pagamos muchos impuestos

Hablamos muchas veces de impuestos.Pero normalmente nunca hacemos la cuenta.La cantidad de impuestos que pagamos impiden nuestro consumo y el crecimiento económico de las familias.Realmente pagamos muchos impuestos?

¿Qué se lleva directamente el Estado de nuestro sueldo?

La realidad es que el Estado de un sueldo normal de un trabajador de nómina se lleva, en concepto de Seguridad Social, aproximadamente un 30% que paga el empresario de nuestro sueldo. Pero es que se lleva además, un 13% del salario bruto en IRPF, es decir de lo que  nos quedaba después de pagar el empresario por nosotros.

Así que ya tenemos el primer tirón de impuestos. Para empezar a hacer cuentas, un 43% aproximadamente del salario bruto de un empleado de nómina por cuenta de nuestro trabajo.

¿Y QUE SE LLEVA INDIRECTAMENTE EL ESTADO?

Pero no se queda ahí el Estado. Ahora nos faltan los impuestos indirectos. Aquellos como  el IVA de los productos y otros impuestos que gravan el consumo a niveles realmente altos.

Y en estos impuestos la realidad es sangrante. El Estado aprovecha aquellas demandas inelásticas, es decir, aquellas que tienes que realizar sí o sí para poder vivir, para sacarte el máximo posible.

han desaparacido de la clase media, 3 millones de españoles

Así en la luz más o menos  de lo que pagas, el 57%  se lo llevan en impuestos, de la gasolina un 58%, del tabaco un 80% y el resto del dinero que destinas de tu nómina a ocio, comida, telefono y otros gastos, se llevan el 21%. Y sumando los impuestos municipales, y los que se han sacado de la manga las Comunidades Autónomas…. Una ruina para el español medio.

De hecho, han desaparacido de la clase media, 3 millones de españoles que con la barra libre de Reforma Laboral ha supuesto perder cotizaciones sociales, porque el empleo precario cotiza poco, y penaliza el consumo.

El Estado, nuestro socio

Así que ya no necesitas ser empresario para tener un socio. El Estado es tu principal socio. Aproximadamente el 50% de lo que ganas se lo llevan en impuestos.

Y el verdadero problema no es tanto lo que se llevan, si no lo que recibimos a cambio. La estructura de gastos del Estado no ha disminuido de a los años anteriores a la crisis a nuestra situación actual, con lo que por mucho que nos cuenten los políticos que van a hacer “más con menos”, eso es mentira. No se puede hacer más con menos, se podrán hacer si acaso menos cosas mejores, pero nunca más.

Y la clave es clara. Lo que recaudaba el Estado por IRPF, el 30% del total de impuestos, ha enviado un 20% de la clase media, aquella que ganaba entre veinte mil y cuarenta mil euros, a la clase baja, menos de 20 mil euros anuales. Y eso quiere decir, que con igual presión fiscal, nuestra capacidad de gasto ha disminuido.

Entonces, ¿pagamos muchos impuestos?

Solo hay que comparar con otros países. Con un ejemplo se ve fácil . El 50% de  un hipotético sueldo de 3.700 euros que es el sueldo medio en Dinamarca, serían 1.850 euros  que quedarían para gastar después del atraco impositivo estatal. Pero la mitad del sueldo medio español de  2.188 euros, son 1094 euros .Y ahora haz las cuentas… con ese dinero y que te cuenten que los españoles no somos mileuristas.

El Estado es tu principal socio. Aproximadamente el 50% de lo que ganas se lo llevan en impuestos.

Por eso no podemos caer en la falacia de que tenemos menos presión fiscal que otros países, entre otras cosas, porque en otros países los servicios que otorga el Estado son mejores y porque nuestros sueldos, son peores .

Pero además, esos países no tienen unos 3.000 políticos, funcionarios y empresarios de renombre investigados por corrupción de los cuales, 1.378 de ellos han sido juzgados en los últimos cinco años por llevarse “calentitos” unos 7.500 millones de euros.

Cataluña lidera ese ranking, doblando el número de juzgados al segundo, Andalucía.

Si además te digo que la “cuña fiscal” danesa, es decir lo que te quitan en Dinamarca por impuestos sobre el trabajo, 38%,  es menos que en España, 43%,  mientras que a ellos les queda casi el doble para gastar…. Constatamos que como siempre digo…

lo que no son cuentas… son cuentos.

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