichos expertos.





