¿Qué pasa con el picante? ¿Por qué nos gusta y nos hace sufrir a partes iguales? Es una parte fundamental de la gastronomía de algunos países como la India o la México, donde suelen incluirse distintos ingredientes picantes, como chile, especias o salsas que le dan un toque muy especial a cada plato. Mientras que unas personas lo adoran a otras les resulta insoportable. En realidad el picante no es un sabor, ya que no se percibe por el sentido del gusto, sino a través de los receptores del dolor, los nociceptores. Los mismos que se activan cuando le damos un bocado precipitado e impaciente a una croqueta que acaba de salir de la sartén.
2EL CUERPO Y EL CEREBRO REACCIONA AL PICANTE
El chile, o cualquier otro picante intenso como el jengibre, provocan una sensación de ardor en la lengua a causa de un compuesto químico que se llama capsaicina. La saliva contiene una serie de receptores de potencial transitorio (TRPV1), unas proteínas del sistema nervioso que se encargan de regular la sensibilidad y la transmisión del dolor. Por lo tanto, cuando la capsaicina entra en contacto con la saliva, el cerebro y el cuerpo detectan el picante, que interpreta como dolor, y el organismo comienza a liberar adrenalina. Esa es la razón por la que a tantas personas les gusta el picante, porque genera una sensación de excitación y bienestar.



