¿Es el zumo de naranja la panacea contra los catarros y la gripe? Seguro que cuando caes enfermo es la recomendación que más oyes de tus padres y abuelos. Toma mucha naranja. Sin embargo, los científicos han demostrado que todas estas cosas que nos han inculcado desde pequeños para idealizar al zumo de naranja son falsas o no verdaderas. Y muchas veces sin ningún tipo de fundamento que lo pueda demostrar. Levantamos las alfombras de los remedios milagrosos de las abuelas para desterrar el mito del zumo de naranja bueno para todo que tanto nos han querido vender. Esta es la realidad detrás de todas estas mentiras que nos han contado sobre el jugo de una naranja exprimida.
2EL ZUMO DE NARANJA NO TE ADELGAZA
Olvídate de las dietas milagro a base de zumos. Lo primero, porque el propio formato de zumo, con la pulpa y el agua exprimida, supone una mayor liberación de los azúcares que contiene la fruta al natural. En segundo término, porque normalmente, cuanto te tomas un zumo, consumes más de una naranja, con lo que no solo estás reduciendo el consumo de azúcares sino que lo estás multiplicando. Si de verdad quieres adelgazar y perder grasa, la fruta siempre al natural.



