¿Qué pasa con el picante? ¿Por qué nos gusta y nos hace sufrir a partes iguales? Es una parte fundamental de la gastronomía de algunos países como la India o la México, donde suelen incluirse distintos ingredientes picantes, como chile, especias o salsas que le dan un toque muy especial a cada plato. Mientras que unas personas lo adoran a otras les resulta insoportable. En realidad el picante no es un sabor, ya que no se percibe por el sentido del gusto, sino a través de los receptores del dolor, los nociceptores. Los mismos que se activan cuando le damos un bocado precipitado e impaciente a una croqueta que acaba de salir de la sartén.
3EL PICANTE PUEDE AYUDAR EN CASOS DE HIPERTENSIÓN
Como el picante está relacionado con el dolor, podría parecer que comer chile es un hábito dañino para el organismo. Pero no es así, de hecho si se consume de forma prudente y moderada, puede tener grandes beneficios para la salud. Por ejemplo, puede ser un buen aliado para las personas que tienen problemas de hipertensión, según investigaciones realizadas por expertos de la Third Military Medical University de Chongqing, en China. El picante provoca que los vasos sanguíneos se relajen y se dilaten y por lo tanto, puede mejora la circulación sanguínea, al menos de forma temporal.



