Estos son los lagos tóxicos del mundo (y el que está de moda en Instagram)

Existen muchos tipos de depósitos de agua dulce en el mundo, algunos incluso parecen de otro planeta. Los lagos son uno de ellos, con multitud de tamaños, profundidades, y colores. Pero, quizás no conocías que existen los lagos tóxicos, y la verdad es que resultan bastante atractivos. De hecho, algunos ya están triunfando en Instagram, siendo de los destinos con más comentarios y likes en la red social de fotografías.

Estos lagos tóxicos pertenecen a esos lugares extraños del planeta que tienen algo atractivo, a pesar de ser peligrosos. Se podría decir que son obras naturales bellas y mortales. Y lo mejor es que, alguno de estos lagos, lo podrás visitar sin tener que salir de España, ya que nuestro país esconde grandes secretos por descubrir.

Publicidad

5
Lago Novosibirsk – Rusia

View this post on Instagram

Наши Мальдивы

A post shared by Liza (@maldives_nsk) on

Novosibirsk te sonará, un lugar curioso de Rusia, dentro del distrito federal de Siberia. De hecho, es la tercera ciudad más poblada del país, tras Moscú y San Petersburgo. No debes confundirlo con Norilsk, que es una de las ciudades más contaminadas del mundo… Aunque aquí también se encuentra uno de los lagos tóxicos del planeta.

Llaman a esta zona las «Maldivas siberianas», debido al color de sus aguas. Y eso es lo que atrae a muchos instagramers a acudir a este lugar. Podrás encontrar bastantes fotos en los perfiles de Instagram con esta localización, pero no te dejes engañar por la belleza.

Muchos locales y turistas extranjeros acuden a la zona, y dicen que el agua huele como «detergente de lavandería«, pero tiene dos peligros ocultos. Por un lado puede ahogarte por sus fondos pantanosos que hacen que te hundas en la arena y no puedas salir.

Por otro lado, y no menos importante, hay una central térmica cerca de allí, y podría ser la causante de la contaminación de estas aguas, aunque niegan vertidos. Lo cierto es que es un basurero líquido en el que se vierten óxidos metálicos de la industria y ceniza de carbón. Son las reacciones de estas sustancias las que producen ese olor tan característico del que hablan los instagramers.


Publicidad