Aunque es algo relativamente reciente en nuestro ordenamiento jurídico, el complemento por maternidad de las pensiones de jubilación ya ha tenido que ser reformado por no cumplir con los criterios de igualdad. Y parece que el resultado final tampoco es todo lo justo que debería ser, ya que el acceso para los autónomos es especialmente complicado.
Si de por sí un autónomo ya tiene una pensión de jubilación más baja que alguien que haya cotizado como asalariado, la existencia de trabas para poder cobrar este complemento (que supone un incremento en la pensión), hace que esa desigualdad sea todavía mayor.
El complemento por maternidad de la pensiones de jubilación llegó con polémica

Este complemento entró en vigor en enero de 2016, creando el derecho a un incremento en la pensión de jubilación, así como en la de viudedad y en la de incapacidad permanente de aquellas mujeres que hubieran tenido dos o más hijos. Pero una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea consideró que esta norma era discriminatoria, al reconocer un derecho únicamente a las madres.
En febrero de 2021 se modificó la normativa, permitiendo ahora también el acceso al cobro de este complemento a los hombres. Además, se reduce el número de hijos necesarios para cobrar esta cantidad extra, bastará con haber tenido uno.
¿Cuál es el objetivo de este complemento?

Muchas madres y padres experimentan lagunas de cotización después de nacer sus hijos, porque prefieren dedicar un mayor tiempo al cuidado de la familia. En consecuencia, cuando les llega el momento de jubilarse, o de cobrar una prestación por incapacidad permanente, o tienen derecho a acceder a una pensión de viudedad, van a cobrar menos dinero.
Este complemento busca compensar esos períodos de falta de cotización. Siendo también un incentivo para que tanto hombres como mujeres se planteen diferentes alternativas para conciliar la vida laboral y familiar.
Los autónomos, de nuevo discriminados

Aunque el complemento por maternidad de las pensiones de jubilación ha sido recientemente reformado, la redacción actual de la norma sigue sin ser verdaderamente justa y muchos autónomos se están viendo afectados de nuevo por una discriminación, porque les resulta muy complicado cumplir con los requisitos exigidos.
Este problema afecta, en realidad, tanto a los autónomos como a los asalariados de género masculino. Mientras que las mujeres no tienen que acreditar nada más allá de que han tenido hijos, en el caso de los hombres se les exige demostrar que interrumpieron su cotización durante más de 120 días en los nueve meses anteriores al nacimiento o adopción de su hijo, o que lo hicieron en los tres años posteriores.
Crecen las demandas judiciales

Aunque ahora la normativa establece la posibilidad de acceder al complemento tanto a hombres como a mujeres, desde el punto de vista objetivo resulta más difícil para un hombre obtener el reconocimiento del complemento. Muchos autónomos que ya habían denunciando la discriminación antes de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea emitiera su sentencia, y se habían quedado con el procedimiento parado mientras se reformaba la ley, se han dado cuenta ahora de que siguen sin poder acceder al complemento.
Esto está provocando una avalancha de nuevas denuncias en los juzgados y no es descartable que ocurra exactamente lo mismo que con la redacción anterior de la norma y el asunto acabe en conocimiento del Tribunal de Justicia de la Unión Europea para que sea este quien decida si el complemento, tal y como está establecido ahora, es o no discriminatorio.
La opinión de los expertos legales

Los juristas creen que, aunque el complemento por maternidad de las pensiones de jubilación estaba pensado como una herramienta para reducir la brecha de género, no está cumpliendo dicha finalidad. Al reconocer inmediatamente el derecho al incremento de la pensión de las mujeres que han tenido hijos, y no hacerlo exactamente igual con los hombres, se sigue ligando básicamente a la maternidad.
Está claro que este sigue siendo un tema muy complejo pero, una vez más, los autónomos (en este caso los autónomos hombres) se sienten especialmente afectados. Teniendo en cuenta que la pensión por jubilación de alguien que ha cotizado al RETA suele ser baja, la posibilidad de cobrar entre un 5% y un 15% más (en función del número de hijos que se hayan tenido) es algo que no pasa desapercibido para nadie y por lo que los autónomos están dispuestos a luchar.
Las pensiones de los autónomos, siempre en el punto de mira

Cualquier cuestión vinculada con las pensiones de los autónomos es especialmente polémica. Los profesionales que cotizan al RETA llevan décadas demandando una mayor igualdad con respecto a los asalariados.
Y esta demanda se ha incrementado desde que, hace unas semanas, salió a la luz la propuesta de los tramos de cotización propuestos por el Ministerio de Seguridad Social para implantar a partir de 2023 un sistema de cotización para los autónomos basado en sus ingresos reales.


















































