
La salud del autónomo es tan delicada como la de un asalariado. Lo que ocurre es que para alguien que trabaja por su cuenta tener que estar una temporada sin atender su negocio puede ser una auténtica ruina. De ahí que muchos autónomos no pasen a situación de incapacidad temporal salvo que sea una cosa muy grave.
Sin embargo, no hay que olvidar nunca que la salud es lo más importante que tenemos. Pequeñas patologías que no estén bien supervisadas y atendidas pueden acabar siendo graves problemas de salud que incluso se pueden cronificar. Por eso, no es nada recomendable que el autónomo tenga miedo a ir al médico por si tiene que pasar a estar de baja. Además, en estos casos el profesional no está totalmente desamparado, le asisten una serie de derechos.
1Asistencia sanitaria para los autónomos
Aunque las cosas han mejorado en los últimos años en lo que se refiere a la protección social de los autónomos, hay una prestación a la que siempre han tenido derecho a cambio de su cotización a la Seguridad Social. Todos los autónomos tienen total asistencia sanitaria para lo que la puedan necesitar.
Esto implica que si se ponen enfermos o tienen alguna lesión serán atendidos por la sanidad pública. De igual manera, también tienen derecho de acceso a medicamentos recetados con el consiguiente descuento. De forma que el tratamiento de su enfermedad o lesión sea lo menos costoso posible para ellos.



