No el corazón, el cerebro es nuestro Sol. Como una verdadera estrella, el consumo de energía del cerebro nunca ha dejado de sorprender a los científicos. Su peso representa aproximadamente un 1,5 % del peso total de una persona. Sin embargo, él solito consume el 20% de la energía que necesita nuestro organismo.
La eterna pregunta es: ¿cómo mejorar el rendimiento del cerebro? ¿Es posible de forma natural lograr que nuestro cerebro rinda más, se canse menos, aprenda más rápido, desarrolle al máximo su memoria?
A corto plazo no hay soluciones mágicas. Pero a largo, sí. Y la clave está en la alimentación.
Arándanos

Hace un par de años, Forbes publicó un estudio donde se defendía que la ingesta continua de arándanos era la clave para mejorar y fortalecer las capacidades del cerebro a largo plazo. Ni que decir tiene que su venta se disparó.
Su alto contenido en potasio y vitamina C afecta positivamente a las enzimas protectoras del cerebro. El potasio es además fundamental en la transmisión del impulso nervioso.
Los arándanos no son solo beneficiosos para tu cerebro, sino que están buenísimos. Crudos, en mermelada o con yogur, incorpora los arándanos a tu dieta y notarás la diferencia.
El salmón

Algo tendrá el salmón cuando Calamaro lo honró con un disco interminable. Solo hay fijarse en los osos para saber que introducir el salmón en la dieta es la mejor manera de convertirse en buen mozo.
¿Pero también ayuda al cerebro? Por supuesto. Rico no, riquísimo en ácidos grasos omega 3, el salmón ayuda a mejorar la concentración y la memoria.
A pesar de mostrar un hermoso color rosado, el salmón es un pescado azul. Y ya se sabe que el pescado azul favorece el control del colesterol y ayuda a prevenir enfermedades del corazón. ¿O acaso se ha visto jamás a un oso morir de un infarto?
Nueces

Otro alimento que no debe faltar en tu dieta. Las nueces poseen un alto contenido en omega 3, omega 6 y en fósforo. Todo ello las convierte en el mejor desengrasante del cerebro.
Además de mejorar el rendimiento intelectual -se han realizado incluso experimentos con animales que lo demuestran- y alentar el desarrollo de la memoria, las nueces también tienen un efecto beneficioso en la salud afectiva. De hecho, están consideradas uno de los mejores antidepresivos naturales que existen.
Recuerda: si lo que quieres es mejorar tu capacidad cognitiva a largo plazo, deja ya las bebidas energéticas y pásate a las nueces.
Huevo

¿Qué decir del huevo? Las modas alimentarias van y vienen, pero los huevos permanecen. Primero nos dijeron que cuantos más, mejor. Luego que no, que había que reducir su consumo. Finalmente los últimos estudios que incluso su consumo diario es beneficioso.
Del huevo todo se aprovecha. La yema contiene aminoácidos esenciales y colina, un nutriente fundamental para la memoria y que incluso ayuda a mejorar la capacidad de concentración.
El único problema de la ingesta de huevo está relacionado con los niveles de colesterol. Pero hay que consumir mucho huevo para que en realidad se convierte en un verdadero problema.
Avena

La avena es uno de esos ingredientes que recuerdan al famosos bálsamo de Fierabrás por el que suspiraba el Quijote.
Buena para la piel en su uso externo, es asimismo mano de santo para el sistema nervioso una vez ingerida por su alto contenido en vitamina B1.
También posee vitaminas B2 y E, minerales como zinc, magnesio y hierro, además de ser una fuente de fibra. Es anticancerígena y su consumo mejora la memoria en tiempo récord.
Aguacate

El aguacate merece ser incluido en la lista de súper alimentos por méritos propios. Es rico en grasas saludables, como el salmón, lo que siempre se traduce en una mejora del nivel de concentración.
Sus propiedades antioxidantes, además, ayudan a prevenir el envejecimiento prematuro, también en lo que afecta a nuestras capacidades cognitivas.
Es un alimento rico en vitamina E y, por su fuera poco, es posible prepararlo en cientos de recetas. ¡Y en todas está riquísimo!
Brócoli

Se trata de uno de esos alimentos que. a saber por qué, uno desconoce o no prueba durante años. Hasta que llega ese día en el que se mete en nuestra despensa para no volver a salir nunca.
Hace años se publicó en Neuroscience Letters un estudio revelador: ratones de laboratorio aumentaron su inteligencia cuando se les suministró un compuesto de brócoli.
Para un cerebro ágil y en forma, no renuncies al brócoli en tu dieta. Prepáralo con pasta y, además de cuidar tu cerebro, estarás adentrándote en el mundo de la alta cocina de verdad. Todo lo demás son cuentos y palabras raras para engatusar al consumidor.
Zanahoria

La buena fama de la zanahoria viene de antiguo. Nuestras madres y abuelas nos decían que era buena para la vista y para la piel. De críos no podíamos dejar de sospechar que no se trataba más que uno de esos cuentos que se inventan los mayores para que los niños coman cosas que no les gustan.
Pero, al parecer, tenían razón. Incluso se quedaban cortas. El antioxidante beta-caroteno presente en la zanahoria es uno de los mejores estimulantes de la memoria a largo plazo. Un estudio lo demostró hace años en The Archives of Internal Medicine.
Plátano

¿Qué decir del plátano? Seguramente se trata de la fruta que más consenso suscita. El hecho de que hayamos visto a deportistas de élite, tenistas y ciclistas sobre todo, recuperar fuerzas ingiriendo plátanos no ha hecho más que acrecentar un prestigio que venía de antiguo.
El plátano es rico en potasio, vitamina C y vitamina B6. Esta última favorece la producción natural de neurotransmisores, como la dopamina o serotonina, que están relacionados con el rendimiento cognitivo y la capacidad de concentración.
Almendras

Varios estudios recientes han confirmado algo que ya se sabía: el consumo de almendras tiene un efecto directo en el rendimiento intelectual, mejorando las capacidades cognitivas a todos los niveles.
Además de prevenir enfermedades degenerativas, las almendras representan un aporte importante de nutrientes básicos para el organismo como diversos minerales, proteínas, así como vitaminas B y E.
Las almendras tienen además un algo contenido energético, por lo que son ideales a la hora de afrontar esfuerzos tanto intelectuales como físicos. En definitiva, un súper alimento que conviene incluir en una dieta saludable y pensada para mejorar nuestra productividad.

Y es que Julio Senn, junto a su socio, Javier Ferrero, prestan una atención personalizada a sus clientes. Entre ellos está el propio Sergio Ramos, con quien mantiene una sólida relación comercial. Tanto Senn como Ferrero y otros de los miembros de la ‘boutique’ figuran como apoderados solidarios de Albis Inversiones 2008, S.L. Se trata de unas las empresas del jugador madridista, y que cuenta con un capital social de 2,6 millones de euros, según datos del Registro Mercantil consultadas por Merca2.es.
Pero los blancos no son los únicos. También aparecen miembros de otros equipos con los que Senn y Ferrero están volcados. Es, por ejemplo, el caso de Andrés Palop (ex portero del Valencia y el Sevilla), en donde -una vez más- ambos abogados (junto a otros representantes del bufete) aparecen como apoderados solidarios de Anrajoal Society, una empresa valenciana que tiene más de 2,6 millones de euros de capital social y cuyo objeto es el arrendamiento y compra de bienes inmuebles.
















«El estatus actual de Puerto Rico según los Estados Unidos, es un territorio no incorporado. El llamado Estado Libre Asociado, es un nombre inventado por el Partido Popular Democrático (PPD) en 1952 para engañar al pueblo de Puerto Rico y hacerle creer que habíamos dejado de ser colonia. Ni tan siquiera la traduccióon al inglés concuerda, porque es Commonwealth, no Free Associated State«, admite José Nieve, portavoz del Movimiento de Reunificación de Puerto Rico con España.

Tras la cena, momento para echar unas risas mientras tomamos unas copas. ¿Por qué no un buen Gin Tonic que está ahora de moda? Nos vamos a la barra y pedimos la primera… Minutos después pediremos la segunda… Así que cuando pidamos el ticket nos habrán cobrado 12 euros con el IVA incluido.
El sábado hemos decidido que vamos a madrugar, y nos vamos a ir con los niños a ver una función de teatro infantil. Coste medio de la entrada es de 15 euros por persona; con un IVA del 21%. Así que la factura fiscal asciende a 3,15 euros. Y, después, nos vamos a ir a tomar algo con la familia a la hora de comer. Como vamos con los más pequeños de la casa, hemos optado por un restaurante más económico que el de anoche. Por tanto, una media de 20 euros por persona, al 10% de IVA que suponen otros 2 euros más.






El chef internacional, Jamie Oliver, la ha liado con su último plato. En España, las reacciones no se han hecho esperar ante el ingenio de uno de los representantes más conocidos de la alta cocina a nivel internacional.
Los reality shows centrados en la alta cocina se han hecho un hueco en el ecosistema televisivo de nuestro país, gracias a unos buenos datos en audiencia y una sociedad cada vez más interesada por el mundo de la cocina.
El cocinero español más famoso del mundo (con permiso de Karlos Arguiñano), Ferran Adriá, fue otro de los que se decidió a innovar sobre otro de los símbolos culinarios nacionales. En este caso, el catalán decidió deconstruir la tortilla de patata.
Jaime Oliver no ha sido el único cocinero que se ha atrevido con la paella en los últimos años. Y es que, a lo largo de los años, en los programas de televisión internacional se han visto auténticas atrocidades con este plato.
Sí te gusta comer sano, pero también eres un amante de la pizza ya no tienes que preocuparte. A Telepizza se le ocurrió una solución innovadora hace ya algunos años: la pizzalada; mitad pizza, mitad ensalada.
Pero, no vamos a echarles la culpa siempre a los cocineros extranjeros, es el momento de mirar hacia nosotros mismos y reconocer que en España también hacemos las cosas mal. Por ejemplo, y a pesar de que ya se ha asentado en los platos de nuestro país, la tradicional receta italiana para realizar salsa Carbonara no lleva nata.
En los últimos meses ha surgido una noticia en el seno de Internet, de la que todavía no se ha aclarado nada acerca de su veracidad. Sin embargo, de ser cierta sería una gran aberración de nivel culinario de primer nivel e incluso para la
Lo mejor para un buen plato es no intentar imitar formas de la naturaleza, y mucho menos caras de seres humanos. El resultado puede ser horroroso.
































