Las croquetas son un plato especial. Gustan a todos en casa, nunca pasan de moda y siempre nos sacan del apuro cuando no sabemos qué plato degustar. También son la prueba de fuego para cualquiera que se pone en la cocina: o están ricas o no hay nada que hacer. Considerado por muchos como un pequeño manjar, la gran muestra de estas es que es posible rellenarlas de diferentes tipos, y a cada cual más sabrosas.
En este caso, y como una de las recetas más deliciosas que podrás encontrarte, vamos a conocer cómo se realizan las croquetas de patata y queso, y que sabemos con toda seguridad que no podrás resistirte cuando las pruebes. Perfectas para acompañar al principal como entrantes o como mismamente como el plato del día, desde MERCA2 te señalamos cómo puedes hacerlas de una manera muy sencilla.
Las croquetas de patata y queso, una preparación deliciosa

No es nuevo decir que las croquetas son un clásico de nuestra cocina, una de las elaboraciones de la cultura culinaria española que más se tiende a buscar y a recrear. Las de jamón son toda una referencia en restaurantes, bares y casas de todo el país. Una receta que nunca pasa de moda, siempre y cuando esté bien hecha: crujiente por fuera, cremosa al bocado y no demasiado aceitosa y pesada al paladar.
No obstante, estas admiten otros acompañantes. Y es que las croquetas, debido a su polivalencia, acogen una gran variedad de ingredientes, dando lugar a un sinfín de recetas originales, y que incluso han llegado a deleitar a grandes chefs internacionales. Entre ellas se encuentran las croquetas de patata y queso, una preparación deliciosa que se conforma también como parte de las favoritas de muchos amantes de la cocina. Para ponernos manos a la masa, tendremos que tener en cuenta sus ingredientes.
- 500 gramos de papa
- 200 gramos de queso
- 3 piezas de huevo
- 350 gramos de pan molido
- 1 pizca de sal y pimienta
- 3 cucharadas soperas de mantequilla
- 200 gramos de harina
Prepara las patatas y déjalas cocer unos 15 minutos

Gustosas para todos, estas croquetas de patata y queso que te presentamos hacen que puedas servirlas como plato principal, como hemos dicho, como plato único, acompañadas de una ensalada, de una carne, de un pescado, o como aperitivos. También, si lo preferimos, podemos preparar la masa para congelarla y hacerlas para otro día. La idea es que solo tengas que darles la forma precisa y freírlas.
En primer lugar, poniéndonos ya con ellas, tendremos que coger nuestras patatas, pelarlas, lavarlas y trocearlas muy bien. Esto es importante para que posteriormente no nos queden con tropezones o con alguna de las impurezas que pueden darse al principio, como es normal. Al mismo tiempo, o inmediatamente después, llenaremos una olla con agua y añadimos una pizca de sal. Cuando el agua comience a hervir, será entonces cuando introduciremos las patatas troceadas y dejamos cocer a fuego medio durante unos 15 minutos, aproximadamente.
Habrá que realizar un puré con esas patatas para nuestras croquetas

El siguiente paso será realizar un puré de patata, por lo que requerirá que lo hagas al momento de haber esperado ese tiempo a que estas se hayan cocido. Es importante que no las saques ni mucho tiempo antes ni mucho después. Quizá, si notas que aún no están del todo cocidas, sí que puedes esperar un par de minutos de añadido, pero no mucho más porque pueden terminar por pasarse y perjudicar al resto de las mismas, y eso es justamente lo que no queremos.
Una vez nos hayamos asegurado de que están listas, será el momento de hacer ese puré. Con ayuda de un tenedor, aplastaremos las patatas del relleno de nuestras croquetas. Si lo prefieres, y te es más cómodo, para que al final nos queden más jugosas podemos ir en busca de uno de los huevos que teníamos a mano. Ante esto, será entonces el momento de agregar la mantequilla restante, sazonar con sal y pimienta al gusto, y mezclar.
Añadimos el queso de nuestras croquetas y salpimentamos

El siguiente apartado tiene que ver con el queso. Como decíamos, estas son un tipo de croquetas de las varias recetas que nos encontramos. Por tanto, como no llevan carne, estas pueden adaptarse para un menú vegetariano. En su caso, y enfocadas directamente a aquellas personas que busquen perder peso o que se encuentren realizando algún tipo de dieta, es posible hacer porque reemplacemos el queso convencional que preparemos a continuación por uno sin grasas. De esta manera no se renuncia al sabor.
Entonces, una vez tengamos listas nuestras patatas y las hayamos pasado por puré, será el momento de unir nuestra receta con el queso. Lo añadimos, -ya sea convencional o sin grasas- y salpimentamos a nuestro gusto. Este último toque le dará el regustillo final que también es muy apetecible para cuando estemos saboreando las piezas. Terminado esto, volvemos a remover todo bien con el tenedor para que todos los ingredientes se mezclen bien.
Agrega los huevos batidos a la mezcla de patatas y queso

Como estamos diciendo, estas croquetas son una buena elección para preparar unas delicias de patata y queso para un día de fin de semana, pero también son muy aptas para un día entre semana. Es más; si realizamos la mezcla durante la noche anterior, tendremos una preparación todavía más cremosa, puesto que el puré de patatas y el queso que le haremos añadido habrán reposado al tiempo que ya se hanrá formado las texturas.
Así, el próximo paso será dar forma a nuestro plato. Para ello, echando mano de un bol, colocaremos nuestros huevos dos huevos y haremos el proceso batiendo muy bien, esto con la ayuda de un tenedor o con un batidor de mano, si lo preferimos. Una vez batidos, añadimos esos huevos a la mezcla de patatas y queso. Asimismo, y como un toque muy original, además de un sabor extra, podemos agregar a ella un poco de perejil. Pon una pizca de sal y de pimienta negra molida. Mezcla todo muy bien con la ayuda de una espátula de cocina.
Es importante que se sumerjan en aceite ya caliente

Como estás viendo, esta receta de croquetas de patata y queso te va a sorprender. Ya no solo por su exquisito sabor final, donde notaremos cada ingrediente en cada mordisco, sino por que gana enteros por su rapidez, sencillez y la manera tan divertida de preparalo. Además, llevan ingredientes que podemos encontrar en el día a día, y quedan muy sabrosas, una de sus claves. Entre ese secreto también nos encontramos el punto de la fritura. Ante esto, haremos uso de una sartén a la que le echaremos un buen y abundante aceite caliente.
Será donde echemos las finales croquetas y freírlas hasta que estén doradas por cada uno de sus lados. Al retirarlas del fuego, habrá que colocarlas sobre papel de cocina absorbente para quitar los restos de aceite. También, para darles más consistencia, podemos pasarlas por pan rallado (tras el huevo). A tener en cuenta, es importante que las croquetas se sumerjan en aceite ya caliente. De esta forma se fríen de manera uniforme, todo por igual. Muchas veces es mejor freírlas en un cazo pequeño, o en una buena sartén no muy grande y más bien honda. ¡Y listo! Esto sería todo. Te van a quedar riquísimas.