A nivel social y económico los últimos meses han estado llenos de cambios, siendo una de las últimas medidas adoptadas el Ingreso Mínimo Vital. Aunque fue aprobado a finales del mes de mayo, lo cierto es que el número de peticiones de esta ayuda ha sido tan alto que la Administración está teniendo problemas a la hora de analizarlas todas y decidir en qué casos si hay derecho a cobrarla y en cuáles no.
Entre los colectivos afectados están los autónomos que, aunque en principio pueden solicitar el IMV si cumplen los requisitos para ello, en la práctica están viendo denegadas sus peticiones. Aunque todavía no hay cifras estadísticas y desglosadas sobre cómo está siendo el acceso a esta ayuda, todo hace prever que los profesionales por cuenta propia lo van a tener un poco más complicado.
¿Qué es el Ingreso Mínimo Vital?

Se trata de una prestación económica que quiere asegurar que todo el mundo tenga unos recursos económicos que le permitan subsistir. Es un derecho subjetivo que se encuadra dentro de la acción protectora de la Seguridad Social y busca evitar la exclusión social de aquellas personas que estén pasando apuros económicos.
Para poder acceder al IMV se tienen en cuenta los ingresos de la unidad familiar, por lo que los límites varían en función de si se trata de un adulto que vive solo, un adulto con dos menores a su cargo, dos adultos, dos adultos y un menor, etc. Su cobro es compatible con algunas prestaciones públicas pero no con otras. Por ejemplo, un jubilado podría cobrar su pensión pública y el IMV, pero no es posible cobrar la prestación por desempleo y el Ingreso Mínimo Vital.
¿Pueden acceder los autónomos al Ingreso Mínimo Vital?

El Real Decreto-Ley 20/2020, de 29 de mayo, a través del que se establece el IMV, no excluye a los autónomos del acceso a la prestación. Por lo que debemos entender que tienen el mismo derecho que cualquier asalariado o pensionista. Sin embargo, si se deja fuera expresamente a los autónomos societarios, un colectivo que ya está acostumbrado a sentirse excluido y tener que luchar por sus derechos, tal y como ha ocurrido con la tarifa plana para autónomos societarios.
La medida lleva puesta en marcha tan poco tiempo que todavía no hay datos exactos sobre el número de prestaciones que se están denegando y cuántas de esas respuestas negativas hacen referencia a personas que son autónomos. Pero los expertos señalan que en el caso de los profesionales por cuenta propia es bastante probable que se deniegue el acceso al Ingreso Mínimo Vital.
La razón por la que los autónomos no acceden al IMV

El objetivo de esta ayuda es luchar contra las situaciones estructurales de pobreza, de ahí que uno de los requisitos más importantes para poder acceder a ella sea no superar unos límites de ingresos anuales. Es decir, que para poder acceder al IMV hay que acreditar que de verdad se está pasando por una situación de necesidad.
En el caso de los autónomos es posible que su negocio no sea rentable, pero aún así sus ingresos suelen estar por encima de ese límite al que hacíamos referencia. Además, también se tiene en cuenta el patrimonio. Esto implica que para un profesional por cuenta propia será muy complicado poder acceder a esta prestación.
El IMV, los autónomos y la pandemia

En la situación actual muchos autónomos lo están pasando especialmente mal, ya que o bien tienen sus negocios directamente cerrados o han experimentado una bajada drástica de ingresos. Cabría pensar que en este escenario sería más sencillo para los autónomos acceder al Ingreso Mínimo Vital, pero no es así.
Por el momento existen otras ayudas como el cese extraordinario de actividad, que permiten a los profesionales por cuenta propia obtener unos ingresos mensuales aunque su negocio esté cerrado. De hecho, la nueva prórroga del cese de actividad ha ampliado las ayudas para que un número mayor de autónomos puedan acceder a ellas. Cobrar esta prestación implica que se está por encima del límite de ingresos fijado para poder acceder al IMV, así que no es posible compatibilizarlas.
Los autónomos han solicitado poco el Ingreso Mínimo Vital

Ya sea porque saben que no cumplen los requisitos de acceso o porque muchos autónomos ni siquiera saben que ellos también pueden acceder a la prestación, lo cierto es que el número de profesionales por cuenta propia que han solicitado esta ayuda es bastante bajo. Quizá porque los autónomos están tan acostumbrados a verse excluidos de las ayudas que ya ni se molestan en solicitarlas.
En cuanto a los pocos que sí han solicitado el IMV, en la mayoría de los casos se ha rechazado la petición por cuestiones relacionadas con el patrimonio o la renta. Basta con que la pareja del autónomo tenga una segunda propiedad a su nombre para que este no pueda acceder a esta ayuda.
La implantación del IMV no está siendo fácil

Sin embargo, no son los autónomos los únicos que se están viendo con dificultades para acceder al Ingreso Mínimo Vital. El número de peticiones ha sido tan elevado que hay una auténtica saturación, a y ello se suma ahora una queja del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI).
Este comité ha señalado que tanto el simulador virtual del IMV como el teléfono de información tienen importantes carencias a la hora de garantizar la accesibilidad a las personas que tienen algún tipo de discapacidad. Desde la Secretaría de Estado de Seguridad Social y Pensiones han confirmado que esto se debe a la rapidez con la que se puso en marcha en sistema, y que ya se están realizando cambios para garantizar la accesibilidad universal.
Cambios en el IMV

Aunque apenas tiene unos meses de vida, el Ingreso Mínimo Vital ya ha sido modificado. A finales del mes de septiembre se publicaba en el BOE un Decreto Ley que establecía algunos cambios en los requisitos de acceso y la gestión. Entre ellos una rebaja de los requisitos de acceso con carácter general y un endurecimiento de los requisitos para los menores de 30 años y las parejas de hecho.
A fin de evitar el colapso de la Administración, el plazo de resolución se amplía desde los tres a los seis meses. Pero se establece que todas las solicitudes presentadas a lo largo de este año tendrán efectos retroactivos al 1 de junio en caso de ser estimadas.
















































