Pedro Sánchez

La semana pasada tuvimos la oportunidad de asistir al desayuno informativo de Pedro Sánchez en el Nueva Economía Fórum. Se trató de una buena ocasión para poder ver y valorar la evolución de un político que está llamado a ser presidenciable, y competir en las próximas elecciones generales con Partido Popular y Ciudadanos.

Siempre he visto a Pedro Sánchez como un radical, y eso no es precisamente bueno. Igual esto que digo podría parecer una opinión, pero no es así, no es ni despectivo ni discutible, el mismo se consideraba hace meses “radical y separatista”.

Pero verle en directo la semana pasada nos trajo algunas sorpresas. Si como yo pienso, y el mismo pregona, es un radical, esta vez no se le notó en el discurso. Algo ha cambiado en Pedro Sánchez y en su equipo. Y no digo que sea perfecto -ni mucho menos-, pero se nota el inicio de un cambio a un perfil más moderado, más abierto, que no genera el rechazo frontal de una parte importante de la población, sé nota que ya no tiene que sacar codos de forma artificial y agresiva para encontrar su sitio en la foto, sino que va encontrando su posición natural dentro de la política española. Incluso va encontrando un espacio menos discutido en su propio partido, con lo que poco a poco los “susanistas” más moderados podrían llegar a sentirse identificados.

Al margen de esas sensaciones, Pedro Sánchez se presentó con propuestas concretas. Eso, conociendo al personaje, ya era una novedad en si misma. Pero además es que esas propuestas estaban milimétricamente pensadas para ocupar un espacio político natural, alguien, detrás del secretario general del PSOE esta haciendo muy bien los deberes.

Las propuestas que presentó se resumen en 10 acuerdos con la sociedad: pensiones, educación, acuerdo por la ciencia y la industria, política del agua, creación del ingreso mínimo vital, pacto de las rentas, recate a los jóvenes, nueva financiación autonómica, pacto por la igualdad de género y finalmente nuevo pacto constitucional. Todo respondiendo a demandas sociales, desde la izquierda más pura, donde siempre se encontró a gusto, hasta el centro izquierda.

Es un recorrido que ha empezado y requerirá tiempo. La transformación de un radical en un hombre de Estado. Y por lo que estamos viendo, funciona. Eso sí, requerirá tiempo y esfuerzo por parte del candidato, que en su alocución dejó en determinados momentos algunas lagunas en el terreno económico, y evidenció no saberse la lección, como cuando se le preguntó por la OPA de Abertis, y quedó en evidencia, que o no tenía o no sabía dibujar una opinión formada.

Iván Redondo, el hombre que quita el pelo de la Dehesa a Pedro Sánchez

La explicación a la transformación de Pedro Sánchez tiene nombre y apellidos, los del estratega y consultor político Iván Redondo. Antes de unirse al proyecto de Sánchez, fundó  su propia firma de consultoría Redondo & Asociados Public Affairs Firm, desde la que asesora a grandes empresas, compañías, patronales, trabajó como consultor de comunicación en Llorente y Cuenca.

La primera vez que oí hablar de él fue en la campaña de 2007, cuando trabajó a las órdenes de Xavier García-Albiol en su campaña por la alcaldía de Badalona. El éxito de aquel proyecto le llevó a coordinar la campaña de José Antonio Monago que le llevó a un éxito histórico para el Partido Popular, conseguir la presidencia de Extremadura en el año 2011, terminando con 28 años de gobierno socialista en la región.

Hace algunos meses en las primarias de la reentré el consultor colaboró con Pedro Sánchez, que debió quedar muy satisfecho de su trabajo, por lo que en Septiembre de este mismo año, le ficho para el el proyecto más ambicioso, con el que pretende acabar ocupando la Moncloa en el año 2020.

Pedro Sánchez ha fichado al gurú politico Iván Redondo, estratega ideologo de su transformación

No sólo su visión estratégica es meritoria, Redondo tiene otro mérito sobresaliente, es capaz de trabajar para los dos grandes partidos de forma indistinta sin provocar rechazo en la contraparte, ni cerrarse las puertas. Y eso es meritorio. Cuando se anunció su nombramiento como asesor de Pedro Sánchez, el presidente de Extremadura, el también socialista Guillermo Fernandez Vara declaró “¡lo que nos quedará por ver!”, recordando que hace apenas un par de años Iván Redondo era miembro del Gobierno del Partido Popular en Extremadura. Mientras, destacados miembros del partido popular se lamentan de tenerle en frente.  No es para menos. Por lo pronto en pocos meses ya le ha empezado a quitar al bueno de Pedro el pelo de la Dehesa

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