
La pensión media de las nuevas altas de jubilación de autónomos ha alcanzado un máximo histórico de 1.178 euros mensuales en 2026, lo que supone un aumento del 47% respecto a lo que se cobraba hace solo diez años. Las cifras de la Seguridad Social confirman que la reforma del sistema de cotización por ingresos reales ya está dando resultados.
Un 47% más en diez años: el nuevo sistema de cotización está detrás de esta subida
El cambio no es casualidad. Desde enero de 2023 los autónomos cotizan en función de sus rendimientos netos y ya no eligen libremente su base. Esto ha permitido que quienes ganan más coticen más y, por tanto, acumulen una pensión más alta. En 2016, antes de la reforma, la pensión media de las nuevas jubilaciones del RETA apenas superaba los 800 euros mensuales. Hoy, una década después, se ha disparado un 47%.
La clave está en que la base de cotización determina directamente la pensión futura. El sistema anterior, basado en una “base elegida”, llevaba a la mayoría de los autónomos a cotizar por el mínimo para ahorrarse la cuota mensual. Ahora, la cotización se alinea con lo que realmente se ingresa y esto eleva la protección social de todo el colectivo.
Pero la mejora no será automática para todos. Los autónomos que lleven años en la base mínima arrastrarán esa huella en el cálculo de su pensión. Por eso los que están a 10 o 15 años de la jubilación tienen una oportunidad de oro: revisar y ajustar su base cuanto antes para que los últimos años de cotización –los que más pesan en el cálculo– reflejen ingresos reales.
Cómo te afecta si aún estás en activo
Los 1.178 euros de pensión media son un dato de las nuevas altas, es decir, de quienes se jubilan ahora. Si tú aún estás dado de alta en el RETA, esto te importa por lo que dice del futuro. El peor error es no mover ficha y dejar la base de cotización en el mínimo porque la cuota es más baja. El ahorro de hoy puede traducirse en 200 o 300 euros menos al mes durante la jubilación.
Para hacerse una idea concreta: un autónomo que en 2026 cotiza por la base mínima de 960,6 euros mensuales (rendimientos netos inferiores a 670 euros) paga una cuota de unos 230 euros al mes. Si sus ingresos reales le permiten cotizar por 1.500 euros de base, la pensión resultante será mucho mayor. La diferencia a largo plazo, si se empieza a tiempo, puede superar los 400 euros mensuales.
Y aquí va el dato para no dormirse: la Seguridad Social tiene en cuenta los últimos 25 años cotizados para calcular la pensión. Cada año que pases en la base mínima descuenta. Revisar la base ahora, aunque sea a media carrera, puede ser la decisión que marque el resto de tu vida.
La pensión de los autónomos, camino de equipararse a la de los asalariados (pero aún lejos)
El precedente pesa. Durante décadas, la pensión media del RETA estaba entre las más bajas del sistema, con diferencias de hasta 500 euros respecto a los trabajadores por cuenta ajena. En 2016, mientras la pensión media de los asalariados superaba los 1.200 euros, los nuevos jubilados autónomos apenas llegaban a 800. La brecha, aunque se está cerrando, sigue existiendo: la pensión media global de jubilación (sumando todos los regímenes) ronda los 1.450 euros, según los datos del Instituto Nacional de la Seguridad Social.
Los 1.178 euros actuales de los autónomos son un avance histórico, pero aún insuficientes para muchos. Con un SMI en torno a los 1.080 euros mensuales y el coste de la vida al alza, esta pensión deja poco margen tras pagar vivienda y suministros. Sin embargo, la tendencia es clara: a medida que más autónomos coticen por ingresos reales durante toda su vida laboral, la pensión media del RETA seguirá subiendo. Para los que empiezan ahora, la jubilación será notablemente mejor que para sus padres autónomos.
Lo que queda por hacer es mejorar la información. Muchos autónomos siguen sin ser conscientes de que pueden elegir la base de cotización que mejor se adapte a sus ingresos (siempre dentro de los tramos legales) y que hacerlo repercute directamente en su pensión. La herramienta de simulación de la Seguridad Social es un buen punto de partida, pero conviene complementarlo con asesoramiento específico si los ingresos son variables.
Guía rápida del trámite
- 📅 Plazos: No hay un trámite urgente, pero la jubilación se solicita con una antelación recomendada de tres meses; la base de cotización se puede modificar en cualquier momento, con efectos desde la presentación.
- ✅ Requisitos clave: Tener la edad legal de jubilación (66 años y 8 meses en 2026, con menos de 38 años y 6 meses cotizados) y al menos 15 años de cotización, dos de ellos en los últimos 15.
- 🌐 Dónde solicitarlo: Sede electrónica de la Seguridad Social (con certificado digital o Cl@ve); también presencial con cita previa en cualquier oficina del INSS.
- 💰 Importe o coste: La pensión resultante depende de la base de cotización de los últimos 25 años; las nuevas altas de autónomos en 2026 alcanzan una media de 1.178 euros mensuales.
- ⚠️ Error a evitar: No revisar ni modificar la base de cotización con suficiente antelación; asumir que la pensión será baja por defecto y no aprovechar la posibilidad de mejorarla.




