Las Mascaradas que se celebran en el invierno en Zamora son un real tesoro social y cultural que se ha sobrepuesto al pasar el tiempo. Se trata de celebraciones que son muy especiales, porque son únicas en su clase, tienen lugar en varios pueblos de la provincia de Zamora.
Las Mascaradas son un espectáculo que ofrece simbolismo, historia y tradiciones que deberían ser disfrutadas por todos. Inician en el mes de diciembre y culminan finalizando el mes de enero, pero hay poblaciones en las que se extienden estas festividades que nos llevan a un pasado donde se tenía más claro el enfrentamiento entre el bien y el mal, y cuyos orígenes son tan antiguos como el período prerrománico.
¿Qué son Las Mascaradas de invierno de Zamora?

Las Mascaradas de invierno de Zamora son manifestaciones festivas llenas de simbolismo, que normalmente coinciden con el solsticio de invierno. Se trata de celebraciones llenas de personajes vestidos con indumentarias bastante extravagantes, que usan máscaras, cuya actividad consiste en recorrer las calles de las poblaciones para protagonizar escenificaciones que están llenas de tradición y de dramatismo.
Aunque el significado de Las Mascaradas ha ido evolucionando con el paso del tiempo, muchas de Las Mascaradas mantienen los orígenes paganos de los que surgieron, y los han fusionado con elementos religiosos. En los poblados zamoranos, las festividades son el ejemplo de la supervivencia cultural y, al mismo tiempo, una atracción turística y antropológica. Cada poblado posee su propia forma de celebración, sus propios rituales, historias y personajes únicos.
Principales mascaradas en Zamora

A continuación, vamos a enumerar algunas de Las Mascaradas más representativas de la provincia de Zamora:
La Obisparra de Riofrío de Aliste o Fiesta de los Carochos
Fecha: 1 de enero
Declarada de Interés Turístico Regional, es una celebración donde se mezcla lo profano con lo religioso, mediante una representación de teatro en la que participa toda la población. En esta mascarada, hay 11 personajes que son divididos en tres grupos:
- Los Carochos: representantes de dos diablos que hacen su recorrido por las calles portando máscaras, cencerros y tenazas que se extienden y están rematadas con cuernos.
- Los Guapos: incluyen personajes como el Galán, la Madama (que lleva un niño en los brazos), el Tamborilero y otros personajes que forman parte de la tradición.
- Los Filandorros: son los personajes complementarios de una procesión bastante singular.
Hay un desfile que empieza luego de la misa de las 12 del mediodía y que recorre el poblado en medio del ambiente más pintoresco y festivo que existe.
Los Diablos de Sarracín de Aliste

Fecha: 1 de enero
Esta es una mascarada tempranera, porque empieza a las 9:30 de la mañana, alrededor de la iglesia parroquial de San Miguel Arcángel. El séquito está encabezado por los diablos “Grande” y “Chiquito”, que son los que llevan las máscaras negras y las tenazas rojas, además de otros personajes pintorescos locales como la Filandorra, el Rullón, el Ciego, y los Hombres del Saco.
Este evento termina al caer la tarde, cuando ocurre una simbólica lucha entre el bien y el mal, en la que se representa a los diablos tratando de llevarse el alma del niño de la Madama.
Los Cencerrones de Abejera

Fecha: 1 de enero
Para mascaradas tardías tenemos ésta, que comienza después de la hora de comer, como a las 15:30 horas, y el centro de reunión es la plaza de la iglesia. Los personajes principales de la misma, que son el carocho o el cencerrón, llevan máscaras de demonios y persiguen a los que asisten con tenazas largas. Al lado de los diablos se encuentra la Filandorra, que es un hombre vestido de mujer y que arroja cenizas, mientras los Ciegos recitan sus coplas humorísticas sobre los que ha acontecido durante el año.
El Carnaval de Villanueva de Valrojo

Una de las celebraciones más antiguas de la provincia de Zamora, con registros desde 1841 y raíces que podrían remontarse al siglo XIV. En la época del franquismo, esta festividad desafió las prohibiciones del régimen, convirtiéndose en símbolo de la resistencia cultural.
La vestimenta se caracteriza por lo llamativa y colorida que es, con prendas que se rellenan de hierbas o de paja, máscaras y sombreros que es el atuendo necesario para transformar a los que participan en personajes únicos.
La Obisparra de Pobladura de Aliste

Fecha: 15 de agosto
Era originalmente celebrada el 26 de diciembre, pero desde el año 2005 esta mascarada se celebra en el mes de agosto, por razones turísticas, básicamente. Los personajes que toman parte en la misma son 19, entre ellos se encuentran los sembradores, los bueyes, el arador, el ciego y la Filandorra. El séquito hace un recorrido por las calles y recrea escenas normales de la vida rural cargadas de nostalgia y de tradición.
La Filandorra de Ferreras de Arriba

Fecha: 26 de diciembre
La protagonista es la Filandorra, un personaje en el que se simboliza a la humanidad pecadora. Por esta razón, se le colocan siete cencerros en la cintura, que representan los pecados capitales, y el látigo con el que azota a los que están presentes es su forma de castigo. Más personajes como el Galán y el Diablo complementan esta celebración simbólica en la que se combinan elementos paganos y religiosos.
La importancia cultural de Las Mascaradas

Se trata de festividades que representan algo más que eventos de naturaleza folclóricas. Se entiende que Las Mascaradas representan:
- La lucha eterna entre el bien y el mal: un tema bastante recurrente en casi todas Las Mascaradas.
- La preservación de la identidad cultural: son festividades que han logrado resistir la modernización, así como las prohibiciones, logrando mantener las tradiciones de las pasadas generaciones vivas y presentes en la cultura de sus pueblos.
- Un atractivo turístico: todos los años, son más los visitantes se llegan a Zamora con el objetivo de pasar estas festividades y disfrutar de su contenido cultural, social, lúdico y religioso.
Si vas a pasar Las Mascaradas en Zamora, sigue estos consejos:

- Planifica tu viaje anticipadamente: las fechas y horarios varían, por eso es muy importante que organices tu visita, para que no te pierdas de nada.
- Ponte ropa cómoda y lleva abrigo por si acaso: la mayor parte de las festividades se llevan a cabo en las calles, al aire libre, pero recuerda que es en la temporada invernal.
- Muestra respeto por la cultura y las tradiciones del lugar: estas festividades representan un hito muy importante para sus pobladores, de manera que, si vas a tomar parte en ellas, debes hacerlo con entusiasmo y mucho respeto.
- No te olvides de probar lo platos tradicionales de cada lugar: no puedes irte sin probar las recetas que son típicas de cada población, así como los productos propios de la región, el bacalao a la tranca o los quesos zamoranos.
Razones para visitar las tierras de Zamora en la celebración de Las Mascaradas

Zamora ofrece mucho más que solo tradiciones, también posee un patrimonio histórico y natural variado y rico. Manifestaciones de ello son su catedral románica y los paisajes que se pueden contemplar en el Parque Natural del Lago de Sanabria, por lo que esta provincia tiene para todos los gustos.
Disfrutar de Las Mascaradas de invierno en Zamora se convierte en una oportunidad sin igual para:
- Enlazar con el pasado por medio de sus rituales ancestrales.
- Deleitarse con una auténtica experiencia auténtica, que está lejos del turismo masivo de moda.
- Formar parte por unos días de una comunidad en la que se celebran sus tradiciones y su historia con mucha pasión y dedicación.
Ve poniéndole fecha a tu paso por Las Mascaradas de Zamora

Las Mascaradas de Zamora en invierno se convierten en una mirada a nuestro pasado, lo que nos trae a la mente lo importante que es la conservación de las raíces culturales, sociales y personales. En caso de que estés buscando experiencia distinta, plena de magia y de significados, no puedes dudar en incluir Las Mascaradas en tu próxima aventura. ¡Te aseguramos que será inolvidable!

































































